Sólo quiero saber cómo estás

22 04 2011

“Hola, sé que tal vez no debería escribirte, pero sólo quiero saber como estás.”

De todos los mensajes que recibe una persona de su ex pareja al tiempo de haber terminado la relación, éste es el que se repite en una mayor cantidad de casos.

Y por lo general quien lo recibe es el abandonado o la abandonada en un tiempo muy variable de producida la ruptura. Puede ser de quince días, dos meses, seis meses, un año… y en algunos casos hasta de más tiempo.

La pregunta de todos es: “¿Qué es lo que busca mi ex al enviar este mensaje?”

Las respuestas pueden ser muchísimas, pero si hay algo seguro es que la persona que te lo envía lo último que quiere o necesita es “saber como estás”.Ese “quiero saber como estás” puede traducirse perfectamente como:

  • “Quiero saber si seguís engancha/o conmigo.”
  • “No me banco que no estés pensando en mí.”
  • “No esperaba que no me hayas seguido rogando y me olvides.”
  • “Te estoy extrañando un poco, no quiero volver, pero te quiero tener cerca.”
  • “Mi plan era dejarte, no perderte.”

Y como ultimísima opción podemos pensar que ese mensaje significa que quien lo envía está queriendo restablecer el contacto con la idea de volver.

¿Por qué como ultimísima opción?

Porque, estadísticamente la mayoría de las personas que responden “Extrañándote… ¿nos podemos ver y hablar?” o algo similar, reciben como nueva respuesta: “no te confundas, yo no quiero volver, sólo quería saber como estabas”.

Es muy llamativa además la cantidad de gente que se indigna porque la pareja que abandonaron las borró del MSN o del Facebook.

“No puedo creer que me eliminaste del MSN” dicen en un acto de caradurismo sin precedentes.

Aparentemente esas personas podían eliminar a sus parejas de sus vidas, pero éstas no podían eliminarlas de un programita de PC.

Y claro, el MSN es una forma de permanecer en contacto con la persona abandonada para no sentir que se la pierde del todo. Por medio de esos programitas, quien ha decidido terminar una relación, de vez en cuando puede decir “hola… ¿cómo estás” y chequear que es lo que le está pasando al otro con respecto a él y de esa forma hacer más cómodo y llevadero el alejamiento.

Lo malo de estos mensajes, además de que por lo general todo el mundo cae en la trampa y responde lo que no debe, es que quien los recibe se suele desestabilizar emocionalmente y hasta puede retroceder en los logros de superación de la angustia que había conseguido hasta el momento.

Y bueno… después de todo ese era el verdadero objetivo del mensaje.

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¿Cómo lograr una relación sana?

19 04 2011

El objetivo primordial es alcanzar una satisfacción mental, emocional y física con tu pareja sin dejar de ser tú

Ya que los involucrados deben atravesar varias etapas e ir creciendo juntos a lo largo de este camino. Deben trabajar en varios factores como mantener el amor, la intimidad y el compromiso, y así lograr una relación de pareja saludable.

Paso 1: selecciona Este proceso inicia a la hora de encontrar y elegir una pareja, lo cual está muy ligado a lo que cada uno lleva dentro.

El padre del sicoanálisis Sigmund Freud dice que la elección de una persona se basa en la relación con uno mismo, es decir, en lo que uno ama de sí mismo, en lo que quisiera haber sido o en la cualidad que uno quisiera tener.

Por ello, muchas veces amas o te sientes atraído hacia aquel que te alimenta el corazón y te protege.

Paso 2: enamórate Una vez que tienes y formas una pareja, comienza la primera etapa a la que se le conoce como el enamoramiento o la “luna de miel”, ya que es una época llena de sueños, ilusiones y detalles hacia el otro.

Durante esta etapa se tiende a idealizar al compañero y a la felicidad que éste brinda. Es un periodo muy bonito y emocionante, lleno de afectos, emociones y sorpresas; es aquí donde la pareja se empieza verdaderamente a conocer en todos los sentidos.

Existen dos características fundamentales en la formación de una pareja, las cuales son esenciales para que una relación se pueda consolidar adecuadamente.

Estas características son la base para lograr una relación saludable.

La primera es la reciprocidad, la cual se refiere a que cada uno encuentre en su pareja alguna ventaja sicológica en la relación que establecen.

Lo ideal es encontrar a alguien con quien te sientas amado, valioso e importante. Otra característica muy importante es la satisfacción, la cual habla de que debes buscar a alguien que te ayude a lograr un equilibrio respecto a tu personalidad, es decir, que te apoye con tus debilidades, aceptando y tolerando tus fallas y limitaciones, permitiendo que te sientas bien.

