No fuimos novios, pero sigues siendo mi ex…

21 12 2014

Ex

Hay una diferencia entre un “ex novio” o “ex novia” y sólo un “ex”.

Un “ex-novio” es alguien con el que saliste seriamente por un período prolongado de tiempo, con el que mantuviste LA conversación y definieron lo que era la relación. Probablemente le dijiste que los amabas, pero luego terminaron, y la palabra “ex” fue puesta antes de pronunciar su antiguo título.

Pero ¿qué pasa con todos los demás? ¿Con aquel chico con el que sólo saliste un par de veces? ¿Qué pasa con la chica con la que te besabas normalmente borracho? ¿O con el chico con el que hablabas todo el día hasta que empezó a salir con alguien más? ¿Qué pasa con la chica con la que tuviste una aventura cuando estabas en México de vacaciones? ¿Qué pasa con aquel tipo con el que has coqueteado toda la vida aunque no haya pasado nada?.

Estas personas son sólo ex. Ese hombre con el que casualmente saliste durante un mes no es un ex novio, pero sí es un tipo de ex.

Algunas personas, especialmente los de diferentes generaciones, no creen que estas experiencias cuenten como “relaciones”, que carecen de intimidad, y que no deben ser considerados como un “ex” como tal. Pero el hecho de que no hayas salido oficialmente con alguien no significa que no tenías un trato íntimo con esa persona. ¿Ese tipo con el que te acostaste un montón de veces? Sabes cosas sobre él que su familia y amigos no saben, y que nunca lo harán. Tu sabes cómo se siente su cuerpo contra el tuyo y cómo es su dormitorio a las 2 am. Conoces los ruidos que hace durante el sexo y la cara que pone cuando tiene orgasmos. ¿Esa chica con la que saliste una o dos veces? Conoces su historia de vida, probablemente hayan hablado durante horas acerca de sus experiencias pasadas y lo que potencialmente quieren llegar a ser en un futuro. Puede que nunca más vuelvas a ver a estas personas, pero siguen siendo ex. La intimidad era real, simplemente no venía con ningún tipo de compromiso.

Y esa es la manera en la que nos gusta, ¿no? Somos jóvenes, sin ataduras y somos libres de hacer lo que queramos con quien queramos, así que ¿por qué no mantener la mayor cantidad posible de amores?. Me refiero a que seguramente si la persona correcta viene, entonces de todas maneras nos estableceremos con ellos. Pero hasta que no llegue ese momento, no hay nada de malo en tener suficientes ex en tu agenda hasta para poblar una ciudad pequeña.

Fuente: upsocl

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Recuperando al amor de tu vida

26 11 2013

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Terminar una relación con tu pareja puede llegar a ser estresante y molesto al mismo tiempo. Muchas personas piensan en seguir con su vida al terminar una relación. Otras deciden volver a conquistar a su ex  y sorprendentemente lo logran. Si has tenido una ruptura y todavía tienes sentimientos afectivos por aquella persona y crees que es tu media naranja, entonces solo tienes que seguir estos sencillos consejos.

¿Realmente Lo Amas?

Antes de conseguir que regrese tu ex debes preguntarte ¿Aún estoy enamorad@? ¿Él o ella aún sigue enamorado de mi? Si la única razón por la que deseas que tu ex vuelva es para aumentar tu “ego” o para “jugarle una broma”, entonces no lo hagas. Solo vas a perder tu tiempo y esfuerzo. En vez de eso podrías conseguirte a alguien más, además estarías lastimando a tu ex y si de verdad lo quisiste, esto no debería ser algo que quisieras hacer.

Averigüe Por Qué Terminó Tu Relación

Es sabido que muchas relaciones terminan por una típica frase como “No eres tú, soy yo”, y en realidad no es ese el motivo por el cual ocurrió la ruptura. Siempre habrá una verdadera razón por la cual  terminó contigo y esa razón te toca a ti averiguarla.

Si el motivo de la ruptura lo causaste tú , el problema será mucho más fácil de resolver, pero si el problema que causó la ruptura lo provocó tu pareja, entonces va a ser un poco más difícil cambiar la mentalidad de aquella persona. Después de todo, tú puedes cambiar tu forma de ser, pero a la otra persona no se le puede cambiar tan fácilmente.

