COSAS JODIDAS QUE SUCEDEN CUANDO EMPIEZAS A SALIR CON ALGUIEN

30 08 2014

Leisure

Salir con alguien es la cosa más terrible que puede hacer una persona. Si en algún momento de tu triste vida ves que estás empezando a “sentir” “algo” por alguien, tienes que ser lo suficientemente fuerte como para extirpar esta idea de tus entrañas. Creedme, lo más triste del mundo es un hombre —o mujer— enamorado. Son seres capaces de hacer las cosas más indignas de este planeta, cosas peores que modificar el código genético de la soja o dejar el wi-fi conectado toda la puta noche. Cuando un ser vivo con cierta consciencia empieza a compartir ciertas horas de su día a día con otra persona con la que ha hecho un pacto de permisividad en el tema de tocarse mutuamente los genitales (lo que vendría a ser el “tener una pareja”) pasa a ser víctima de un conjunto de actitudes un tanto despreciables, poco coherentes con uno mismo. Y es que nunca existirá el mismo nivel de amor y aprecio entre estas dos personas y esto conllevará a vivir noches de llantos, platos rotos, facturas de abogados y pensiones alimenticias que convertirán a ese feliz recién nacido que salió del útero de su madre en un ser gris, triste y mal afeitado que empezará a desarrollar todo tipo de enfermedades relacionadas con el estilo de vida occidental. Si pese a todo sigues con la idea de salir con alguien, es recomendable que le eches un vistazo a este sencillo listado de handicaps relacionados con el inicio de la época de apareamiento:

Beber demasiado

Cuando empiezas a “quedar” con alguien realmente no sabes qué hacer. Aparte de los besos y abrazos tiene que haber algo más pero como no conoces a esa otra persona, no tienes ni idea de qué hacer fuera de la cama. De hecho quedar con tu pareja para tomar algo, cenar o aprovechar la oferta cultural de tu ciudad es solamente una excusa para terminar follando esa misma noche, que es lo que realmente los dos queréis. Para llegar a eso, ambos sabéis que tenéis que emborracharos un poco porque sois totalmente incapaces de deciros a la cara que lo único que queréis es ir a follar. Esta incapacidad de comunicación, de hecho, será lo que caracterizará vuestra relación y, finalmente, será lo que acabará con ella y te convertirá de nuevo en un soltero feliz.

Falta de sueño

Ahora que has convertido tus horas de sueño en “horas de hacer el amor” tu cuerpo y mente empezarán a deteriorarse. Si a esto le sumas que te pasas las tardes bebiendo como un cobarde con tu nueva pareja entonces, cuando cruces la puerta de la oficina donde trabajas, parecerás un tipo con PROBLEMAS de verdad, como si estuvieras teniendo un flirteo fuerte con las drogas. Claro que también puede parecer que por las noches te pongas un traje de murciélago y salves a esta puta moribunda llamada “tu ciudad” del crimen incesante que puebla sus calles. Joder, qué más quisieras, la triste realidad es que solo te estás a follando a un desconocido.

Olor

Conocer a una persona nueva te abre un nuevo mundo de experiencias sensoriales. De repente tu cuerpo huele a otra persona y te pasas el día oliéndote los dedos a escondidas. Vale, hueles a sus genitales —más que nada porque te pasas las noches amarrado a ellos— pero también a su pelo y a su piel. Empiezas a extrañar tu propio olor, de algún modo te estás descomponiendo como persona, tu individualidad se va desmontando como un rompecabezas. Ahora eres algo que ha quedado muy lejos de lo que eras y es posible que nunca más vuelvas a recuperar tu esencia primigenia, más que nada porque ahora está invadiendo el cuerpo de esa otra persona que tú llamas “cariño”.

Gases

Esto deriva de pasarse las noches bebiendo sin parar para terminar follando. Todo ese alcohol y gas ingerido se convierten en terribles gases afincados en tus intestinos. Este infierno se convierte en algo mucho peor cuando te encuentras tumbado en la cama abrazado a tu nueva y recién estrenada pareja. Evidentemente no quieres que piense que eres la clase de persona que se va tirando pedos por ahí sin ningún tipo de pudor y mucho menos de los que lo hacen en la cama, así que intentas aguantártelos durante toda la noche. Craso error, tu estómago se convierte en el jodido Hiroshima, tienes Ébola concentrado ahí dentro. A la que puedes te diriges al baño e intentas tirarte pedos mientras los disimulas tirando de la cadena pero resulta una tarea harta imposible, tienes demasiados gases y crees que el sonido será una barbaridad y tienes MIEDO. Un clásico es levantar la sábana y sacar el culo mientras la pareja duerme, entonces, con una destreza absoluta intentas gasear la habitación con el mayor silencio posible, como soplando las velas de tu séptimo aniversario. Entonces, si lo logras sin despertar a nadie, sientes el alivio absoluto, como Jack en el final de Perdidos. Lo que no sabes es que en ese mismo momento tu pareja puede estar haciendo exactamente lo mismo. Es lo que tiene el amor.

