Ovidio

29 05 2019

‪Muchas suspiran por el placer que huye/y aborrecen al que se les brinda/insta con menos fervor/ y dejaras de parecerle importuno./ No siempre han de delatar tus agasajos la esperanza / del triunfo en ocasiones conviene que el amor se insinúe disfrazado con el nombre de amistad.\ He visto más de una mujer intratable sucumbir /a esta prueba, y al que antes era / su amigo convertirse por fin en su amante.
– OVIDIO, EL ARTE DE AMAR‬





La Guerra

23 03 2019

La Guerra

The War……………………..La Guerre

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Pongámonos simplones: la guerra, con misiles o sin misiles inteligentes antibunker, tecnología stealth y submarinos armados con suficiente poder nuclear para destruir la tierra nueve veces, se hace hoy de la misma manera que hace mil, dos mil, tres mil años. A un primer nivel, el que afecta a las personas, la premisa es mueres tú o muero yo. En segundo, el que afecta a las naciones, la premisa es dominas tú o te domino yo.

 Sun-Tzu, estratega chino y autor del tratado militar más antiguo del mundo, El arte de la Guerra,lo pone en palabras sencillas: “El arte de la guerra es de vital importancia para el estado. Es una cuestión de vida o muerte, de seguridad o desastre. De ahí que sea objeto de estudio y que de ningún modo deba ser ignorado”. Para Sun-Tzu, cinco condiciones determinan el resultado final de una guerra:

1.- La Ley moral: “es la causa de que el pueblo esté en completo acuerdo con sus mandatarios, de tal manera que seguirán sin importarles su vida, sin preocuparles de cualquier peligro”

2.- Cielo “significa noche y día, frío y calor, épocas y temporadas”

3.- Tierra

“abarca distancias, largas y cortas; peligro y seguridad; campo abierto y pasajes angostos; las probabilidades de vivir o morir”

4.- El Comandante “ve por las virtudes de la sabiduría, la sinceridad, la benevolencia y el coraje”

5.- Método y disciplina“la dirección del ejército y sus subdivisiones formales, las graduaciones de rangos entre los oficiales, el mantenimiento de caminos por los que llegaran las provisiones al ejército y el control de las expediciones militares”

 Hacer la guerra es el negocio más antiguo de la humanidad, una forma de vida que junto con la religión, la ha dado forma al mundo tal y como lo conocemos.     La guerra ha levantado y derribado naciones, héroes, ha permitido avances tecnológicos ,activado economías y ha sido una inspiración para las artes. La guerra es el motor del cambio. Y como, se decía, se hace del mismo modo que hace miles de años.

Tal vez algunos no recuerden esto pero alguna vez el planeta Tierra estuvo dividido en dos: el mundo libre’ y et mundo detrás de la cortina de hierro’. El primero creía en los valores del libre mercado y era de defendido por Estados Unidos. El segundo creía en los ideales del comunismo y tenia de su lado a la Unión de Repúblicas Social Soviéticas. Esta división, nacida al final de la Segunda Guerra Mundial, duró casi cuatro décadas y se llamaba guerra fría. Durante el periodo el planeta vivió la carrera armamentista más intensa y peligrosa de la historia. Según la Brookings Institution organización especializada en el estudio de las armas, a principios los sesenta, sólo Estados Unidos contaba con suficientes ojivas nucleares para detonar el poder de 20 mil megatones (aquella bomba de Hiroshima  era de 20 megatones, ustedes hagan las cuentas).

Una morbosa competencia para alcanzar armas atómicas y amedrentar al rival tan sólo con la posesión de ellas -y la amenaza de estallarlas- surgió entre Estados Unidos y la URSS. Submarinos de la clase Polares, ubicados en puntos estratégicos (eran y todavía son) capaces de  alcanzar en cuestión de minutos las principales ciudades enemigas. El misil balístico intercontinental, un cohete que puede equipararse con una ojiva nuclear, fue sin embargo el invento más impresionante de la guerra fría. El Almirante Arleigh Burke, jefe de operaciones navales de Estados Unidos, declaró en 1957 que una flota de 45 submarinos Polaresson suficientes para detener y destruir a la Unión Soviética.

Hasta el Muro de Berlín en 1989 -año en el que algunos dicen que termino el siglo XX-, las lealtades eran fácilmente identificables: buenos y malos, dependiendo si se poseía alma capitalista o rojilla. Los soviéticos tenían la bomba y los gringos también.

