¿Amar es sufrir?

27 10 2014

Freddie effy

Si como José José tú eres de los que creen esto, te sorprenderá saber los motivos por los que te sucede eso 

El amor saludable y el dolor son incompatibles. Si conoces los motivos principales por los que transformamos absurdamente el amor en sufrimiento, aprenderás a evitarlos y a generar esquemas y comportamientos más adaptativos.

De acuerdo al psicólogo Walter Riso, no es normal hacer de tu relación afectiva un estilo de vida donde el sufrimiento sea la principal característica. Acceder a un vínculo afectivo constructivo no es imposible: se trata de no dejar entrar ciertas creencias irracionales y algunos miedos que enredan el amor, lo complican y lo convierten en una carga.

En su libro “Guía práctica para no sufrir de amor”, el experto menciona algunas de las causas del indeseable sufrimiento amoroso. Aquí te damos algunas:

1. Creer que el amor es sólo sentimiento y que la razón o el pensamiento no cumplen ninguna función.

Esta idea errónea hace que “nos dejemos llevar” por la emoción y no gestionemos adecuadamente lo que sentimos. El amor hay que pensarlo además de sentirlo. Se necesita de una dosis considerable de voluntad para mantener y llevar adelante una buena y sostenible relación afectiva: con el amor duro y crudo no basta.

2. Ser víctima de un amor incompleto.

Amar, sin algunos de sus tres componentes principales: eros (deseo), philia (amistad) y ágape (ternura), conlleva, tarde que temprano, al sufrimiento. Cuando falta alguno de ellos, sentiremos un vacío, la sensación de que hay algo insatisfactorio, desagradable, molesto y doloroso.

Todos buscamos un amor completo que colabore en darle a nuestra existencia un sentido de bienestar y no de tortura. No se trata de un amor perfecto, porque el amor siempre será una obra en construcción: siempre estarás “amando”, elaborándolo y reinventándolo. Más bien se refiere a un amor que no deje espacios para que se cuele la duda, la indiferencia o la inseguridad psicológica.

3. La dependencia afectiva, que te lleva a temer el abandono del otro.

Si piensas que no eres capaz de enfrentar la vida sin tu “media naranja” y que sólo con ella te sientes realizada, amar será un infierno y una condena. El apego convierte el amor en esclavitud y, además, corrompe.

4. Violar los derechos de la otra persona o incluso los propios en nombre del amor.

Cuando negocias con tus principios o tus valores más sentidos, pierdes dignidad y no puede haber un amor saludable cuando ya no hay respeto o autorrespeto. Nada justifica la entrega de la soberanía personal en nombre de un amor de dudosa procedencia.

Por último, el autor subraya que el buen amor fluye, se deja gestionar y crea bienestar. La consigna es clara y determinante: si un amor te hace sufrir, ese amor no te sirve.





Los cuatro amores dañinos

22 10 2013

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Los amores dañinos se encuentran según Walter Riso con mucha frecuencia, y representan el imaginario social, de acuerdo con cómo nos han vendido el amor a través de canciones y telenovelas. Un amor idealizado. El autor los describe así en una entrevista:

Amor obsesivo

Ahí lo que planteo es que tú puedas amar sin enloquecerte (…). Uno cree que para estar enamorado hay que tener taquicardia, sudores, estar todo el día sufriendo como si estuvieras viendo una película de terror, y realmente no es así. Sentir pasión es que yo pueda pensar sobre lo que estoy sintiendo.

El amor fusionado

Tiene que ver con no perder la identidad, porque muchas relaciones terminan siendo una imitación del otro. Y hay cosas que por principio no puedes negociar en el amor, como tu propia historia, tus creencias básicas, tus idearios. Una cosa es ponerse de acuerdo en cosas secundarias, pero no se puede cambiar la verdadera manera de ser.

Amor temeroso

El amor está hecho para que a los valientes les vaya bien. El miedo nace de creer que puede haber certeza en el amor, es decir, de que en algún momento yo tenga certeza de que nunca se va a acabar esto, y resulta que la posibilidad cero no existe. Yo propongo un amor valiente, que acepta lo peor que pueda ocurrir.

