Celos

25 04 2013

Jealousy

La mayoría de nosotros alguna vez hemos sentido celos. Son un sentimiento de miedo, temor y angustia ante la amenaza de que te quiten a quien amas; por eso, no solo se sienten celos por la pareja, sino por los amigos y padres, por ejemplo.

Tener un nivel bajo de celos es normal, ya que casi siempre existe un miedo “lógico” a perder el amor.El problema es cuando empiezas a coaccionar a tu pareja y tus celos te hacen sufrir.

El peligro de los celos es que pueden volverse obsesivos o patológicos. El celoso obsesivo siente un miedo persistente a perder a su pareja, mismo que se recrudece cuando ve o tan solo imagina, a quien ama con otras personas. Cuando te vuelves un celoso obsesivo, no puedes dejar de pensar que tu pareja te será infiel, analizas permanentemente sus comentarios y gestos, buscando indicios de traición, pero eso no es lo peor, sino que terminas inventando pruebas, todo te parece una señal.

 El grado de desconfianza del celoso es tan grande que espía a su pareja en un nivel extremo: abre su correspondencia, escucha sus llamadas telefónicas, lee los mensajes del celular, se mete a su cuenta de correo electrónico, revisa los cajones…Todas estas conductas tienen como objetivo asegurarse de que su pareja le sea fiel. Como este tipo de celos son patológicos, nunca bastarán las pruebas de fidelidad; así, el celoso acosará a su pareja hasta que ésta se canse y se aleje definitivamente.

 Si eres celoso obsesivo debes acudir a un psicólogo. De lo contrario acabarás destrozando tu relación, ya que la amenaza que siente tu pareja al sentirse observada y acusada por conductas sospechosas hará que cambie su forma de comportarse y se romperá la posibilidad de diálogo. Paradójicamente, el pánico a perder a tu pareja puede terminar llevándote al fin de la relación.

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Notas sobre la codependencia

2 09 2012

“El me trata mal, me hace sufrir, pero es que yo lo amo”, “A pesar de los problemas, yo estoy con el por mis hijos”, “Es que pobrecito él. El reacciona así porque su mamá no lo entiende/no tiene trabajo/tiene problemas de dinero/cualquier otra excusa” son comentarios que todos hemos escuchado de personas que están en relaciones personales, de pareja, familiares, de amistad e incluso laborales en las que sufren profundamente pero de las que no logran alejarse.

“Es que es tonta” es el comentario general de las personas que ven de fuera el escenario y escuchan constantemente las quejas y las atrocidades que vive la persona que está en la relación.

“Dejalo” es el consejo generalizado. Pero la persona, sigue ahí porque tiene una enfermedad: es codependiente.

La codependencia es básicamente una adicción a una persona y a las relaciones que establecemos con ésta. El codependiente se caracteriza por:

  • Venir de una familia donde habían relaciones codependientes. La codependencia surge en la infancia y por tanto se convierte en la única clase de relación que el codependiente sabe establecer.
  • Olvidar sus propias necesidades y centrarse en los problemas del otro (su pareja, un familiar, un amigo, etc.)
  • Relacionarse con personas problemáticas. Sus favoritos son adictos, huérfanos emocionales y princesas o príncipes que “necesitan” ser rescatados. Rescatarlos es la única forma que conoce para crear un lazo que los una.
  • “Rescatar” controlando.  Como nadie puede controlar a un adulto y eventualmente la otra persona no responde como el codependiente espera, éste se frustra e intenta controlar todavía más.
  • Deprimirse al acumular frustración o tristeza extrema por su incapacidad de cambiar a la otra persona y/o sentirse mal físicamente por el estrés.
  • Necesitar sentirse necesitado. Esto le da una falsa sensación de que el otro nunca lo abandonará. Pretende generar esta necesidad “ayudando” constantemente.
  • Ser capaz de perdonar sin límite. Esto porque confunde la adicción que lo une al otro con un amor tan grande que todo lo puede.
  • Pensar que no hay otras personas con las que pueda establecer una relación. De aquí surge la incapacidad del codependiente de alejarse de una relación enfermiza por sí mismo, por más sufrimiento que ésta le cause.
  • Ser desconfiado, hipervigilante, perfeccionista, evitar hablar de sentimientos, tener problemas con la intimidad y comportamiento protector.

Como con toda adicción, hay solución, pero se requiere que el codependiente tome conciencia por sus propios medios de que el problema está en él y decida hacer algo para cambiar la manera en que se relaciona con los demás.

Fuente: http://www.tusexosentido.com
 




Los Celos: un problema de autoestima.

5 03 2012

Espiar a la pareja en Facebook daña la relación

Dicen que el que busca, encuentra. Espiar el comportamiento de la pareja en las redes sociales puede tener consecuencias graves, sobre todo cuando se tiene tendencia a padecer celos patológicos.

Según un estudio de la Universidad Autónoma de Nuevo León, del que ha hecho eco el diario Milenio, el 30% de los usuarios de Facebook han tenido problemas con sus parejas por problemas de celos relacionados con su comportamiento en las redes sociales.