Aunque pocos podían estar a favor de las armas atómicas, hay otras maneras más sutiles por las que la ciudadanía demuestra su apoyo al gobierno en tiempos difíciles. En la Segunda Guerra Mundial, el hombre común como se dice el documental de Saving Private Ryan, vio que “estaba en sus manos poder hacer algo por el país”. Otras guerras más ambiguas, como Corea, Vietnam o el Pérsico, encuentras más complejo el reclutamiento de los individuos. Muhamed Ali, por ejemplo, se negó a pelear en Vietnam, ya la comisión de boxeo del estado de Nueva York le quitó el titulo de campeón Mundial y su licencia para pelear en 1965. Hasta fue sentenciado a ir a la cárcel. Elvis Presley, en cambio, se enlisto en el ejercito en 1957. Nunca peleó y sirvió un tiempo en una base en Alemania. Fue un modelo de obediencia hacia la ley moral.

¿Hoy quiénes son los buenos y quienes son los malos? Cuando colapsó la URSS y sólo quedó una superpotencia en pie, la atención del público se centró en el narcotráfico. El enemigo era el vendedor de drogas que envenenaba a nuestra gente. Ahora, en el amanecer del siglo XXI, el terrorismo es el blanco. “Estados Unidos ha asumido el rol de líder en la promoción de la libertad, el libre mercado  y la paz mundial”, se lee en la introducción del manual Weapon System 2002  editado por el US Army. “Inestabilidades regionales, fanatismos religiosos, maldad oportunista, estados fragmentados y terrorismo, luchas étnicas y la proliferación de armas nucleares, biológicas y químicas de destrucción masiva son algunos de los retos que enfrentamos”.

Una vez que un país asume tantas responsabilidades, hay que pensar con qué medios lo hará. Y eso es lo increíble; el presupuesto de 2003 de Estados Unidos para la lucha contra las drogas es de 19 millones de dólares. En cambio, el presupuesto de las Fuerzas Armadas de ese país es de 370 mil millones de dólares. Los documentos oficiales del Departamento de Defensa consideran sólo una cosa; que el país está en estado de guerra contra el terrorismo.

Dos grandes líderes castrenses cayeron en Rusia: Napoleón y Hitler. La tradición dice que “los derroto el invierno”. Napoleón marchó de Kovno a Moscú  en junio de 1812 con un ejército de  500 mil hombres. Se retiró casi en noviembre, derrotado, con unos 100 mil sobrevivientes –la heroica resistencia ruso esta plasmada en la Obertura 1812de Tchaikovsky-.

Adolf Hitler, por su parte, invadió la URSS en el verano de 1941. El “conflicto personal” entre Hitler y Stalin cobró la vida de 30 millones de personas. Tan sólo la primera semana del blitzkrieggermano perecieron 150 mil soldados rusos. Durante el sitio de Stalingrado, el momento más helado de la Segunda Guerra Mundial, un millón de soldados rusos murieron. En su cúspide, el promedio de vida en esta ciudad era de 24 horas. La enorme determinación del ejercito rojo derrotó a Alemania después de tres años de lucha. También era un escenario en el que los invasores no sabían moverse. Los sitiados conocían su hogar.

Ahora, las guerras pueden pelearse en cualquier momento y condición. La Guerra del Pérsico se dirigió desde el Pentágono, en Washington. La OTAN ha bombardeado las fuerzas disidentes, de lugares como Bosnia y Kosovo, con misiles inteligentes, siempre dirigidos a blancos militares, aunque de vez en cuando sale en las noticias un “errorcito” en cálculos

Hoy los soldados prueban gogles de visión nocturna, miras térmicas, misiles “de hombro” como el Javelin, que lo mismo derriban un avión comercial que penetran un búnker bajo tierra, centros de comando computarizados, con imágenes digitalizadas del campo de batalla y sistemas satelitales. El secretario general de la OTAN Lord Roberston, recientemente declaró, refiriéndose al terrorismo, que “las fuerzas militares de ayer –arsenales gigantescos de tanques, cuarteles estéticos y soldados inflexibles- no sólo son inútiles al encarar estas nuevas amenazas, sino que absorben los recursos de una urgente modernización”.