Encontrar Una Solución Al Problema

Si pudiste encontrar una o varias razones por las cuales tu relación terminó y éstas tenían algo que ver contigo, no pierdas más tiempo y comience a resolver el problema. Si se trata de algo que dijiste o hiciste, apresúrate a llamar a tu ex y pídale disculpas. Incluso si no quiere contestar su llamada, comunícate de otra forma.

Puede y que tu ex este enojado por un tiempo, pero cuando le pidas perdón, tendrá mucho tiempo para pensar sobre tu disculpa. No puede pasarse toda la vida enojado. Lo que viene después de esto no es un típico “podemos regresar”. Basta solo con pedir perdón a través de una llamada, despedirse y terminar la llamada. No trate de dar más explicaciones, solo pide una simple pero sincera disculpa, y te aseguro que más tarde tu ex te devolverá la llamada.

Sigue Con tu Vida

Un error muy grande que se llega a cometer al terminar una relación es actuar como necesitados. Ésta es una de las peores cosas que puedes hacer. Así que nunca lo intentes. Si le llamas a cada rato o le envías e-mails pidiéndole que regrese, lo único que harás es aumentar su ego y eso provocara que te ignore más.

Si ya le pediste disculpas es momento de seguir con tu vida, y esperar a que tu ex reflexione. Trata de mejorar tu aspecto físico. Un buen corte de cabello no te vendría mal, unas vacaciones con tus amigos, o bien buscar un nuevo empleo es una muy buena forma de dejar de pensar en tu ex. Y cuando ya no sientas esa obsesión por tu ex, entonces tu ex pareja empezará a prestarte más atención. Un punto importante es pedir disculpas, seguir con su vida e ignorarlo.

Jamás Trates De Darle Celos

Una de las cosas tontas que hacen las personas cuando quieren que su ex regrese es darle celos. Esto no funcionará. Lo único que provocará en tu ex va a ser enojo y le demostrarás que has cambiado tu forma de ser. Lo que tiene que hacer es vivir tu vida y esperar que cambie de opinión y te llame. Te aseguro que lo hará.

Cuando Estés Cerca De tu Ex , Actúa Normal

Cuando llegues a ver a tu ex actúa como una persona adulta. No te portes odios@, berrinchud@, groser@ o payas@, actúa con madurez. Tienes que ser amable y no olvide sonreír. Demuestra tu felicidad al verl@, pero no tan feliz como para hacerl@ sentir incómod@.

No Te Muestres Demasiado Accesible

 Si con el tiempo tu ex te invita a salir (y claro que lo hará si sigues estos consejos), no seas desesperad@ y rechaces su invitación. Debes actuar de forma agradecida, pero debe hacerle esperar un poco, para que tu ex te aprecie de nuevo, no le tiene que resultar todo tan sencillo.

 Sinceramente, el secreto para hacer que tu ex regrese es muy fácil. Basta con pedir disculpas por los errores que cometió, ser amable, cortés y; por sobre todas las cosas, seguir adelante con tu vida. Los hombres siempre encuentran más atractivas a las mujeres que actúan con inteligencia al terminar una relación, en cambio huyen de aquellas mujeres que pierden el control y hacen locuras para llamar la atención de su ex pareja.

Como verás recuperar a tu ex no es imposible. Con trabajo, esmero y aplicando las estrategias correctas puedes hacer que esa persona que se alejó regrese suplicándole otra oportunidad.

Para lograr tu objetivo debes aplicar la psicología a tu favor. Si sabes cómo piensa un hombre o una mujer y qué quiere, sabrás exactamente qué hacer para que se sienta irremediablemente atraído hacia ti.





Principios para ser feliz

7 08 2013

Happiness

¿Qué es ser feliz? ¿Tener un auto último modelo, una súper casa, un cuerpo escultural o un vivir en un estado de gozo constante y permanente, donde no hay espacio para el dolor ni para pasarlo mal?

Para Pablo Flores Laymuns, ingeniero Civil Industrial UC, astrólogo y terapeuta, la persona que busque esas definiciones de felicidad estará siempre lejos de alcanzarla y menos de sostenerla en el tiempo. Es que para el terapeuta, el glorioso estado es más simple y está relacionado con una tranquilidad interna, calma y conexión. “Lo que pasa afuera en mi vida es un reflejo de lo que está pasando por dentro en mí…”, explica. Si uno quiere alegría y felicidad no tendría que buscarla cambiando el “alrededor”, sino provocando un cambio interno que transformará la  realidad que se vive.