Amor opresivo

Está relacionado con la libertad, que a su vez se divide en tres. Si yo por amor tengo que perder la libertad de pensar, sentir y actuar como me dé la gana de acuerdo con mis valores, ese amor no me sirve. Si yo por amor debo perder la capacidad de ejercer mis gustos, preferencias, vocación y autorrealización, ese amor no me sirve. Y si por amor tengo que perder la libertad de tener mis amigos con tranquilidad, tampoco me sirve.

¿Cómo construir una estructura liberadora?

Walter Riso: Yo creo que básicamente es tener en cuenta tres cosas: un amor en donde exista el deseo; un deseo que sea compartido, que sea erótico. Segundo: en cualquier relación que no sea esclavizada, hay amistad. La amistad es, por definición, democrática. Implica la alegría de que el otro exista, como la definía Spinoza. Y esa amistad te permite tener proyectos comunes, comunicarte, tener humor. Y el tercero es la compasión: que te duela lo que al otro le ocurre y te alegre la alegría del otro. Es la ternura, la no violencia. En resumidas cuentas, la estructura del amor sano es hacer el amor con la amiga o amigo y con ternura.





¿Un buen amante nace o se hace?

13 01 2013

amor de pareja

El orgasmo,  para muchos, es la representación del placer sexual, el límite a alcanzar; sin embargo, ¿lograr que la pareja lo consiga te hace un buen amante? Y, ¿ser un buen amante es cuestión de instinto o de aprendizaje?

 Para el sexólogo Roberto Rosenzvaig, mismo que se encuentra acreditado por la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual, ser un buen amante tiene más que ver con una conducta humana aprendida que por un  don natural.

 El especialista señala, a través de su ensayo Amantes y erotismo, que entre más los seres humanos ascienden en la escala evolutiva mayor es el papel que cumple el aprendizaje en el modelado de las conductas, por lo tanto, el sexo es enseñado y aprendido, nos es una habilidad innata sino adquirida.

 En su investigación Rosenzvaig señala que  un buen amante tampoco es aquel que repite de forma automática lo que observa en cintas pornográficas, revistas eróticas o lo aprendido con otras experiencias.

 Todas las  personas son diferentes, por consiguiente no hay un guión que determine cómo ser un buen amante, pero existen claves que te pueden ayudar a serlo:

 1. Sensibilidad  y entendimiento

2.  Tener el suficiente egoísmo para demandar la satisfacción de los propios deseos y la suficiente generosidad para satisfacer los del otro.

3. Usar el propio cuerpo como un instrumento de placer, sin temor o inhibición.

4. Creatividad y buen humor.

5. Comunicación.

 Un buen amante aprende y disfruta de su pareja. Para serlo es necesario que no existan miedos ni restricciones.

 Recuerda, para conseguir el placer sexual siempre debe existir respeto y confianza.





Enamoramiento

17 12 2011

El enamoramiento es un estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida. Desde el punto bioquímico se trata de un proceso que se inicia en la corteza cerebral, pasa al sistema endocrino y se transforma en respuestas fisiológicas.

 Elementos del enamoramiento

Atracción: al conocer a alguien y sentirnos atraídos, una serie de cambios químicos y psicológicos tienen lugar en nuestro cuerpo. Surgen entonces una serie de mecanismos de seducción, entre los que el lenguaje del cuerpo juega un rol fundamental. El cómo nos vestimos, nos paramos, miramos y le hablamos a la persona que nos interesa revela que sentimos algo especial por ella. Conjugamos nuestro instinto animal, inconsciente, con la capacidad estratega, con la que todos los seres humanos contamos.

Química: los psicólogos apuntan a que el amor, por lo menos en sus primeras fases, se abastece fundamentalmente de química. Una sustancia en nuestro cerebro denominada feniletilamina obliga la secreción de la dopamina o la norepinefrina, que por sus efectos se parecen a las “anfetaminas”, las cuales producen un estado de euforia natural cuando estamos con nuestra pareja.

Genética: al igual que el resto de animales, los humanos llevamos en nuestros genes el instinto de “procreación”, aunque los individuos pertenecientes al homo sapiens sapiens y muchas otras especies se relacionan sexualmente para mostrar su amor o para satisfacer su impulso sexual, no necesariamente para procrear. Científicos revelan que las sustancias químicas cerebrales se disparan en las primeras fases del amor, generando atracción y el deseo de estar juntos.