Es curioso porque con el tiempo empezaréis a tiraros pedos sin problema, con total soltura. Primero será algo simpático pero luego, cuando en vez de decir “hola” al llegar a casa te limites a soltar una buena ventosidad, significará que la relación está empezando a deteriorarse. Esos pedos serán incluso como insultos salidos directamente del recto. Todo lo que no te atrevas a decirle —que esas ensaladas que hace con pasas son una mierda— saldrá en estado gaseoso de tu culo. El desprecio en estado puro.

Sentimiento de inferioridad

A mí al menos me pasa. Cuando conozco a alguien, los primeros meses me siento como una mierda, como alguien totalmente inferior a mi pareja. Analizo mi forma de vida y pienso que no soy nada y que no sirvo de nada. Ella tiene un curro de verdad, uno que sirve de algo mientras que yo no sé ni dónde estaré dentro de dos meses. Ella gana dinero de verdad, tú sobrevives. Entonces empiezo a pensar que esto de salir tanto e ir a conciertos y gastarme un 50% del sueldo en discos es demasiado inmaduro. La tristeza me inunda y me avergüenzo de mí mismo. Con el tiempo esta situación se invierte y empiezo a pensar que mi vida es la hostia y que vivo de puta madre mientras que ella se pudre con su curro de mierda ya “establecido”. Ella es una víctima del sistema, yo un poeta urbano.

No tienes dinero

Pese a que nunca lo habías hecho, ahora tienes que hacer regalos. Tu dinero ya no significa discos y bolsas de pelotazos, ahora significa tener que gastarlo en otra persona. Cuesta acostumbrarse.

Comunicación constante

Cuando no estás con tu pareja necesitas estar con ella de otro modo. Te conviertes en un ser conectado al teléfono, mandando mensajitos todo el puto día. Dejas de vivir en el presente para vivir en otro sitio que nadie logra comprender. Un sitio entre la realidad y la ficción llamado “Amor”, cuya capital es “Capullo”, donde, por cierto, hacen unos buenos bocadillos de tortilla.

Cambios constantes en la actitud

Una relación es una montaña rusa sentimental y para subir en ella tienes que canjear tu dignidad. Cualquier pequeña mierda se convertirá en un debate importantísimo que pondrá en jaque la tranquilidad de vuestra relación y la estabilidad política del país. Estos cambios de actitud harán que desde fuera parezcas uno de esos marineros que se pasean por el puerto a altas horas de la madrugada meándose en el mar y pensando que el orín es un sedal y que están pescando como “en los viejos tiempos”. En fin, un puto loco.

Ahora tu vida es tu pareja

Coge todo lo que tenías antes y tíralo a la basura. Ahora tu vida es esa otra persona. Nada más importa. El cine tiene casi 120 años de historia y el hombre es capaz de salir del planeta Tierra pero te sigue interesando más esa tía que no sabe ni utilizar un bidé.

Higiene personal

Por primera vez en tu vida tendrás que cambiarte de ropa interior CADA maldito día, no vaya a ser que tu pareja piense que eres un degenerado. Esto, en el fondo, te hundirá en una depresión sin salida.

Traicionarse a uno mismo

Ahora, de repente, te gusta la jodida pizza con piña.

Pretender ser un tipo sano

Tu pareja tiene que pensar que te cuidas, al fin y al cabo estás introduciendo tu semen en su vagina o estás albergando su nardo en tu interior. Ya no puedes comer esas mierdas que tanto te gustaban que vendían en la semana americana del Lidl. Adiós a los noodles, a los frankfurts crudos y a la felicidad.