Cómo empezar
El especialista señala que para ser feliz, un elemento fundamental es descubrir cuáles son las creencias limitantes que tengo y que me alejan del camino hacia la felicidad.

Otras claves para comenzar el proceso, a su juicio, se encuentran en renunciar a tener la razón, el control, cargar culpas y dejar de tener diálogos internos obsesivos. Pero, al hacerlo preguntarse: ¿por qué quiero tener la razón? ¿Por qué quiero controlar? ¿Por qué no puedo liberarme de mis culpas? ¿Por qué no dejo de pensar?

Los 12 principios
Para salir de la infelicidad, tomar las riendas de la vida y ser feliz, Pablo Flores propone 12 principios que uno debiera seguir para vivir en calma y en armonía con los vaivenes de la vida.

1. Salir al mundo a mostrar quien eres tú realmente, no a que te vean. Implica actuar desde adentro hacia afuera y no al revés.

2. Todo lo material que tengas, tenlo porque lo usas y te da placer, sino te da placer, bótalo o regálalo. Es decir, no acumular objetos materiales y  gozar las cosas, porque muchas veces nos quedamos en tener y nuestros closets están llenos, pero no usamos casi nada.

3. Todo lo que sabes comunícalo. Guardar tus conocimientos y aprendizajes, por timidez o por mezquindad es algo que te aleja del camino a la felicidad y de descubrirte a ti mismo. El conocimiento es como una carrera de postas, pasa de una persona a otra. Si no lo compartes cortas el flujo.

4. Sana tu linaje, sana tu familia, sana las relaciones de tu núcleo. Hay que estar en paz con tu familia.

5. Descubre lo que más te gusta hacer y hazlo, no para que te vean, sino para alumbrarle el camino a los demás.  La mayoría de la gente ni siquiera sabe qué es lo que quiere hacer con su vida. Venimos a compartir a este mundo y nuestros dones son para ponerlos al servicio de los demás.

6. Haz las cosas que ames con disciplina. Si no tienes disciplina, no tienes amor por ti. Porque amar implica muchas veces renunciar a nuestra propia gratificación. Si no eres capaz de esforzarte por lo que te gusta hacer, entonces no lo amas realmente.

7. Las relaciones sanas de pareja implican permitirme ser y permitirle al otro ser. No controlar al otro para que actúe como yo quiero ni tampoco permitirle al otro que me controle para que actúe como él o ella quiera. Esto implica descubrir qué es lo que realmente me importa y respetarlo. Lo importante está en el compartir con el otro.

8. Descubrirme a mí mismo, transformarme en lo que realmente soy. Esto implica ver lo que no me gusta de mí y aceptarlo. Ver mis patrones y mis comportamientos inconscientes y hacerme responsable de ellos, dejando de culpar a los otros.

9. Expandirme, salir de lo conocido, familiar y seguro. Si siempre me quedo en lo conocido, en lo aprendido, no me permito conocer cosas nuevas. Justamente en este explorar, voy abriéndome a nuevos puntos de vista y esto me permite descubrir quién soy realmente.

10. ¿Qué quiero dejar como huella en este mundo?. Mi aporte a la sociedad, que contribución quiero hacer al mundo en el que vivo.

11. Compartir mis ideales y sueños con los demás. Únete a otros, forma equipos, trabaja con más personas para hacer un cambio en la sociedad.

12. Acércate a tu alma. Date tiempo para estar contigo mismo y busca la respuesta a las preguntas espirituales ¿quién soy yo? ¿Qué hago acá? Deja tiempo para la espiritualidad en la vida, para la conexión interior.





Manual para terminar una relación

8 07 2013

Good bye

Por mucho que las cosas vayan de mal en peor y la paciencia ya se agotó con la pareja, muchas personas son capaces de mantenerse aferradas a su relación por una serie de motivos que van más allá del amor y la sanidad sentimental: no quieren herir los sentimientos de la pareja, tienen la esperanza de que las cosas mejorarán; no quieren terminar como el/la malo/a de la película, perder amigos en común, o sentir que se fracasó en un proyecto amoroso en el que se invirtió años, dinero, y mucha, pero mucha energía. Qué decir si hay hijos de por medio; el miedo a darle fin al agonizante idilio se hace aún más complicado.