La KFOR (Kosovo Force) es un ejército multinacional financiado por la OTAN y que, con permiso de la ONU, entró en Kosovo en 1999 para mantener la “seguridad”. Detrás de ese esfuerzo, aparentemente pacificador, está Estados Unidos. Una larga tradición de intervencionismo los secunda. ¿Por qué les gusta pelear en tierras ajenas? Sólo dos conflictos se han dado en territorio estadounidense desde la formación del país en 1777 (la guerra de revolución y la guerra civil). No obstante, desde 1945, los gringos han intervenido, directamente, o tras bambalinas, en conflictos en China, Grecia, Filipinas, Corea, Irán, Guatemala, Vietnam, Camboya, Congo, Brasil, República Dominicana,, Cuba, Indonesia, Chile, Nicaragua, Granada, Libia, Panamá, Irak, Afganistán, Haití, y Yugoslavia. En algunos instauraron gobiernos fascistas –como el caso de Chile-, en otros, como en la larga guerra de Vietnam, se encontraron en una invasión militar de gran escala. De 1960 a 1975 en Indochina se arrojaron más bombas que en toda la Segunda Guerra Mundial. Un millón de personas murieron – sólo 58 mil soldados norteamericanos-, sobre todo civiles, miles afectados por el Agente Naranja o NAPALM, sustancia química que quema la piel y provoca mal formaciones genéticas en las nuevas generaciones por nacer.

El consejo nacional de la ONU es el responsable de fungir como “policía del mundo”y, en muchos casos, de darle permiso a Estados Unidos para que intervenga militarmente. Este consejo está formado por 15 miembros, aunque 5 de ellos son permanentes y a la hora de las decisiones, tienen poder de veto: Federación Rusa, China, Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos.

 Lejos han quedado los días en los que Roosvelt, Churchill y Stalin motivaban a su pueblo, a veces con tácticas salvajes (como enviar a los disidentes en un tren a Siberia), a veces con discursos retóricos y demagogos ( aquel famoso de “el día de la infamia”). Napoleón, el general más perfecto de la era moderna, decía: “El corazón de un estadista tiene que estar en su cabeza”. Muchos locos han dirigido ejércitos masivos. Tienen en sus manos las vidas de millones. Eric Margolis, en una pieza de The Toronto Sun, dice que “espasmos de violencia, conductas irracionales y castigos sangrientos, conducta terrible tenía una policía secreta (los opritchniki) que se dedicaba a cortar las cabezas de los conspiradores, y Pedro el Grande torturaba a los nobles. Que decir de Stalin: se la acusa, aunque no se sabe a ciencia cierta, de la muerte de 30 millones de seres humanos (ocho millones de ucranianos, aunque nadie parece armar alharaca del holocausto ucraniano). Hitler, en comparación, mandó matar a doce millones (la mitad judíos). El soviet supremo, sin embargo, fue parte de los aliados, y eso lo “liberó” de ciertas culpas. “Hitler fue inflado como un villano, y Stalin minimizado por los victoriosos británicos y norteamericanos”, escribió Margolis, “quienes, por su puesto, no deseaban ser cínicamente vistos por usar un gran monstruo para derrotar a uno menor”.

Locos modernos también existen, como  Saddam Hussein. La Foreign and Commonwealth office inglesa, basándose en reportes de Andreas Mavrommatis, inspector de la ONU, publicó un informe en el que habla de las condiciones de vida en Irak: tortura, persecución étnica ( a los que les toca aquí es a los Curdos y a la comunidad Shia), asesinatos arbitrarios y condiciones infrahumanas en prisiones –sólo en México no tenemos un dictador, pero pasan cosas muy similares-. Entre las torturas se cuentan globos oculares extraídos completamente de las cuencas, baños en ácido clorhídrico y violación anal a hombres y mujeres con botellas de vidrio rotas.

Otros locos, aparentemente más civilizados, están de este lado del charco. La contraparte de Saddam Hussein, George W. Bush, graduado de Yale y con maestría en Harvard, piloto de caza y uno de los dueños de los Rangers de Texas, no ha dado muestras de cabalidad al referirse al problema iraquí. Al contrario, parece chamaco berrinchudo que a toda costa quiere hacer pomada lo que queda de Irak. “El dictador de Irak es un aprendiz de Stalin que uso el asesinato como un arma de control”, declaro Bush el año pasado. También, “éste es un hombre que continuamente miente” y, la mejor de todas, dirigiéndose al senado de su país: “Después de todo, este es el tipo que quería matar a mi papá”. ¿Estos son los lideres del siglo XXI?