Paso 3: crecer o separarse Luego sigue la vuelta a la realidad o el tantas veces mencionado: ¡No era lo que yo esperaba!. Se le llama así al momento de la relación donde la pareja empieza a experimentar sentimientos de frustración, enojo o dudas ante el otro, ya que, finalmente, se enfrenta con las demandas del compañero y de la vida real.

Cuando se llega a este punto, si la pareja no está bien consolidada se puede dar una ruptura; sin embargo, en caso contrario, y si cuenta con buenas estrategias de comunicación y tolerancia, saldrá adelante a pesar de los problemas que pudiesen llegar a tener.

Este es el punto de crecer juntos o separarse.

Es aquí donde la pareja debe trabajar más en la relación; es decir, deberá comunicarse al máximo; generar confianza, aprender a negociar y hacer acuerdos mutuos según las necesidades de la relación, sin olvidar el respeto a los espacios del otro y, al mismo tiempo, buscar actividades en común que los dos puedan disfrutar, cuidando siempre no caer en la monotonía o el hartazgo.

Paso 4: transformación A partir de lo anterior, se logra la transformación  y el crecimiento de la pareja  de ambos integrantes por igual);  es decir, la etapa en la que el amor es más que sólo sentimientos. En este momento, la relación tiene ya una base sólida y estable, gracias al camino que han recorrido juntos que los ha llevado a comprometerse, aceptarse, respetarse y a ayudarse.

Es de gran importancia que cada uno renuncie a la falsa creencia de que el otro es el que satisface todas sus necesidades, al igual que al error de pensar que se es feliz gracias al otro. Una relación patológica o enferma, está permeada de estas falsas expectativas en relación al otro y a sí mismo.

Paso 5: estabilidad Estabilidad e intimidad es la siguiente fase por la que atraviesa una pareja. Esta etapa tiene como característica principal el sentimiento de participar en algo en común, de haber creado una intimidad adecuada en la que ambos se sienten cómodos y disfrutan tanto de pasatiempos como de amigos en común.

En una pareja saludable éste sería el momento idóneo para pensar en el siguiente paso, que puede ser casarse, vivir juntos o formar una familia. Cada pareja es distinta, de acuerdo al desarrollo individual, a la historia en común, a la personalidad y a los intereses; sin embargo, hay ciertas claves como son la comunicación, el respeto, la seguridad, el amor y el compromiso, que harán que ambos puedan disfrutar de una relación saludable.

4 puntos clave

Para que tu relación esté fuerte, no olvides estos cuatro grandes aspectos:

Identidad: se refiere a la constante reorientación interpersonal en donde se fortalece el desarrollo de la personalidad, el sentimiento de ser pareja (una misma unidad), sin perder la propia identidad.

Sexualidad: es muy importante que la interacción sexual complemente el aspecto físico y emocional de cada uno, disfrutando de la relación, siempre manteniendo la comunicación y el respeto.

Economía: la pareja debe hablar de este tema, para así buscar una estabilidad, complementar gastos y tomar decisiones juntos.

Fortalecimiento del yo: se requiere de ayuda mutua para establecer el rol que tiene cada quien, además de procurar siempre la libertad para expresar la propia personalidad, la interacción social y  laboral, para satisfacer las propias necesidades físicas, sociales y emocionales.





Ya no te amo… cuando el amor se acaba

14 04 2011

El enamoramiento no dura toda la vida; se puede terminar súbitamente e irse de manera rápida e inexplicable, igual que como llegó

El enamoramiento es sólo un estado temporal del ser humano que puede, por medio de la constante convivencia con la otra persona y en el mejor de los casos, convertirse en amor.

Todos en esta vida deseamos amar y ser amados pero, ¿qué significa realmente esto? Así, amar es más que un simple enamoramiento. Se trata de un sentimiento mucho más intenso, profundo, maduro y duradero que se va desarrollando a través del tiempo.

Implica principalmente, y entre muchas características más, respetar, admirar, procurar, valorar, desear y buscar siempre el bienestar y compañía del otro. Es por tanto un gran compromiso que una pareja adquiere libremente a lo largo de los años.

Debido a que el amor es un proceso que se desarrolla con el tiempo, este sufre, naturalmente, transformaciones.

Por ello, los seres humanos estamos siempre en constante cambio y evolución; las metas, objetivos, visiones y misiones de vida se van modificando con la edad y esto puede llegar a provocar que una pareja piense o sienta que “el amor se terminó”.