Hay cientos de cosas jodidas que uno hace cuando empieza a salir con alguien pero el tiempo en la red es limitado y no se pueden enumerar todas. Seguro que vosotros, los humanos, tenéis un buen puñado de aportaciones interesantes. En fin, lo que tiene que quedar claro es que empezar a salir con alguien significa convertirse en otra persona y esperar a que llegue el momento en que uno de los dos empiece a hartarse de toda esta mierda demencial y vuelva a recuperar de golpe todas sus costumbres de siempre, estallándote en la cara como el agua de una presa que acaba de ser reventada. “Reventar”, este es el verbo adecuado para describir el estado actual de tu relación.

By Pol Rodellar para Vice





¿Tienes miedo a enamorarte?

18 04 2014

miedoamor

¿Has sentido pánico cuando el amor de pareja llega nuevamente a tu vida? ¿Por qué se siente temor cuando la sonrisa del amor está instalada en tu cara?

En un artículo publicado en la revista Psychology Today, escrito por la psicóloga Lisa Firestone -especialista en relaciones de pareja y familia-, la experta responde a este contradictorio sentimiento, que florece en algunas personas, cada vez que se inicia una nueva relación.

“Lo que sucede es que nos da miedo vivir realmente el amor. A veces somos más conscientes de este miedo, otras, no tanto”, afirma.

En ese sentido, asegura que “todos” albergamos defensas que creemos que nos protegerán de ser lastimados y que éstas se puede manifestar a través de los miedos, tanto al inicio como en etapas posteriores de la relación.

Para Ana Garrido Cruz, psicóloga del Centro Médico Misalud Mental este miedo aparece con mayor realce, cuando la persona tiene una sensación de fracaso, inseguridad y con una autoestima debilitada, ligada a una relación anterior.

Las 7 razones

Ante ello, para entender el miedo que causa el amor, Garrido Cruz las principales 7 razones y creencias que ocasionan pánico y ganas de salir corriendo del amor.

1. El verdadero amor nos hace sentir vulnerable: Amar de verdad implica estar constantemente frente a otro, el cual nos reflejará tal como somos, y estaremos expuestos y sin máscaras. Esto da miedo, pero al aceptarlo disminuye su intensidad.

2. Un nuevo amor resucita las heridas del pasado: Puede ser que pase en algunos casos. No obstante, también hay que darse la oportunidad de vivir el amor de una manera distinta y hasta reparadora de esos dolores. Todo depende del grado de evolución que se tenga y el cómo se hayan elaborado las experiencias pasadas.

3. El amor desafía una antigua identidad: Si sientes esto es porque tu actual “identidad” es frágil, y en tal caso, el nuevo amor lo estás tomando como un “desafío”relacionado con tus carencias, más que con lo que te sucede realmente con la actual pareja. Es decir, es un miedo personal.

4. Con la verdadera alegría viene el dolor real: Esta razón se da cuando existe una tendencia a polarizar las experiencias, lo cual no ayuda para nada. Para salir de esta creencia, debes aprender a equilibrar y armonizar la co-existencia de las experiencias y sentimientos positivos y negativos a la vez.

5. El amor es a menudo desigual: Para traspasar este temor, hay que entender que el “ritmo” en que evolucionan los afectos es algo muy personal y subjetivo. Pero no impide que dos personas en una relación puedan tender a trabajar en la búsqueda de la vivencia de estar “igualados”. Ahora, es poco aconsejable andar midiendo y comparando porque eso causa inseguridad en ambos lados.

6. Las relaciones pueden romper la conexión familiar: Una relación afectiva y un enamoramiento intenso pueden incitar un cambio importante en la forma de vida, creencias, hábitos, etc. Y tal vez, este cambio sea poco compatible con el estilo y el aprendizaje que se trae desde el ambiente familiar. Es una disyuntiva que se tiene que resolver para que no se convierta en un miedo paralizante.

7. El amor suscita temores existenciales: Cuando el amor es genuino, honesto y verdadero te hace enfrentar abiertamente el dilema de la existencia y te preguntarás: quién soy, qué puedo dar en la vida, qué quiero, qué merezco recibir, etc. Es decir, cuál es el sentido de tu vida y qué significa para ti estar con esa pareja. Pero no hay por qué temerle a esas preguntas; un verdadero enamoramiento implicará un crecimiento “obligado” como persona, y el afrontar este tipo de temores, te hará tener una existencia plena y diferente.





¿Adicto al amor?

13 02 2014

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¿Tu relación de pareja es sana? Existen diversos factores que pueden convertirla en toda una pesadilla y a ti, en un dependiente de esa persona…

Se acerca el Día del Amor y de la Amistad y eso nos hace ponernos a reflexionar sobre nuestra vida amorosa, ya que el ser humano es un ser social y disfruta y se beneficia de las relaciones de amistad o amorosas con otros.