Decíamos que hoy la guerra puede pelearse en cualquier lugar y bajo cualquier condición climática, pero eso cuesta. Todo cuesta. Los ejércitos “de paz” de la ONU y la OTAN reciben donaciones millonarias de los países desarrollados para mantenerlos bien equipados y en estado de alarma. Enviar 370mil soldados al Golfo, 1,500 aviones, 800 helicópteros, 800 tanques y 60 buques le costaría a los contribuyentes gringos 13 mil millones de dólares mensures. La operación Enduring Freedom, bajo la cual Estados Unidos invadió Afganistán, costó 4 mil millones de dólares mensuales.

El costo de una hora de vuelo d un avión F-18 Hornet de la armada estadounidense, considerando distancias y combustible, es de 5,000 dólares.

Al final, todo tiene que ver con el dinero. Durante la Segunda Guerra Mundial, el 40% del producto interno bruto de Estados Unidos se destinaba a las fuerzas castrenses. Hoy, sólo el 3%, yeso incluye dos invasiones en un lapso de un año, más la inversión para mantener la paz en los Balcanes Los contribuyentes bingos pagan su parte para tener patria y libertad, pero el ejército hace su agosto: durante el primer bloque de la administración Clinton, de 1993 a 1997 –tiempos de paz, mucho ojo-, el gobierno de Estados Unidos vendió más de 190 mil millones de dólares en armamento alrededor del mundo (cifras oficiales, sin contar lo que pueda irse por debajo del agua). Esto incluye a mucho de sus enemigos actuales.

Con tres millones de empleados y más de 30 millones de acres en instalaciones, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos es la corporación más rica y poderosa del mundo. Es algo que Sun – Tzu no pudo predecir. Se acerca

  





Silabario

23 03 2019

Estas compenetrada en mis entrañas.

Tu vestigio de humedad recrudece mi delirio.

Lejos de ti soy una sombra sin contornos un fantasma desmadejado                                     un recuerdo prendido como volante de papel.

EL HUBIERA ES LA CONJUGACION DEL VERBO EN TIEMPO PERDIDO

YO CAMINO, ES LO UNICO QUE SE HACER Y LLORO EN SILENCIOS INÉDITOS EN SOLEDADES CLANDESTINAS… SIN LÁGRIMAS.

“Aquellos absurdos sueños eran, cuando menos, hermosos”





Mini guía para ligar

28 11 2018

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¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos hombres son tan superiores a otros a la hora de conquistar mujeres? No es porque sean más atractivos, inteligentes o porque sus billeteras sean más abultadas. Probablemente, ellos tengan dos características que trabajan a su favor en esta materia: confianza y persistencia.

Aunque muchos hombres poseen estas características naturalmente, no es necesario haber nacido como un Don Juan para ser exitoso en la conquista del sexo femenino. Sin embargo, sí es necesario que sigas algunas guías importantes.

A continuación,  siete reglas que te pondrán en el centro de la escena de la conquista. Estas reglas no sólo te ayudarán a incrementar tu éxito con las mujeres, sino que te permitirán dejarlas rendidas a tus pies con tu nueva actitud segura y caballeresca.

Antes de acercarte haz contacto ocular
¿Conoces la forma más segura de saber si tu acercamiento será exitoso? Intenta efectuando un contacto ocular preliminar para ver cómo responde. Si ella mantiene la mirada (o, mejor aún, si sonríe) ve a hablarle.

Por el contrario, si ella evita tu mirada, las posibilidades son pocas. En cualquier caso, no olvides realizar un trabajo de investigación previo. Recorre el área y notarás cuáles son las mujeres que están dispuestas a conocer hombres.

Aunque parezca obvio, vale decir que una mujer que está mirando a los hombres a su alrededor está más abierta que una que sólo presta atención a las amigas con las que vino. Recuerda lo siguiente: las mujeres dicen demasiado a través de su lenguaje corporal; por lo tanto, si quieres incrementar tus posibilidades, presta atención.

No muestres interés en ella y en sus amigas
Apuntar a más de una mujer dentro del mismo circulo social es una táctica que lleva al desastre. No sólo conseguirás parecer un juerguista, sino que estás olvidando un factor primordial: si quieres conquistar con éxito a una mujer debes hacerla sentir especial.