El verdadero amor nunca se termina. Sólo a raíz de fuertes desilusiones como las infidelidades, mentiras, engaños, violencia física y sicológica, entre otras, se muere.

Ante lo cual, si “dejamos de amar” de manera repentina e inexplicable, entonces nunca hubo verdaderamente amor; quizá era simplemente cariño. Y es que el amor verdadero no se termina, más bien se descuida que es algo muy diferente. Y es aquí donde muchas personas tienden a confundir la situación.

Descuidos contra el amor

El amor se puede descuidar por diversas razones. Por ejemplo al sentirnos seguros de la relación, comenzamos a olvidar los pequeños detalles que, quizá, fueron conquistando poco a poco a la otra persona y quedan relegados como si ya no fueran necesarios. Es decir, comúnmente el exceso de confianza suele provocar que se descuide el amor.

También por cuestiones de índole laboral o social se puede descuidar a la pareja y, por ende, al amor que sentimos por aquella. En ocasiones, las actividades diarias consumen gran parte de nuestro tiempo y no le dedicamos lo suficiente al otro; sin embargo, no se necesita de cantidad para cuidar el amor, sino de calidad.

Asimismo, es frecuente que otro tipo de problemas invadan la relación de pareja, lo cual afecta la convivencia afectiva. Suele pasar que algunos problemas externos como los familiares, laborales o económicos, provocan conflictos en la pareja y esto mismo haga que se distancien, descuidándose mutuamente.

Otro ejemplo habitual es cuando alguna de las dos partes llega a descuidar su apariencia física, a lo mejor también por un exceso de confianza, lo que provoca una disminución en el interés físico por el otro.

Asimismo, la convivencia diaria puede convertirse en un factor que trae consigo no sólo beneficios, sino también diversos problemas. La coexistencia afectiva puede terminar siendo sinónimo de una tediosa rutina y monotonía que aburre y provoca un desinterés por el otro.

Como podemos ver, existen diversas razones por las cuales el ser humano tiende a descuidar el amor hacia su pareja.

No obstante, muchas de éstas pueden ser tan intolerables para algunas personas, que terminan por convencerse de que “se acabó el amor” y optan por finalizar la relación.

Es cierto que la mujer es más sensible que el hombre y por ello se podría decir que la fémina percibe con mayor facilidad cuando una de las dos partes está descuidando la relación.

No obstante, cuidar el amor de pareja no es una tarea fácil para ninguno de los sexos. Definitivamente requiere de mucho compromiso y esfuerzo; no basta solamente con pensarlo, sentirlo o estar seguro de que se tiene, requiere también de un esfuerzo continuo por ambas partes.

Cuida tu amor

Existen muchas formas de cuidar el amor e irlo acrecentando y fortaleciendo. Primero considera que es imposible amar si no nos amamos a nosotros mismos.

Partiendo de este punto, se debe tomar en cuenta también que el amor no sólo se demuestra a través de palabras o detalles lindos, sino principalmente, a través de hechos basados en el respeto y que día a día pueden seguir forjando el verdadero amor .

Asimismo, hay que tomar en cuenta que cuidar el amor no significa estar encima del otro, de tal manera que no se permita que la otra persona realice una actividad por sí misma; todos los extremos son malos.

Es tan vital como benéfico que cada una de las dos partes se dé tiempo y espacio para realizar sus

actividades; probablemente no siempre se tengan los mismos gustos y/o intereses para todo y esto no implica que no se pueda cuidar el amor en otros momentos; además, la independencia siempre es sana.

Es importante mantenerse alejado de la rutina.

Tratar de conservar siempre el factor sorpresa puede ayudar a que una pareja siga, a pesar del tiempo, recibiendo estímulos que lo motiven a cuidar el amor.

Siempre lo inesperado y/o novedoso genera interés. También se pueden buscar momentos específicos para estar juntos. Por ejemplo, realizar una actividad determinada, que ambos disfruten y que la puedan realizar con cierta regularidad, para aprovechar ese momento de estar juntos.

Por último, es importante tener presente que el tiempo, esfuerzo y dedicación que se requirió para construir, cuidar y fortalecer un verdadero amor es totalmente proporcional al tiempo que se requiere para “terminar” con él. Por tanto, hacer que un verdadero amor, un amor real, “se termine” también requiere de mucho esfuerzo.

Tomado de: 
http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=negro-nota&cat=275&id_nota=725293