Pero llega un minuto en que no se puede seguir tapando el sol con un dedo y para estos casos, la psicóloga Petra Boynton, dedicó varios consejos para tomar en cuenta, cuando ya se decidió que una relación no da para más.

Conocida como “la primera consejera sentimental británica que se basa en evidencia científica” –título que le otorgó The Guardian en 2003-, esta experta en sexualidad se ha dedicado en los últimos años a entregar orientación amorosa y sexual en diversos medios escritos y televisivos de su país. Y es así como, en The Telegraph, donde se desempeña como una exitosa consejera sentimental, entregó esta valiosa información para los que quieren terminar con la pareja.

Antes de que tengas esa importante conversación para dar fin al asunto, Boynton recomienda tomar varias cosas en cuenta, como por ejemplo, que es muy probable que tanto tu pareja como su familia o amigos tomarán una postura acerca de tu decisión, que puede variar entre el apoyo a ti, el enojo hacia ti o la pena por la medida tomada.

“Establecer un sistema de soporte de amigos o familia puede ayudar a hacer frente a cualquier posible reacción (del resto)”, asegura la psicóloga.
Si bien mucha gente piensa que la persona que ha dado fin a una relación, no siente pena y hasta estará feliz de haberse “salido con la suya”, lo cierto es que sí habrá tristeza, sobre todo si la relación fue larga. Por esto, no hay que sorprenderse si tras el término, aparece la angustia, se echa de menos y se cuestiona la posibilidad de haber cometido un error.

Mucho cuidado en esta etapa, ya que es importante aceptar que el o la ex tiene todo el derecho de conocer a alguien nuevo, y esto puede suceder incluso, de forma rápida. “Es su problema; tal como las relaciones que puedas tú tener, son tu problema”, afirma Boynton.

La única excepción que puede permitir al menos una opinión de tu parte es si hay hijos, por lo que sí es de tu incumbencia tratar temas como cuándo será presentada la nueva pareja a los niños. Ojo con los celos que podrías sentir.

También se aconseja evaluar de antemano los temas financiero, de pensiones u objetos a dividir en una futura separación.

Qué hacer y qué no: el momento de la verdad

Busca un lugar privado para conversar. El término siempre será mejor en persona, cara a cara, y en un ambiente tranquilo. Solo se permite hacerlo por teléfono o incluso por mail, si ya has tratado de conversar el tema y tu pareja se ha hecho el desentendido.

Escribe tus ideas, convérsalas con tus amigos más cercanos, para tratar de elaborar un discurso conciso, claro y real.

A toda costa, evita cosas que por consideración, no debes hacer para dar fin a la relación. Entre ellas están:

-Pedirle a un tercero que termine por ti.
-Sacar a una persona de tu vida sin ofrecer una explicación.
-Usar la amenaza de terminar como una forma de controlar a la pareja.
-Ser infiel, con la esperanza de que te descubran y te pateen.
-Mostrarse desinteresado/a o ser pesado/a esperando que el otro se aburra y se aleje.
-Decirle a todo el mundo, antes que a tu pareja, que la relación se terminó. Eso incluye posteos en las redes sociales.
-Frases trilladas como “no eres tú, soy yo”, porque no ayudarán a explicar los verdaderos motivos del quiebre y confundirán a la otra persona.
-Ser cruel.

“Prepárate a que tu discurso sea interpretado como una insinuación de que esperas que el otro cambie”, explica la psicóloga, agregando que aferrarse a frases como ‘esto no está funcionando’ o ‘no quiero seguir más con esta relación’, es una forma de volver a reafirmar el deseo inicial si las cosas se van por las ramas.

“Enfocarse en cómo te sientes, en vez de los defectos del otro es una forma más asertiva de llevar la conversación”, asegura. Sin embargo, es posible que de su parte sí recibas críticas o varias promesas de cómo las cosas van a cambiar.

De igual forma, ten cuidado si tu ex se muestra aliviado/a y hasta feliz de que terminaras con él/ella, ya que podría crearte sentimientos encontrados.

¿Y después? El trabajo en solitario

“Una vez que termines una relación puedes ver que ayuda el pasar tiempo con amigos y familia, mantenerse ocupado/a o permitirse hobbies y cosas que te hagan feliz”, comenta Boynton, demostrando que existe un lado bastante positivo al superar un quiebre.