Y mostrar interés por sus amigas no es la mejor forma de hacerlo. De modo que, aunque te sientas atraído por más de una mujer en el grupo, elige una y aférrate a ella. De lo contrario, seguro que te irás a casa solo.

Hazla sentir como si fuera la mujer más sexy del mundo
Con frecuencia, una mujer queda prendada de un hombre por una razón: le gusta cómo la hace sentir. Así que si la haces sentir como la más bonita del lugar, existirá la posibilidad de que quiera verte otra vez.

Asimismo, esta táctica será favorable a largo plazo, dado que si ella se siente cómoda contigo, lograrás beneficios en todos los aspectos de la relación. No obstante, esta regla tiene una contraindicación: evita los halagos si ella ya tiene un gran ego; no querrás que se crea lista para subir a las pasarelas (aunque tal vez lo esté).

No evites hacer cumplidos porque piensas que ya los ha escuchado todos
En otras palabras, no dejes de abordarla y de hacerle cumplidos sólo porque piensas que no eres el primero en hacerlo. Probablemente pienses que no vale la pena acercarte a esa hermosa mujer parada junto a la puerta. Es posible que creas que incontable cantidad de hombres ya le han hablado.

Pero, considera lo siguiente: la mayoría de los hombres han pensado lo mismo que tú. Las mujeres más lindas suelen ser piropeadas hasta el cansancio por la calle, pero no son muchos los hombres que las abordan seriamente.

Entonces, no te intimides ni asumas que ella ya ha escuchado lo que tienes para decir. En cambio, si haces las cosas de modo sencillo, ella podría quedar agradecida por otorgarle la posibilidad de una conversación sincera.

No utilices clichés ni frases prefabricadas
Nunca, jamás hagas esto. Usar un cliché sólo logrará hacerte ver como si estuvieras haciendo un intento desesperado o como una persona sin experiencia con las mujeres (lo que es incluso peor). Por el contrario, mantente simple y sólo trata de ser sincero.

De este modo, evitarás todas las formalidades y te diferenciarás de los hombres que emplean frases prefabricadas con las mujeres, que, aunque parezca difícil de creer, hay muchos que todavía las usan.

Aproxímate en sitios que no sean bares, ni clubes nocturnos
En bares y en clubes nocturnos, las mujeres suelen ser abordadas por docenas de hombres, por lo que ya tienen una armadura puesta. Esto significa que, simplemente, te pueden rechazar por el hecho de haberte acercado después de un hombre que la hizo disgustar, o porque fuiste el último de una larga lista de hombres que le habló.

Además, en los clubes nocturnos, dado que las mujeres esperan ser ligadas, forman escudos defensivos contra los hombres no deseados. Esto, obviamente, trabaja en tu contra.

Si te acercas a ella en otros sitios, además, el factor sorpresa jugará a tu favor. En un supermercado o en un café, ella no estará esperando ser flirteada y podría quedar gratamente sorprendida con tu gesto. Sin embargo, piensa un poco antes de lanzarte a la conquista de una mujer que, por ejemplo, está comprando en pantalones de jogging y parece apurada. Probablemente, no sea la mejor idea.

Aprende a retirarte
Repite esto para ti mismo cuando salgas de conquista: no hay nada peor que un tipo insistente. Leer su lenguaje corporal no es sólo importante para saber si está interesada, sino para determinar cuándo es hora de irse.

Por ejemplo, ¿ella está mirándote a los ojos o tiene los ojos puestos en el espacio circundante? ¿Parece aburrida con la conversación? Si estás haciendo tu mejor y más sincero esfuerzo, y aún así ella no responde, da por terminada la plática y muévete hacia otra parte.

¿Y qué pasa si ella está mostrando todos los signos positivos? Aún así, no deberías prolongar tu estadía más de lo debido. Si dejas la conversación en un punto alto, probablemente la dejes queriendo más.

Recuerda las reglas de conquista
Recuerda que hasta los maestros más importantes de la conquista son rechazados de tanto en tanto. Pero éste es el secreto de su éxito: más allá de los constantes rechazos, ellos continúan acercándose a las mujeres. Un buen chaleco antibalas y un poco de persistencia son necesarios para este juego.

Entonces, tal vez, la lección más importante sea no deprimirte porque una mujer te ha enviado a otra parte con tus palabreríos. Es posible que tuviera un mal día, o que ya tuviera pareja. Pero si te apegas a las reglas recién citadas, terminarás triunfando.