El estar enamorado de alguien hace que la persona se sienta feliz y que quiera permanecer de esa forma. Sin embargo, hablaremos de cuando ese sentimiento tan agradable llamado amor se vuelve en algo más enfermizo que sano.

Aunque puede sonar algo romántico, la adicción al amor es mucho más que eso, ya que, en realidad, se trata de una fuerte dependencia e, incluso, hasta una obsesión que se puede tener hacia una persona. La persona que padece de esta adicción siente que no puede vivir sin la otra persona, así como el adicto al alcohol no puede vivir sin esta sustancia. Asimismo, dentro de la pareja puede ser un integrante o los dos quienes pueden tener esta adicción.

El hecho de estar alejados de la persona les causa ansiedad y sus pensamientos son, principalmente, acerca de esta otra persona. Sin embargo, también pueden ocurrir casos donde se puede estar cambiando de persona a la cual se es adicta, pero la constante es la misma: no pueden estar solos.

Algunos de los factores que influyen en la adicción al amor es que el hecho de estar solos les produce un malestar muy fuerte y es por eso que buscan desesperadamente estar en pareja con alguien porque les resulta muy amenazante estar consigo mismos.

Otro factor importante es la baja autoestima, ya que alguien que no se quiere lo suficiente y no se valora como debería, es más proclive a necesitar de manera enfermiza el estar con otra persona, ya que eso les genera seguridad. Además, influye el hecho que desde el hogar se les inculque a los hijos que tienen que ser dependientes, por lo que las personas pasan de ser dependientes de sus padres a ser dependientes de su pareja. Si desde casa se les inculca a los hijos lo importante que es ser independiente (tanto emocional como económicamente) es más difícil que al momento de formar una pareja caigan en esa fuerte dependencia o adicción y no puedan o sepan relacionarse de otra forma.

Una de las complicaciones que surge cuando una persona es adicta al amor es que pone tanto interés, tiempo y energía en la otra persona que termina descuidándose a sí mismo. Vive únicamente por y para el otro, con el fin de que el otro esté feliz y, sobre todo, para que el otro o la otra no los deje. Por eso es muy común que al terminar la relación estas personas estén más preocupadas por encontrar a alguien que reemplace el lugar de la ex pareja en lugar de elaborar la separación, ya que el hecho de experimentar soledad les resulta intolerable.

Por último, es importante señalar que las personas que se encuentran en esta situación pueden mejorar su calidad de vida. La terapia psicológica es una excelente opción para mejorar su autoestima y para aprender a relacionarse con las personas de forma más sana y siempre poniendo su bienestar y felicidad como prioridad.





Recuperando al amor de tu vida

26 11 2013

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Terminar una relación con tu pareja puede llegar a ser estresante y molesto al mismo tiempo. Muchas personas piensan en seguir con su vida al terminar una relación. Otras deciden volver a conquistar a su ex  y sorprendentemente lo logran. Si has tenido una ruptura y todavía tienes sentimientos afectivos por aquella persona y crees que es tu media naranja, entonces solo tienes que seguir estos sencillos consejos.

¿Realmente Lo Amas?

Antes de conseguir que regrese tu ex debes preguntarte ¿Aún estoy enamorad@? ¿Él o ella aún sigue enamorado de mi? Si la única razón por la que deseas que tu ex vuelva es para aumentar tu “ego” o para “jugarle una broma”, entonces no lo hagas. Solo vas a perder tu tiempo y esfuerzo. En vez de eso podrías conseguirte a alguien más, además estarías lastimando a tu ex y si de verdad lo quisiste, esto no debería ser algo que quisieras hacer.

Averigüe Por Qué Terminó Tu Relación

Es sabido que muchas relaciones terminan por una típica frase como “No eres tú, soy yo”, y en realidad no es ese el motivo por el cual ocurrió la ruptura. Siempre habrá una verdadera razón por la cual  terminó contigo y esa razón te toca a ti averiguarla.

Si el motivo de la ruptura lo causaste tú , el problema será mucho más fácil de resolver, pero si el problema que causó la ruptura lo provocó tu pareja, entonces va a ser un poco más difícil cambiar la mentalidad de aquella persona. Después de todo, tú puedes cambiar tu forma de ser, pero a la otra persona no se le puede cambiar tan fácilmente.