A estas alturas, es normal preguntarse cómo estará enfrentando las cosas el o la ex, y hasta echarlo/a de menos. Por esto, pueden venir una serie de sentimientos, que van desde la ansiedad, la pena e incluso la alegría. Pero el tiempo -y en algunos casos, una nueva pareja- normalizan y aclaran la situación, asegura la psicóloga.

Puedes eliminar cualquier tipo de contacto (eso incluye Facebook u otras vías de comunicación) para evitar la tentación de ver a la ex pareja y provocar la nostalgia. Pero si quieres quedar como amigos, avísale que durante un tiempo andarás algo desaparecido/a , así te darás el tiempo que necesites para digerir el asunto.

Intenta con todas tus fuerzas de no caer en encuentros amorosos y fugaces con el/la ex, si sabes que el o ella tiene la ilusión de retomar la relación.

Nota aparte: En esta etapa, algunas personas pueden darse cuenta de que en realidad cometieron un error y arrepentirse. En ciertos casos, regresan con la ex pareja. En otros, es demasiado tarde.





Relaciones Peligrosas

14 03 2013

Venice whisper

Normalmente, uno nunca elige cuándo o de quién enamorarse, si pudiéramos hacerlo todo en la vida sería más fácil.

El amor se da, las relaciones surgen donde menos te lo esperas. Conoces a alguien y meses después no te explicas como habías pasado toda tu vida sin hablar con él. Y en el mejor de los casos, la relación fluye sin problemas, o con los tropiezos normales.

Sin embargo, hay relaciones que desde el inicio están complicadas. Enamorarse es un sentimiento que no se puede controlar, pero empezar una relación es algo que se decide. Cuando el sentimiento es tan fuerte que nada más importa, no hay mucho que hacer, pero si estás en el punto en que puedes tomar la decisión de no involucrarte, te conviene seguir leyendo esto.

Algunas relaciones están condenadas a complicarse por las situaciones de vida de las personas que las van a vivir; son relaciones que probablemente no terminen bien, que van a hacerles la vida más difícil y al final te van a dejar con la sensación de “si hubiera sabido esto, no me hubiera aventado”.

¿Cuáles son esas situaciones? Aquí te dejamos algunos ejemplos:

1. Compañeros de trabajo

Son las relaciones que más trabajo cuesta evitar porque la convivencia hace que todo sea fácil. Sin embargo, pocos nos detenemos a pensar en lo incómodo que va a ser trabajar codo con codo con tu ex.

No todos los compañeros están prohibidos, pero sí con los que trabajas de manera directa o que tienes que ver todos los días. Piensa en el peor escenario: terminan mal, tienen que trabajar juntos, y él tiene una relación nueva que se pasea enfrente de ti todos los días. No sale bien, no deja nada bueno para ninguno. Evítatelo.

2. Subordinados /Jefes

Esto es muy parecido a las relaciones entre compañeros de trabajo pero le añade un punto extra: la relación con tus otros compañeros. Como mujeres, si te ligas a tu jefe, nadie va a pensar que lo hiciste porque es guapo o porque tiene una inteligencia sorprendente, tus compañeros siempre van a pensar que lo estás haciendo por subir de puesto, aunque no sea así.

Lo que piensan los demás realmente no importa, si te enamoraste de tu jefe no hay nada que hacer, pero si puedes evitarte esta relación que va a poner a todos tus compañeros y a ti incómodos, mejor aléjate. Además, piensa también en el peor escenario: vas a terminar cambiándote de trabajo.

3. Comprometidos

Las historias en las que ell@s dejan a su espos@/novi@ por alguien que acaban de conocer son excepciones. La regla general es que lo que empieza mal termina mal. Si esta persona ya tiene un compromiso con alguien más, ¿qué estás buscando?

4. Ex novi@s de tus amig@s

Aunque algunas de estas relaciones pueden resultar siendo exitosas, lo más probable es que termines perdiendo a una amig@. En este caso valora qué tan importante es su amistad para ti y qué tanto interés tienes en este chic@.

5. Familiares cercanos

¡Tranquilos! No estamos hablando de incesto, sino de entablar relaciones amorosas con familiares de gente muy cercana a ti. Andar con tu concuña, con el primo del novio de tu hermana, con el papá de tu amiga, con el primo de tu prima, puede terminar en situaciones muy incómodas para todos.