 

 





¿Separación temporal?

5 11 2018

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Separase por un tiempo es una determinación que algunas parejas consideran cuando enfrentan una crisis que les lleva a plantearse la posibilidad de terminar definitivamente.

¿Es una buena idea? Puede ser, siempre que se cumplan ciertas condiciones. Mary Ann Martínez, consejera profesional especialista en terapia sexual y de pareja, explica que ha recomendado a sus pacientes alejarse temporeramente por diferentes razones. La principal es evitar que emociones fuertes les lleven a tomar decisiones bajo premisas incorrectas, como puede ocurrir durante un arranque de ira.

Pero además, una separación temporera puede dar un espacio, a veces necesario, para ordenar ideas y sentimientos. Paradógicamente, esta es la razón por la cual algunas personas pueden resistirse a la idea.

“Separarse es un arma de doble filo. A veces ayuda a que las aguas bajen de nivel. Otras, es todo lo contrario: uno o ambos pueden expresar que se sienten muy bien, como si se quitaran un peso de encima”, indica la consejera.

Frente a ambas posibilidades, cada pareja debe escoger si alejarse puede ser una alternativa a su situación. Eso sí, para que haya mayores probabilidades de reconciliación deben mediar ciertos acuerdos.

“La separación no es irse a tener vida soltero un rato para luego regresar”, aclara Matínez.

Por el contrario, el tiempo separados debe ser utilizado para trabajar, con ayuda profesional, en cómo superar los problemas que afectan la relación . Es necesario, indica Martínez, determinar cuánto tiempo durará, de qué manera y en qué momentos se comunicarán. Si hay hijos, hay que acordar cómo se les comunicará la decisión y se manejará la rutina de ellos, para que se afecte lo menos posible.

“A veces la pareja piensa que los niños no saben lo que está pasando simplemente porque no les dicen nada. Pero los niños saben cuando hay tensión”, dice la consejera.

También es fundamental que las dos personas se comprometan a escucharse y aceptar su grado de responsabilidad en las dificultades.

“No necesariamente será 50/50, pero siempre en las situaciones conflictivas (salvo cuando hay abuso), uno se alimenta de otro. Parte de la reconciliación es entender en qué estoy contribuyendo, porque no se puede corregir lo que no se reconoce”, apunta Martínez.

A las parejas, la consejera les recomienda que durante el proceso eviten convertir lo que acontece en “noticia de primera plana”. En vez, les exhorta a mantener la privacidad para evirtar que, con buena intención, terceras personas contribuyan a viciar el proceso.

Martínez, quien cuenta con casi dos décadas de experiencia, comenta que aunque no todas las parejas logran reconciliarse, las que sí lo hacen salen fortalecidas del proceso. Casi siempre, un factor común entre ellas es contar con una historia en la cual prevalecen los momentos buenos.

A veces, las separaciones duran más tiempo que el acordado e incluso, Martínez ha conocido parejas que tras divorciorciarse decidieron volver a intentar y les va bien. Eso no quiere decir que la separación fue un error. Por el contrario, quizás fue apropiada en un momento.

Para minimizar las dudas comunes que pueden surgir tras terminar con la pareja, Martínez aconseja conseguir la ayuda de un profesional que pueda observar la situación desde afuera y servir de mediador. Idealmente, esta persona ayudará a la pareja a trabajar con un elemnto muy importante para tener paz, aunque decida no mantener su relación: el perdón.

“El perdón libera, y en las relaciones de pareja siempre hay cosas que perdonar. Perdonar significa, no olvidar, sino cambiar la forma de sentirse con relación a lo que pasó”, asegura la consejera.

Igualmente, ayuda a ambas partes, aún cuando no queden como mejores amigos, conversar “para no dejar cabos sueltos”. Es decir, si tienes algo que decir, decirlo con respeto. Y si hay algo que deseas escuchar, solicítalo.

Todo esto es parte de lo que necesita la gente para evitar las suposiciones. O sea, andar preguntándose “y si hubiera dicho…”, “si hubiera hecho…”. También es es clave para no asumir la respuesta de preguntas que nunca se hicieron.

Eliminar los supuestos, asegura Martínez, alivia la incertidumbre que roba la tranquilidad en un momento tan difícil como lo es poner a una historia de amor un punto final.

fuente : http://www.clase.in





Mala suerte en el amor

17 10 2018

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Es hora de aceptar el problema, sí eres tú. Pero puedes aprender.