Encontrar Una Solución Al Problema

Si pudiste encontrar una o varias razones por las cuales tu relación terminó y éstas tenían algo que ver contigo, no pierdas más tiempo y comience a resolver el problema. Si se trata de algo que dijiste o hiciste, apresúrate a llamar a tu ex y pídale disculpas. Incluso si no quiere contestar su llamada, comunícate de otra forma.

Puede y que tu ex este enojado por un tiempo, pero cuando le pidas perdón, tendrá mucho tiempo para pensar sobre tu disculpa. No puede pasarse toda la vida enojado. Lo que viene después de esto no es un típico “podemos regresar”. Basta solo con pedir perdón a través de una llamada, despedirse y terminar la llamada. No trate de dar más explicaciones, solo pide una simple pero sincera disculpa, y te aseguro que más tarde tu ex te devolverá la llamada.

Sigue Con tu Vida

Un error muy grande que se llega a cometer al terminar una relación es actuar como necesitados. Ésta es una de las peores cosas que puedes hacer. Así que nunca lo intentes. Si le llamas a cada rato o le envías e-mails pidiéndole que regrese, lo único que harás es aumentar su ego y eso provocara que te ignore más.

Si ya le pediste disculpas es momento de seguir con tu vida, y esperar a que tu ex reflexione. Trata de mejorar tu aspecto físico. Un buen corte de cabello no te vendría mal, unas vacaciones con tus amigos, o bien buscar un nuevo empleo es una muy buena forma de dejar de pensar en tu ex. Y cuando ya no sientas esa obsesión por tu ex, entonces tu ex pareja empezará a prestarte más atención. Un punto importante es pedir disculpas, seguir con su vida e ignorarlo.

Jamás Trates De Darle Celos

Una de las cosas tontas que hacen las personas cuando quieren que su ex regrese es darle celos. Esto no funcionará. Lo único que provocará en tu ex va a ser enojo y le demostrarás que has cambiado tu forma de ser. Lo que tiene que hacer es vivir tu vida y esperar que cambie de opinión y te llame. Te aseguro que lo hará.

Cuando Estés Cerca De tu Ex , Actúa Normal

Cuando llegues a ver a tu ex actúa como una persona adulta. No te portes odios@, berrinchud@, groser@ o payas@, actúa con madurez. Tienes que ser amable y no olvide sonreír. Demuestra tu felicidad al verl@, pero no tan feliz como para hacerl@ sentir incómod@.

No Te Muestres Demasiado Accesible

 Si con el tiempo tu ex te invita a salir (y claro que lo hará si sigues estos consejos), no seas desesperad@ y rechaces su invitación. Debes actuar de forma agradecida, pero debe hacerle esperar un poco, para que tu ex te aprecie de nuevo, no le tiene que resultar todo tan sencillo.

 Sinceramente, el secreto para hacer que tu ex regrese es muy fácil. Basta con pedir disculpas por los errores que cometió, ser amable, cortés y; por sobre todas las cosas, seguir adelante con tu vida. Los hombres siempre encuentran más atractivas a las mujeres que actúan con inteligencia al terminar una relación, en cambio huyen de aquellas mujeres que pierden el control y hacen locuras para llamar la atención de su ex pareja.

Como verás recuperar a tu ex no es imposible. Con trabajo, esmero y aplicando las estrategias correctas puedes hacer que esa persona que se alejó regrese suplicándole otra oportunidad.

Para lograr tu objetivo debes aplicar la psicología a tu favor. Si sabes cómo piensa un hombre o una mujer y qué quiere, sabrás exactamente qué hacer para que se sienta irremediablemente atraído hacia ti.





Principios para ser feliz

7 08 2013

Happiness

¿Qué es ser feliz? ¿Tener un auto último modelo, una súper casa, un cuerpo escultural o un vivir en un estado de gozo constante y permanente, donde no hay espacio para el dolor ni para pasarlo mal?

Para Pablo Flores Laymuns, ingeniero Civil Industrial UC, astrólogo y terapeuta, la persona que busque esas definiciones de felicidad estará siempre lejos de alcanzarla y menos de sostenerla en el tiempo. Es que para el terapeuta, el glorioso estado es más simple y está relacionado con una tranquilidad interna, calma y conexión. “Lo que pasa afuera en mi vida es un reflejo de lo que está pasando por dentro en mí…”, explica. Si uno quiere alegría y felicidad no tendría que buscarla cambiando el “alrededor”, sino provocando un cambio interno que transformará la  realidad que se vive.

