¿Por qué no encuentro pareja?

7 07 2013

Zooey Deschannel & Joseph Gordon Levitt

Se dice que es distinto buscar a desear encontrar. Es que fácilmente se puede buscar pero en forma inconsciente se quiere permanecer soltero. Esa es la gran trampa que muchos hombres y mujeres se tienden a sí mismos, y lo que hacen es buscar en los lugares y con personas que nada tienen que ver con ellas

Aunque también el querer con tantas ansías estar en pareja generaría estados de ansiedad que tienden a “espantar”, según cuenta Andrea Burón Correa, de Árawa, Centro de Terapias Integrales

Pero las razones pareciera que son más profundas. La especialista cree que está relacionado con problemas no resueltos con los padres, con las expectativas, con la repetición de patrones heredados, con la falta de autoestima y confianza en sí mismo.

“Si no hemos aprendido los caminos del amor, si seguimos engañándonos a nosotros mismos, traicionándonos, faltándonos el respeto y dejando que los otros también lo hagan, seguiremos creyendo que no somos merecedores del amor”, agrega. 

Su afirmación se relaciona con un punto importante, la autoestima. “Si mi esencia no es ser ‘cabrona, como lo aconseja uno de los libros, me voy a convertir en algo que no soy, sólo para atraer a un hombre… y puedo hacerlo, pero en cuanto ese hombre que se sintió atraído por una máscara, descubra lo que hay detrás, dejará de sentirse atraído, y esa relación terminará”, dice.

¿Qué hacer?

Por tanto, Andrea Burón, aconseja que el primer gran paso es conocerse a sí mismo, aceptarse, respetarse, ser fiel a sí mismo y amarse, porque argumenta que recién ahí se puede empezar a atraer a las personas correctas a nuestro lado. 

“Es en este camino de autoconocimiento y autorrealización donde empezamos a despojarnos de los miedos que aprendimos desde que éramos pequeños”, afirma. En ese sentido, anima que el camino más fácil es ser uno mismo. Pero para serlo, habrá que sacarse el ego, las caretas, todo lo que se cree que uno es, para que desde ese lugar y con pasión se pueda realizar la misión de vida. Así, todo fluiría y la pareja se presentaría naturalmente. 

“En el amor verdadero no existen los celos, ni el apego ni nada de eso, solo el deseo profundo de una comunión con el otro, el deseo de felicidad para el otro, incluso si eso significa no estar a su lado”, determina. Comenta que el amor necesita una atmósfera de gratitud, de agradecimiento y de no exigencia, de no expectación. Por lo tanto, aconseja que en vez de pensar en cómo recibir amor, hay que empezar a darlo. Si das, recibirás. 

En ese sentido, la terapeuta del Método Rai, Magdalena Villa dice que lo fundamental es querer relacionarse con un otro para disfrutar, pero siendo consciente de quién es la pareja, los dolores que cada uno trae a la relación y jamás relacionarse desde el miedo a la perdida.

Aprender a estar solos

Otro aspecto importante para llamar al amor es aprender a estar solos. Andrea Burón, sostiene que una persona madura es aquella que no necesita nadie a quien apegarse o en quien apoyarse. Es aquella que es feliz con su soledad, que puede sentirse feliz consigo misma. Su soledad no es asilamiento sino un retiro meditativo, una celebración. 

“Cuando somos capaces de estar solos, el buscar pareja no se hace por necesidad, ni por deseo de que ‘alguien me complete y me dé todo lo que mis padres y la vida no me dieron’, entonces, le estamos dando a nuestra futura relación una base realmente sólida, basada en el deseo de compartir nuestro caminar junto a un ser amado y no basada en la necesidad de que el otro llene los vacíos que me ha dejado la vida”, reflexiona. 

Asimismo, para Magdalena Villa la soltería puede ser una tremenda oportunidad para desarrollar la individualidad, para conocerse, reconocerse y amarse.

Entonces, a la hora de preguntarse, ¿por qué no encuentro pareja con quien compartir la vida? la mejor opción será comenzar a mirarse, sanar y cambiar viejos patrones de comportamiento y aceptarse. De seguro, esa alegría que provoca estar en el equilibrio se transmitirá para que él o la adecuada lleguen a la vida o uno se encuentre con ellas.





¿Le temes al Amor?

17 08 2012

¿Por qué le temes al Amor? ¿Por que huyes cuando alguien te dice que te ama?

¿Tan difícil es querer y ser querido?

Durante estos dos años que me he dedicado a estudiar el comportamiento humano y he recaído una y mil veces en la necesidad del ser humano de recibir y dar afecto.

Don Miguel Ruiz en su libro la maestría del Amor señala que los humanos estamos “enfermos”, una enfermedad psíquica que podríamos comparar con una herida en toda la piel que impide que otros nos toquen, de modo que al menor contacto es dolorosa, por lo que evitamos tocar y ser tocados.