Si llevas mucho tiempo solo, tal vez sí eres el problema y no es que no hayan más personas indicadas para ti en el mundo. Si bien no hay ninguna fórmula probada para conseguir pareja, al menos no una sincera, si hay ciertas variables que pueden retrasar la búsqueda.

No eres trasparente

No es que seas mentiroso, sino que no puedes mostrarte cómo eres realmente frente a los demás, impidiendo que te conozcan. La psicóloga Jacquie Vorauer, de la Universidad de Manitoba, explica esto como la “distorsión en la señal de amplificación”, que es “la tendencia a creer que comunicamos más de nosotros mismos de lo que realmente lo hacemos”. La importancia de ser trasparente va en que alguien se fije realmente en ti y no seas una sorpresa más adelante.

No sabes cortejar

La palabras no son tan útiles en el ámbito del cortejo. Según el antropólogo David Givens, en su libro “El Lenguaje de la Seducción” recomienda usar el lenguaje corporal para dar señales. En el caso de las mujeres puede ser tocarse el cabello, y los hombres mantener una postura erguida.

“Copiar las maneras hace que nos parezcamos más a la otra persona da una impresión subliminal de ser más atractivo. Quienes hacen las mismas cosas tienen el camino allanado para hacer más cosas juntos en el futuro”, señala Givens.

Ocultas el rubor

El rubor es parte del cortejo, no hay por qué evitarlo. “El trasero de un chimpancé hembra se vuelve rosado para mostrar su receptividad a los machos. Un caballito de mar se pone naranja cuando quiere atraer a su pareja. La cara de un hombre o una mujer excitados en esta primera parte del cortejo se pone roja”, explica Givens. Al final, ponerse rojo es una buena señal para el otro.

No te mueves bien

“Cuando un hombre encuentra atractiva a una mujer, en vez de decírselo con palabras puede alargar el brazo sobre la mesa, como si se dispusiera a tocarle el antebrazo o la mano” aunque nunca se la toque, dice Givens. Otra señal es inclinar el tronco hacia esa persona.

Callarse y entreabrir la boca también es una señal. “Refleja el deseo provocado por la atracción sexual. Los labios separados son comunes en las escenas románticas, cuando los miembros de pareja se acercan para darse el primer beso”.

No sabes interpretar señales

Si no te prestan atención, acéptalo y cambia de objetivo. Puede ser doloroso, pero menos que una decepción.

“Cuando una mujer se ve ignorada, rápidamente cambia su atención hacia otra parte aunque no se desplace. El hombre, menos habituado al lenguaje corporal, cree que ella sigue interesada solo porque sigue físicamente allí. Absorto en el rostro y la figura de ella, presta una menor atención a su comportamiento. Esta reacción psicológica masculina se conoce como pigmalionismo: enamorarse de estatuas“.

“Algunos hombres siguen haciendo la corte tanto si la mujer les presta atención como si no. Mientras tanto pasan por alto a las personas que les envían señales de aproximación. Son los hombres que tienen mala suerte con sus citas”.

No das segundas oportunidades

Las primeras veces para la gente tímida es difícil. No siempre hay que juzgar todo a partir de la primera cita. Si tienes algo de esperanza o dudas, es mejor ver cómo se da todo una segunda vez. Givens postula que si la otra persona es mas desinhibida, intente acercarse a través del tacto. “Como tienen un vínculo externo, diferente a ellos mismos, la conversación no parecerá invasiva o demasiado personal”.

Tratas de ser alguien más

“Para algunas personas la autorrepresentación consciente es una forma de vida. Monitoreando de continuo su propio comportamiento y registrando la reacción de los demás, modifican su comportamiento social cuando no ejerce el efecto deseado. Son esas personas que tienden a ser lo que se espera de ellas y que actúan como auténticos camaleones sociales”, explica David G. Myers en el libro Psicología Social. Esto puede servir para una cita de una sola vez, pero no para relaciones constantes.

Baja autoestima

Tener un bajo autoconcepto de ti mismo hará que tengas una imagen distorsionada de la realidad. Estoy seguro que eres una persona muy valorada por tu familia y por tus amigos, así que empieza a verte con esos buenos ojos.