Cómo empezar
El especialista señala que para ser feliz, un elemento fundamental es descubrir cuáles son las creencias limitantes que tengo y que me alejan del camino hacia la felicidad.

Otras claves para comenzar el proceso, a su juicio, se encuentran en renunciar a tener la razón, el control, cargar culpas y dejar de tener diálogos internos obsesivos. Pero, al hacerlo preguntarse: ¿por qué quiero tener la razón? ¿Por qué quiero controlar? ¿Por qué no puedo liberarme de mis culpas? ¿Por qué no dejo de pensar?

Los 12 principios
Para salir de la infelicidad, tomar las riendas de la vida y ser feliz, Pablo Flores propone 12 principios que uno debiera seguir para vivir en calma y en armonía con los vaivenes de la vida.

1. Salir al mundo a mostrar quien eres tú realmente, no a que te vean. Implica actuar desde adentro hacia afuera y no al revés.

2. Todo lo material que tengas, tenlo porque lo usas y te da placer, sino te da placer, bótalo o regálalo. Es decir, no acumular objetos materiales y  gozar las cosas, porque muchas veces nos quedamos en tener y nuestros closets están llenos, pero no usamos casi nada.

3. Todo lo que sabes comunícalo. Guardar tus conocimientos y aprendizajes, por timidez o por mezquindad es algo que te aleja del camino a la felicidad y de descubrirte a ti mismo. El conocimiento es como una carrera de postas, pasa de una persona a otra. Si no lo compartes cortas el flujo.

4. Sana tu linaje, sana tu familia, sana las relaciones de tu núcleo. Hay que estar en paz con tu familia.

5. Descubre lo que más te gusta hacer y hazlo, no para que te vean, sino para alumbrarle el camino a los demás.  La mayoría de la gente ni siquiera sabe qué es lo que quiere hacer con su vida. Venimos a compartir a este mundo y nuestros dones son para ponerlos al servicio de los demás.

6. Haz las cosas que ames con disciplina. Si no tienes disciplina, no tienes amor por ti. Porque amar implica muchas veces renunciar a nuestra propia gratificación. Si no eres capaz de esforzarte por lo que te gusta hacer, entonces no lo amas realmente.

7. Las relaciones sanas de pareja implican permitirme ser y permitirle al otro ser. No controlar al otro para que actúe como yo quiero ni tampoco permitirle al otro que me controle para que actúe como él o ella quiera. Esto implica descubrir qué es lo que realmente me importa y respetarlo. Lo importante está en el compartir con el otro.

8. Descubrirme a mí mismo, transformarme en lo que realmente soy. Esto implica ver lo que no me gusta de mí y aceptarlo. Ver mis patrones y mis comportamientos inconscientes y hacerme responsable de ellos, dejando de culpar a los otros.

9. Expandirme, salir de lo conocido, familiar y seguro. Si siempre me quedo en lo conocido, en lo aprendido, no me permito conocer cosas nuevas. Justamente en este explorar, voy abriéndome a nuevos puntos de vista y esto me permite descubrir quién soy realmente.

10. ¿Qué quiero dejar como huella en este mundo?. Mi aporte a la sociedad, que contribución quiero hacer al mundo en el que vivo.

11. Compartir mis ideales y sueños con los demás. Únete a otros, forma equipos, trabaja con más personas para hacer un cambio en la sociedad.

12. Acércate a tu alma. Date tiempo para estar contigo mismo y busca la respuesta a las preguntas espirituales ¿quién soy yo? ¿Qué hago acá? Deja tiempo para la espiritualidad en la vida, para la conexión interior.





¿Es tu pareja ideal?

28 07 2013

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¿Quedas en las nubes cuando aparece? ¿Te encanta, a pesar de su mal genio, modales y celos? ¿Lo conoces realmente? Es que el amor a primera vista sí existe. Aunque la desazón, el dolor y la soledad también.

No se trata de andar con el freno puesto cuando conoces a alguien y sientes “amor”. Pero sí de entender que el enamoramiento produce endorfinas que pueden enceguecer, perder la razón y no escuchar ni ver más que lo que se desea.

“Con estas sensaciones que no tenemos todo el tiempo hace que nos salgamos un poco de nosotros y dediquemos a lo que nos produce esta sensación, es decir, la persona amada”, explica la psicóloga Marcia Aure. Entonces, pasa lo que sabemos. La vista se nubla y el deseo lo cubre todo. Solo hay ojos para ver lo más encantador de la persona, donde el peligro está en que uno se deje estar y se auto elimine por vivirse las experiencias del nuevo amor.