Teorías del enamoramiento

Imagen de pareja: afirman que nuestro aparato psíquico tiene guardada la imagen de la pareja que buscamos y que ésta despierta como una alarma cuando nos topamos con la persona que encaja con estos rasgos.

Correspondencia: buscamos a una persona de parecidos rasgos físicos, sociales, culturales, intelectuales, etc… con nuestra propia familia imaginaria…

Espejo: nos enamoramos de quien anhelamos ser o bien de lo que tiene el otro, es decir, nos sirven de espejo y por eso nos enamoramos.

Perpetuar la especie: la defienden algunos biólogos afirmando que buscamos a la pareja adecuada para perpetuar la especie y esto se hace después de una evaluación por “instinto” y buscamos a la mejor persona con la cual nuestros genes se mezclen de la mejor manera. Esta hipótesis tiene en cuenta la realidad animal de la persona humana, que, aunque sea solo la parte corporal, es real.

Confianza: Es cuando dos personas, generalmente amigos, se tienen mucha confianza y son muy unidos, este amor suele durar mucho.

 Duración

Estudios afirman que los seres humanos se encuentran biológicamente programados para sentirse apasionados entre 18 y 30 meses. Diferencia entre enamoramiento y amor

El amor empieza realmente cuando termina el enamoramiento. En el amor se ven los defectos y se aceptan, y se intenta ayudar a la otra persona a superarlas. El amor verdadero está basado en la realidad y tiene una proyección más larga y estable que el enamoramiento.

Síntomas del enamoramiento

En los más sensibles ante la persona amada reaccionan con sudoración, pulso acelerado, aumenta la presión arterial, risa floja, taquicardias.

Idealización de la persona.

Admiración de la persona

Atribución de cualidades positivas evitando la crítica.

Trastorno de atención: la vida se convierte en mágica.

Obsesión de reencontrarse con esta persona.

El tiempo adquiere un ritmo distinto según se esté con la persona amada o no.

Agradar a la persona amada se convierte en la mayor ilusión.





Mejora tu relación

5 08 2011

Si queremos que nuestra pareja mejore, lo primero que tenemos que hacer, es revisar la imagen que tenemos de ella y darnos cuenta hasta qué punto los defectos que le adjudicamos son los nuestros. Si nos damos clara cuenta de esto, le diremos a la persona real:

“Te prometo que te dejaré ser lo que en verdad eres, y no lo que yo quiero que tú seas. De ninguna manera trataré de que seas como yo, de que veas el mundo a través de mis ojos. Nunca te culpabilizaré por no responder a mis exigencias narcisistas. Cuando tú eres lo que eres, sin permitirme que yo te impida de serlo, enriqueces mi vida…

“Te prometo que te respetaré siempre, dejando que me ames de la manera en que tú amas. Me doy cuenta que todas las personas que buscan a su “alma gemela” tienen un nudo homosexual no resuelto. Buscan a alguien completamente igual, un espejo. Cuando amamos de verdad buscamos la diferencia complementaria…

“En el terreno sexual, te permitiré que desees lo que naturalmente deseas. No haré un drama porque rechazas una solicitud mía. En la sexualidad hay cuatro vías: la oral, la vaginal, la anal, la manual. Tú tienes el derecho de pedir lo que te satisface, sea el fantasma erótico que sea, y también tienes el derecho de decirme no. Si esto sucede, ambos tenemos el derecho de buscar satisfacción con otras personas, sin que esto signifique la ruptura de nuestra pareja…

“En el terreno material, te prometo que nunca invadiré tu espacio personal, tu rincón de soledad secreta. Respetaré tu territorio, así como tú respetarás el mío. Hacer todo juntos, como dos animales en fusión, es una enfermedad. Tendremos un territorio común, pero siempre conservando un espacio personal donde podremos aislarlos cuando tengamos necesidad de reencontrarnos con nosotros mismos… Si trabajas, estaré feliz de tu prosperidad, sin ponerme en competencia con ella.  Aceptaré tu creatividad, la admiraré, pero sin intervenir en ella queriendo ser tu sola inspiración.

“Si realizamos todo esto, tendremos una prosperidad sana, una vida sexual sana, un amor sano y pensamientos sanos… “

Por Alejandro Jodorowsky, Cabaret Mistico 15