Si continúas con tu bajo autoconcepto seguirás pensando de forma negativa hacia tu persona y eso hará que tus relaciones personales se vean perjudicadas, porque para que te quieran, primero debes quererte a ti mismo.

Prejuicios

Si eres una persona que acostumbra a tener prejuicios negativos de todas las situaciones es muy probable que tu realidad se vea distorsionada y te cierres puertas sin darte cuenta a nivel emocional.

Por ejemplo, si piensas que si tu pareja no tiene dinero no pueden ser felices, estás anteponiendo lo material al amor, o si crees que por tener más edad que tú ya son incompatibles, se te olvida que existen muchas parejas muy felices sin tener en cuenta la edad.

Mucho trabajo, poco tiempo

Si eres una persona centrada en tu trabajo y tienes una rutina muy marcada es difícil que te salgas de ella a no ser que sea algún caso especial, ¿verdad?

Piensa que si siempre estás siempre encerrada en los mismos lugares y círculos será difícil que conozcas a gente nueva para iniciar una relación.

Demasiadas expectativas

Es bueno ser exigente en el amor, pero las expectativas es otra cosa muy diferente. La perfección en el amor no existe y por eso debes renunciar a ese príncipe azul que sólo existe en tu mente. No es justo para la otra persona que tenga que pasar un examen emocional sólo para que te guste más o menos.





Descalzos por Paris.

15 10 2018

 

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Nunca se le conoce suficiente, menos demasiado. No suele ser la misma, de cualquier manera. De hecho, lo suyo es ir adelante: da la impresión de que el planeta cambia a partir de ella. Y claro, cambias tú. Para eso la buscas, ¿no? Unos días te acaricia, te cautiva, te hace sentirla tuya; otros, sin previo aviso, te castiga, te ignora, te arrastra por el suelo sin piedad. Nada más fácil que despreciarla desde el fondo de tu alma y huir de sus encantos como de una epidemia. Lo difícil, no obstante, será aguantar las ganas de volver y rendirte a sus pies.

Conocí París un domingo y la encontré algo sucia. Hosca. malencarada. La Torre Eiffel era gris, igual que un fin de fiesta, a pesar de tantas tienditas de souvenir que hacían las delicias de alguien como yo. La mañana siguiente, me basto recorrer un par de cuadras para caer en una hipnosis tan dichosa como inexplicable. Ya fuera que mirase en torno mío o hacía los edificios de techos azules, el universo se movía a un ritmo frenético que en el primer descuido ya me llevaba en vilo. Los sonidos, los olores, la luz, todo avanza deprisa cual si ahí estuviese el motor de este mundo. De París se olvidan muchas cosas, menos el clic de la primera vez. Cuando volví a mi pueblo, ya no me sentía niño.

Verdad es que uno llega con expectativas. Aun y sobre todo antes de conocerla, cada quien tiene su propio París.  Yo pasé mucho tiempo ahí en mis años de universidad. Mis escasos recuerdos, me temo, los he adaptado de los relatos de mis compañeros y de mi amigos de parranda, pero desde entonces pienso en esa ciudad con las mística propia de quien cree en los designios del destino. Es decir, con la fe de los enamorados. ¿ Qué tendría de raro que cada nuevo encuentro fuera un poco el primero, a juzgar por los pálpitos cardíacos?

Volví otra vez, ya con 31 años, en busca de lo oscuro y lo torcido, que en París solía haber a granel. Todos esos lugares que mi morbo alcanzó a ver de lejos, de repente se abrían cual infierno amigable en las banquetas mismas de Montmartre, reservadas entonces a noctámbulos de muy amplio criterio. ¿Y qué decir de los bares del Barrio Latino con sus bohemios desatados, sus tugurios en ruinas, sus sombras fascinantes? ¿Cómo ver allí, banqueta tras banqueta, un persistente reto a la osadía?

Cuesta trabajo creer o imaginar, por más que uno lo sepa y lo comprenda, que aquella monumental inmensidad pueda caber en una pequeña parte de Francia, L’île de France.

La última vez viajé para darle la espalda en punto de las 6 de la mañana, tomaba un vuelo con dirección a Tel Aviv, donde cada septiembre se celebra el año nuevo judío, y no volví a mi regreso, con la desazón de un amante inconsecuente. Pero es que ella es así. Después de tantos años, apenas sé quien es, pero me costa que ella me conoce. ¿Que más podría pedirte, París?