“Para mantener una relación satisfactoria creo que también es importante tener una visión similar de la vida y caminar juntos hacia el mismo lugar a pesar de ser diferentes y no les guste hacer las mismas cosas. Creo que con respeto y amor se comparten las diferencias”

Para ello, la terapeuta recomienda que una valiosa estrategia es darse mayor tiempo de conocimiento antes de involucrarse más íntimamente.

Los 7 indicadores

Como una guía para enamorarse sin bajar la guardia es la siguiente lista que revela siete aspectos para considerar, a la hora de comenzar un romance y preguntas que ayudarán en ese, a veces, reacio racionamiento.

1.- Atracción: ¿Mariposas en el estómago? El amor es mucho más que eso. De todas maneras, la química es un factor importante en la vida sexual de la pareja que se puede incrementar si se conversa, se mantiene activo y se trabaja constantemente.

2.- Valores: Si bien es muy personal será aconsejable que sea honesto, buena persona y comprometido. Alguien sin valores es como nadar en una piscina sin fondo. No sabrás de donde asirte ni relacionarte. Conoce cómo son sus relaciones laborales, familiares, profesionales y mira bien a sus amigos. Te darán pistas de cómo es.

3.- Compatibilidad: ¿Te es fácil estar con él o ella? ¿Lo disfrutas genuinamente o debes hacer esfuerzos para ‘adecuarte’ y mantener la relación? ¿Puedes ser tú? ¿Tienes aún espacios de libertad para ver a tus amigos?

4.- Sensaciones: ¿Ríes o lloras? ¿Es intenso y te gusta, o te agota tanta intensidad? ¿Te causa más placer que desconcierto? ¿Quieren estar juntos gran parte de día y hacer planes juntos?

5.- Interés y compromiso: ¿Quién cuida de la relación? ¿Te demuestra interés en que el amor vaya creciendo? ¿Te llama? ¿Hace lo que dice? ¿Han hablado de metas en conjunto?

6.- Sueños comunes: ¿Tienen metas similares en la vida? ¿Están en la misma frecuencia y momentos de la vida? El soñar despierto puede ser tremendamente inspirador, pero sino se hace nada en el día a día por alcanzar los sueños, ten por seguro que su flojera le gana.

7.- Tranquilidad y confianza: Es fundamental sentir que estás en paz y que encontraste a alguien con quien puedes compartir diferentes cosas, a quien respetas y que te respeta. E independiente de lo que haya hecho antes, ahora te ha elegido y tú lo has elegido. Trata de estar con alguien con quien te sientas que eres afortunado de estar y que él o ella sienta que es afortunado de estar contigo.





Manual para terminar una relación

8 07 2013

Good bye

Por mucho que las cosas vayan de mal en peor y la paciencia ya se agotó con la pareja, muchas personas son capaces de mantenerse aferradas a su relación por una serie de motivos que van más allá del amor y la sanidad sentimental: no quieren herir los sentimientos de la pareja, tienen la esperanza de que las cosas mejorarán; no quieren terminar como el/la malo/a de la película, perder amigos en común, o sentir que se fracasó en un proyecto amoroso en el que se invirtió años, dinero, y mucha, pero mucha energía. Qué decir si hay hijos de por medio; el miedo a darle fin al agonizante idilio se hace aún más complicado.

Pero llega un minuto en que no se puede seguir tapando el sol con un dedo y para estos casos, la psicóloga Petra Boynton, dedicó varios consejos para tomar en cuenta, cuando ya se decidió que una relación no da para más.

Conocida como “la primera consejera sentimental británica que se basa en evidencia científica” –título que le otorgó The Guardian en 2003-, esta experta en sexualidad se ha dedicado en los últimos años a entregar orientación amorosa y sexual en diversos medios escritos y televisivos de su país. Y es así como, en The Telegraph, donde se desempeña como una exitosa consejera sentimental, entregó esta valiosa información para los que quieren terminar con la pareja.

Antes de que tengas esa importante conversación para dar fin al asunto, Boynton recomienda tomar varias cosas en cuenta, como por ejemplo, que es muy probable que tanto tu pareja como su familia o amigos tomarán una postura acerca de tu decisión, que puede variar entre el apoyo a ti, el enojo hacia ti o la pena por la medida tomada.