Si terminan mal tendrán que seguirse viendo, tendrán que toparse en fiestas, reuniones, celebraciones y eventos familiares y puede resultar sumamente incómodo para toda la familia. Este tipo de relaciones terminan rompiendo lazos familiares fuertes.

Imagina que andas con el hermano de tu cuñado, el hombre que tu hermana eligió para pasar el resto de su vida. Y te pone el cuerno. Y te enteras, y truenan, y toda la familia se enterará de que es un patán que te puso el cuerno. Va a ser desastroso para todos.

Cuando empieza el coqueteo es cuando debemos tomar la decisión de arriesgarlo todo o alejarnos antes de salir lastimad@s. Es cuestión de pensar en las consecuencias más allá de los beneficios. Si esta persona es tan importante para ti y todo esto es irrelevante, ¡disfrútalo!





“¡Me terminaron!” Los 10 próximos pasos a seguir para que tu vida no se acabe

26 02 2013

1. No te culpes, que de nada sirve

No importa lo que te haya dicho, una relación es de a dos y cuando alguien decide renunciar a ella no lo hace pensando solamente en la otra persona, sino también en sí mismo. Recuerda que alguien sano se comunica con respeto y habla sobre el problema para no dejar las cosas confusas y que den pie a algo más; se trata de hablar con responsabilidad, sin culpas, sólo confesiones.

2. No te adelantes a lo que pueda suceder

¡Basta! Deshazte -en la medida de lo posible- de esos pensamientos, que sólo logran sacarte canas y alimentar la incertidumbre que sentiste cuando caíste en cuenta que muy probablemente ya no hay anillo, ya no hay casa, ya no hay perro, ya no hay bebés… o por lo menos no con esta persona. Además, tus amigos están cansados de ese cuento.

Lo cierto es que así como hay parejas que superan grandes crisis, también las hay las que terminan para ya no volver y eso depende más de la alineación de los planetas que de tu voluntad. En el momento indicado sabrás a qué lado irá, no te desesperes.

Recuerda esto: “las historias y escenarios que creamos en nuestras mentes parecen tan reales, que nos hacen tener sentimientos sobre las cosas que no han sucedido aún”, según asegura Andrea Wachter, terapeuta especialista en este tema.

3. No tomes ninguna decisión importante

 No hay nada más peor que tomar una decisión desde la angustia. Olvídate de “¡Voy a renovar mi vida! Primero me cambio de carrera, luego renuncio a mi trabajo y me tomo 6 meses para mochilear en Katmandú” . Oye, no. Conserva tu vida lo más que puedas y vive un gran cambio a la vez: pasitos de bebé ¿ok?

4. Estás para ir a una terapia, no para ser el psicólogo de nadie

Segurito que te quiere escribir, que quiere saber cómo estás, te pregunta por tu vida y te cuenta de la suya ¿Y tú? Como sigues enganchad@, le respondes y tratas de que esta persona se sienta cómoda hablando contigo, tipo para no quedar como un loc@.

¡Asume tu estado! Estás herido y no la quieres ver. Te dijo que era nada más su “amiga” pero tan pronto como terminó contigo empieza a salir con alguien más. Estás en todo tu derecho de sentirte usado, molesto, herido, dolido y esa es la posición que has de tener. Así que si quieres colgar una diana en tu cuarto con una foto de esa persona y lanzarle dardos en la cara, plomo. Pero no te estés tragando el dolor cada vez que te toca responderle un mensajito, que entienda que es mejor que por lo menos durante un tiempo no se hablen y ya.

5. Mosca con los vicios adquiridos

Sí, dejas que tus amigos te sonsaquen y te atrapen antes de desmayarte de la pena en un antrp, pero cuidado con ponerte a destapar botella tras botella a solas en tu casa. El pensamiento de tu ex será como un camión que te pasa por encima, no hay necesidad de hacerse más daño uno mismo.

Cero empezar a fumar como prostituta en prisión, cero beber como Charlie Sheen y cero experimentar con cosas “más fuertes” para distraerte de tu depresión, ¡madura!.

6. No te desaparezcas del mundo

Continúa con tu vida a pesar de la ferviente (y estúpida) esperanza de que tu amorcito va a volver para arreglar eso que “nunca fue” porque ¿y si no vuelve? ¿te vas a quedar esperando en el muelle del San Blas para siempre? Por favor, no. ¡Avanza! Y si regresa, que te encuentre 10 escalones más arriba. Con la dignidad hasta el fin.

