Secretos para ser un buen amante

6 09 2012

¿Quién no ha soñado con tener todos los secretos para ser un buen amante? La mayoría de las personas quisiera contar con la información necesaria para convertirse en la compañera íntima ideal, es decir, saber a ciencia cierta cómo satisfacer a sus parejas y acabar con la rutina.

1.- Olvídate del pudor: Tanto hombres y mujeres deben estar dispuesto a probar actividades nuevas y liberarse de cualquier tabú, siempre que no afecte su integridad y ambas personas estén de acuerdo. Así que no dudes en comprar literatura erótica, disfraces o tener un poco de acción en lugares donde menos te lo imaginas.

2.- Elimina el egoísmo: Lo peor que puede hacer una persona es satisfacer su deseo antes que el de su pareja. Un buen amante trata de cuidar que su compañera experimente el mismo o un mayor nivel de placer que él.

3.- Concéntrate: Un buen amante otorga la atención necesaria para que el encuentro íntimo sea inolvidable. Olvídate del reloj y disfruta el momento sin prisas y estrés; haz que tu pareja se sienta deseada. Te darás cuenta que el erotismo estará a flor de piel.

4.- Comunícate: A las mujeres les encanta hablar y ser escuchadas; así que muestra interés en lo que te exprese. Este tipo de conversación puede propiciar un incremento en la confianza, lo que ayudará a fortalecer la relación de pareja.

5.- No te olvides del romanticismo: Un detalle como un lindo piropo o una flor pueden encender la pasión y el deseo de tu pareja. Cada día reconquista a la persona que tienes a tu lado.

6.- Incluye besos y caricias en tu relación: Con el tiempo es normal que disminuyan este tipo de demostraciones de amor o cariño; sin embargo, de ti depende que la flama del amor y el deseo continúe encendida. Recuerda que estas sencillas acciones son las que encienden los momentos de pasión en la intimidad y un buen amante trata de ponerlas en práctica a cualquier hora.

7.- Disfruta el clímax: Un buen amante es capaz de esperar a que su pareja logre un orgasmo placentero. Este secreto es vital, porque así las mujeres sienten que su pareja tiene interés por sus emociones y sensaciones.

De acuerdo con algunos estudios de la Universidad de Michigan, los hombres que se sienten cómodos con su pareja, se duermen después de tener relaciones sexuales; sin embargo, un buen amante evita esta acción, porque para las mujeres es un acto de descortesía y desinterés.

 A partir de este momento olvídate de la monotonía y conviértete en un buen amante, disfruta de cada momento con tu pareja y hazla sentir plena y feliz.

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Notas sobre la codependencia

2 09 2012

“El me trata mal, me hace sufrir, pero es que yo lo amo”, “A pesar de los problemas, yo estoy con el por mis hijos”, “Es que pobrecito él. El reacciona así porque su mamá no lo entiende/no tiene trabajo/tiene problemas de dinero/cualquier otra excusa” son comentarios que todos hemos escuchado de personas que están en relaciones personales, de pareja, familiares, de amistad e incluso laborales en las que sufren profundamente pero de las que no logran alejarse.

“Es que es tonta” es el comentario general de las personas que ven de fuera el escenario y escuchan constantemente las quejas y las atrocidades que vive la persona que está en la relación.

“Dejalo” es el consejo generalizado. Pero la persona, sigue ahí porque tiene una enfermedad: es codependiente.

La codependencia es básicamente una adicción a una persona y a las relaciones que establecemos con ésta. El codependiente se caracteriza por:

  • Venir de una familia donde habían relaciones codependientes. La codependencia surge en la infancia y por tanto se convierte en la única clase de relación que el codependiente sabe establecer.
  • Olvidar sus propias necesidades y centrarse en los problemas del otro (su pareja, un familiar, un amigo, etc.)
  • Relacionarse con personas problemáticas. Sus favoritos son adictos, huérfanos emocionales y princesas o príncipes que “necesitan” ser rescatados. Rescatarlos es la única forma que conoce para crear un lazo que los una.
  • “Rescatar” controlando.  Como nadie puede controlar a un adulto y eventualmente la otra persona no responde como el codependiente espera, éste se frustra e intenta controlar todavía más.
  • Deprimirse al acumular frustración o tristeza extrema por su incapacidad de cambiar a la otra persona y/o sentirse mal físicamente por el estrés.
  • Necesitar sentirse necesitado. Esto le da una falsa sensación de que el otro nunca lo abandonará. Pretende generar esta necesidad “ayudando” constantemente.
  • Ser capaz de perdonar sin límite. Esto porque confunde la adicción que lo une al otro con un amor tan grande que todo lo puede.
  • Pensar que no hay otras personas con las que pueda establecer una relación. De aquí surge la incapacidad del codependiente de alejarse de una relación enfermiza por sí mismo, por más sufrimiento que ésta le cause.
  • Ser desconfiado, hipervigilante, perfeccionista, evitar hablar de sentimientos, tener problemas con la intimidad y comportamiento protector.

Como con toda adicción, hay solución, pero se requiere que el codependiente tome conciencia por sus propios medios de que el problema está en él y decida hacer algo para cambiar la manera en que se relaciona con los demás.

Fuente: http://www.tusexosentido.com