“Establecer un sistema de soporte de amigos o familia puede ayudar a hacer frente a cualquier posible reacción (del resto)”, asegura la psicóloga.
Si bien mucha gente piensa que la persona que ha dado fin a una relación, no siente pena y hasta estará feliz de haberse “salido con la suya”, lo cierto es que sí habrá tristeza, sobre todo si la relación fue larga. Por esto, no hay que sorprenderse si tras el término, aparece la angustia, se echa de menos y se cuestiona la posibilidad de haber cometido un error.

Mucho cuidado en esta etapa, ya que es importante aceptar que el o la ex tiene todo el derecho de conocer a alguien nuevo, y esto puede suceder incluso, de forma rápida. “Es su problema; tal como las relaciones que puedas tú tener, son tu problema”, afirma Boynton.

La única excepción que puede permitir al menos una opinión de tu parte es si hay hijos, por lo que sí es de tu incumbencia tratar temas como cuándo será presentada la nueva pareja a los niños. Ojo con los celos que podrías sentir.

También se aconseja evaluar de antemano los temas financiero, de pensiones u objetos a dividir en una futura separación.

Qué hacer y qué no: el momento de la verdad

Busca un lugar privado para conversar. El término siempre será mejor en persona, cara a cara, y en un ambiente tranquilo. Solo se permite hacerlo por teléfono o incluso por mail, si ya has tratado de conversar el tema y tu pareja se ha hecho el desentendido.

Escribe tus ideas, convérsalas con tus amigos más cercanos, para tratar de elaborar un discurso conciso, claro y real.

A toda costa, evita cosas que por consideración, no debes hacer para dar fin a la relación. Entre ellas están:

-Pedirle a un tercero que termine por ti.
-Sacar a una persona de tu vida sin ofrecer una explicación.
-Usar la amenaza de terminar como una forma de controlar a la pareja.
-Ser infiel, con la esperanza de que te descubran y te pateen.
-Mostrarse desinteresado/a o ser pesado/a esperando que el otro se aburra y se aleje.
-Decirle a todo el mundo, antes que a tu pareja, que la relación se terminó. Eso incluye posteos en las redes sociales.
-Frases trilladas como “no eres tú, soy yo”, porque no ayudarán a explicar los verdaderos motivos del quiebre y confundirán a la otra persona.
-Ser cruel.

“Prepárate a que tu discurso sea interpretado como una insinuación de que esperas que el otro cambie”, explica la psicóloga, agregando que aferrarse a frases como ‘esto no está funcionando’ o ‘no quiero seguir más con esta relación’, es una forma de volver a reafirmar el deseo inicial si las cosas se van por las ramas.

“Enfocarse en cómo te sientes, en vez de los defectos del otro es una forma más asertiva de llevar la conversación”, asegura. Sin embargo, es posible que de su parte sí recibas críticas o varias promesas de cómo las cosas van a cambiar.

De igual forma, ten cuidado si tu ex se muestra aliviado/a y hasta feliz de que terminaras con él/ella, ya que podría crearte sentimientos encontrados.

¿Y después? El trabajo en solitario

“Una vez que termines una relación puedes ver que ayuda el pasar tiempo con amigos y familia, mantenerse ocupado/a o permitirse hobbies y cosas que te hagan feliz”, comenta Boynton, demostrando que existe un lado bastante positivo al superar un quiebre.

A estas alturas, es normal preguntarse cómo estará enfrentando las cosas el o la ex, y hasta echarlo/a de menos. Por esto, pueden venir una serie de sentimientos, que van desde la ansiedad, la pena e incluso la alegría. Pero el tiempo -y en algunos casos, una nueva pareja- normalizan y aclaran la situación, asegura la psicóloga.

Puedes eliminar cualquier tipo de contacto (eso incluye Facebook u otras vías de comunicación) para evitar la tentación de ver a la ex pareja y provocar la nostalgia. Pero si quieres quedar como amigos, avísale que durante un tiempo andarás algo desaparecido/a , así te darás el tiempo que necesites para digerir el asunto.

Intenta con todas tus fuerzas de no caer en encuentros amorosos y fugaces con el/la ex, si sabes que el o ella tiene la ilusión de retomar la relación.

Nota aparte: En esta etapa, algunas personas pueden darse cuenta de que en realidad cometieron un error y arrepentirse. En ciertos casos, regresan con la ex pareja. En otros, es demasiado tarde.