En el pasado se han llevado a cabo estudios similares que señalan que Facebook puede detonar comportamientos paranoicos. Una investigación realizada en la Universidad de Guelph (Canadá), encontró que en vez de mejorar la comunicación con la pareja, la red social conduce a actitudes de celos compulsivos.

Tener un nivel bajo de celos es normal, ya que casi siempre existe un miedo “lógico” a perder el amor. El problema es cuando empiezas a coaccionar a tu pareja y tus celos te hacen sufrir.

La mayoría de los celosos patológicos tienen un problema de baja autoestima. Eso quiere decir, por ejemplo, que una mujer celosa ve como posible amenaza a casi todas las demás mujeres. En el fondo piensa que son mejor que ella. Cuando ve que su pareja interactúa con otra mujer o se retrata junto a alguien del sexo opuesto, comienzan pensamientos irracionales como “es más guapa que yo” o “es mejor que yo”. Estos pensamientos, producto de la baja autoestima, provocan conjeturas irracionales. La clave es neutralizar los pensamientos negativos relacionados con la baja autoestima.

¿Has tenido problemas de celos por una red social?

Por: Silvia Olmedo
Tomado de: http://www.silviaolmedo.tv/articulos/display.php?story_id=162






Enamoramiento

17 12 2011

El enamoramiento es un estado emocional surcado por la alegría y la satisfacción de encontrar a otra persona que es capaz de comprender y compartir tantas cosas como trae consigo la vida. Desde el punto bioquímico se trata de un proceso que se inicia en la corteza cerebral, pasa al sistema endocrino y se transforma en respuestas fisiológicas.

 Elementos del enamoramiento

Atracción: al conocer a alguien y sentirnos atraídos, una serie de cambios químicos y psicológicos tienen lugar en nuestro cuerpo. Surgen entonces una serie de mecanismos de seducción, entre los que el lenguaje del cuerpo juega un rol fundamental. El cómo nos vestimos, nos paramos, miramos y le hablamos a la persona que nos interesa revela que sentimos algo especial por ella. Conjugamos nuestro instinto animal, inconsciente, con la capacidad estratega, con la que todos los seres humanos contamos.

Química: los psicólogos apuntan a que el amor, por lo menos en sus primeras fases, se abastece fundamentalmente de química. Una sustancia en nuestro cerebro denominada feniletilamina obliga la secreción de la dopamina o la norepinefrina, que por sus efectos se parecen a las “anfetaminas”, las cuales producen un estado de euforia natural cuando estamos con nuestra pareja.

Genética: al igual que el resto de animales, los humanos llevamos en nuestros genes el instinto de “procreación”, aunque los individuos pertenecientes al homo sapiens sapiens y muchas otras especies se relacionan sexualmente para mostrar su amor o para satisfacer su impulso sexual, no necesariamente para procrear. Científicos revelan que las sustancias químicas cerebrales se disparan en las primeras fases del amor, generando atracción y el deseo de estar juntos.

Teorías del enamoramiento

Imagen de pareja: afirman que nuestro aparato psíquico tiene guardada la imagen de la pareja que buscamos y que ésta despierta como una alarma cuando nos topamos con la persona que encaja con estos rasgos.

Correspondencia: buscamos a una persona de parecidos rasgos físicos, sociales, culturales, intelectuales, etc… con nuestra propia familia imaginaria…

Espejo: nos enamoramos de quien anhelamos ser o bien de lo que tiene el otro, es decir, nos sirven de espejo y por eso nos enamoramos.

Perpetuar la especie: la defienden algunos biólogos afirmando que buscamos a la pareja adecuada para perpetuar la especie y esto se hace después de una evaluación por “instinto” y buscamos a la mejor persona con la cual nuestros genes se mezclen de la mejor manera. Esta hipótesis tiene en cuenta la realidad animal de la persona humana, que, aunque sea solo la parte corporal, es real.

Confianza: Es cuando dos personas, generalmente amigos, se tienen mucha confianza y son muy unidos, este amor suele durar mucho.

 Duración

Estudios afirman que los seres humanos se encuentran biológicamente programados para sentirse apasionados entre 18 y 30 meses. Diferencia entre enamoramiento y amor

El amor empieza realmente cuando termina el enamoramiento. En el amor se ven los defectos y se aceptan, y se intenta ayudar a la otra persona a superarlas. El amor verdadero está basado en la realidad y tiene una proyección más larga y estable que el enamoramiento.

Síntomas del enamoramiento

En los más sensibles ante la persona amada reaccionan con sudoración, pulso acelerado, aumenta la presión arterial, risa floja, taquicardias.

Idealización de la persona.

Admiración de la persona

Atribución de cualidades positivas evitando la crítica.

Trastorno de atención: la vida se convierte en mágica.

Obsesión de reencontrarse con esta persona.

El tiempo adquiere un ritmo distinto según se esté con la persona amada o no.

Agradar a la persona amada se convierte en la mayor ilusión.