7. Tómate tu tiempo

Está bien que necesites un poco de tiempo para asimilar este cambio, aprovéchalo para dedicarte a ti y a estar contento contigo. Eso sí, los amigos en común no eran parte de la relación que terminó, no tienen por que pagar las consecuencias con tu ausencia. La relación era de dos y no debes explicaciones a nadie. Continúa cultivando amistades que valgan la pena.

8. Acepta, acepta

Aunque te parezca difícil porque la rutina cambia de la noche a la mañana, el tiempo no espera y será mejor que busques la manera más fácil de salir adelante; respirando y teniendo una actitud positiva hacia lo nuevo que te espera. Siempre es difícil, pero es más difícil quedarse. Ya terminó, es momento de darle vuelta a la página para que lo nuevo, lo más rico y lo más bello llegue más pronto que tarde.

9. Cero Rogar

Mendigar amor es de las peores cosas que puedes hacer. Esto no te devolverá la felicidad, sólo hará que se prolongue tu estado de ruptura y dolor. Es un “estira y afloja” pero cuando uno de los dos ya tomó el fallo de dejar la relación, no hay vuelta atrás, será mejor que te preocupes solamente por recuperar el amor propio.

10. No te apresures en buscar “otro clavo”

No te decimos que renuncies al amor, al contrario. Sólo no te busques a alguien sólo para superar la pérdida, para no sentirte solo. El error está en que debes estar consciente de que tú mismo te eres suficiente para ser feliz y que en la medida en que te quieras a ti los demás te van a querer. Salir corriendo a enredarte con alguien puede ser incómodo para tu ex y muy insatisfactorio para ti.





Notas sobre la codependencia

2 09 2012

“El me trata mal, me hace sufrir, pero es que yo lo amo”, “A pesar de los problemas, yo estoy con el por mis hijos”, “Es que pobrecito él. El reacciona así porque su mamá no lo entiende/no tiene trabajo/tiene problemas de dinero/cualquier otra excusa” son comentarios que todos hemos escuchado de personas que están en relaciones personales, de pareja, familiares, de amistad e incluso laborales en las que sufren profundamente pero de las que no logran alejarse.

“Es que es tonta” es el comentario general de las personas que ven de fuera el escenario y escuchan constantemente las quejas y las atrocidades que vive la persona que está en la relación.

“Dejalo” es el consejo generalizado. Pero la persona, sigue ahí porque tiene una enfermedad: es codependiente.

La codependencia es básicamente una adicción a una persona y a las relaciones que establecemos con ésta. El codependiente se caracteriza por:

  • Venir de una familia donde habían relaciones codependientes. La codependencia surge en la infancia y por tanto se convierte en la única clase de relación que el codependiente sabe establecer.
  • Olvidar sus propias necesidades y centrarse en los problemas del otro (su pareja, un familiar, un amigo, etc.)
  • Relacionarse con personas problemáticas. Sus favoritos son adictos, huérfanos emocionales y princesas o príncipes que “necesitan” ser rescatados. Rescatarlos es la única forma que conoce para crear un lazo que los una.
  • “Rescatar” controlando.  Como nadie puede controlar a un adulto y eventualmente la otra persona no responde como el codependiente espera, éste se frustra e intenta controlar todavía más.
  • Deprimirse al acumular frustración o tristeza extrema por su incapacidad de cambiar a la otra persona y/o sentirse mal físicamente por el estrés.
  • Necesitar sentirse necesitado. Esto le da una falsa sensación de que el otro nunca lo abandonará. Pretende generar esta necesidad “ayudando” constantemente.
  • Ser capaz de perdonar sin límite. Esto porque confunde la adicción que lo une al otro con un amor tan grande que todo lo puede.
  • Pensar que no hay otras personas con las que pueda establecer una relación. De aquí surge la incapacidad del codependiente de alejarse de una relación enfermiza por sí mismo, por más sufrimiento que ésta le cause.
  • Ser desconfiado, hipervigilante, perfeccionista, evitar hablar de sentimientos, tener problemas con la intimidad y comportamiento protector.

Como con toda adicción, hay solución, pero se requiere que el codependiente tome conciencia por sus propios medios de que el problema está en él y decida hacer algo para cambiar la manera en que se relaciona con los demás.

Fuente: http://www.tusexosentido.com