Esta enfermedad es sin duda la falta de afecto, un bebe cuando nace no distingue entre lo bueno y lo malo, es simplemente lo que es, sin embargo a medida que crece lo “domesticamos” para que sienta cariño y sienta odio a determinadas situaciones. Es decir condicionamos nuestro afecto u amor hacia el infante, en pocas palabras lo contagiamos de esta enfermedad de la que hace referencia Don Miguel Ruiz.
Y así crecemos todos evitando que nos toquen nuestras heridas y evitando tocar las de los otros, vivimos alejados pues unos de otros, que hipocresía. Buscando los porques encontré una teoría llamada psicogenealogía desarrollada por Alejandro Jodorowsky esta teoría establece que las afectaciones físicas y psicologías del hombre tienen un origen en su árbol genealógico.¿Y qué recibimos del árbol genealogico? sino la buena o mala educación que recibimos de nuestros padres y a su vez ellos de sus padres y así secuencialmente hasta contemplar a la humanidad entera. ¿Y sí el problema radica en nuestra humanidad?, habría que estudiar los orígenes de la humanidad, pensando en humanidad inmediatamente me remito a la cultura griega, la cuna de la civilización occidental, de la que bien o mal formamos parte.

¿Y que tenia de peculiar la cultura Griega? Bueno pues los griegos eras una cultura machista, guerrera y por mucho homosexual. Una cultura donde todo radicaba y giraba entorno a los hombres. Cultura adoptada posteriormente por los romanos los cuales la difundieron a mano de hierro por toda Europa, Medio Oriente y el Norte de Africa.

Entonces encontramos una faltante primordial ¿donde queda el papel de la mujer? La mujer sinónimo de Madre, Madre sinónimo de Amor incondicional. Es decir hemos sido educado en una cultura donde el factor Amor fue dejado de lado. Una cultura que cambio el amor materno por la fuerza bruta del hombre, una cultura que gusta del amor condicionado, se fuerte y te querré, no muestres tu lado femenino y te querré. Seres humanos mutilados sentimentalmente obligados a adoptar esta postura homosexual, dura y fría para ser aceptados y queridos.

Sabiendo esto puedo afirmar que lo que nos impide Amar y ser queridos, se debe a la falta de Amor paterno sincero. El Anima y el Animus de Jung, el Ying y el Yang de las culturas orientales.

¿Cuantos de nosotros hemos llorado al lado de nuestro padre? ¿Cuantos de nosotros hemos tenido una platica intima con papá? ¿cuantos de nosotros hemos sido besado y abrazados por papá por el mero placer de ser queridos?

La respuesta para algunos tal vez será nunca, para otros algunas veces. Lo que si es seguro es que el amor paterno lo hemos recibido de manera condicionada, es decir si cumplíamos con alguna tarea, alguna buena manera, recibíamos la aprobación de papá si lo hacíamos mal recibíamos un castigo.

¿Entonces que pasa?, ¿en qué afecta el condicionamiento de afecto paterno en un niño? Lo afecta porque en la mayoría de los casos crecerá con una necesidad de afecto, recordando que el amor materno es incondicional y el paterno condicionado, es decir crecerá con un desbalance emocional.

Desbalance emocional que con en el venir de los años y el despertar sexual, se convertira sin duda en una patología de búsqueda afectiva y sexual de la faltante del amor paterno.

Una búsqueda en muchos de los casos poco fructífera, en primer lugar porque estamos buscando una faltante afectiva con la cual nunca hemos tenido contacto, lo que es similar a encontrar una aguja en un pajar. Una búsqueda a ciegas.

Por ello el amor nos da tanto miedo y actuamos con tanto recelo, ya que todos llevamos un vacío que queremos completar antes de poder dar. Vacío por el cual en coacciones pagamos más de lo que hemos llegado a recibir. Lo que nos vuelve más precavidos cada vez que interactuamos con otro ser ante su demanda afectiva.

¿Pero que cansado es esto es que acaso existe una solución? Muchas filosofías, terapias y religiones dan solución a esta problemática. La frase que mejor explica esto seria “Conócete a ti mismo”. Es decir habrá que realizar todo un examen personal interno para identificar las faltantes emocionales e irlas llenando a través de experiencias sanadoras, ya sea a través de terapia, de rezos o de la meditación. La frase “todo lo que necesitas esta en ti” cobra sentido a través del alumbramiento de nuestras necesidades y la autosanación. Lo que sin duda nos dará la fuerza y la pauta para Amar incondicionalmente al proemio sin pedir nada a cambio.

– Por: Angel Olague, 17 de Junio 2012




10 señales que indican que ella jamás estará contigo

17 06 2011

La vez pasar y tu mirada la sigue. Tus pensamientos fantasean con ella. Te vas de antro y la encuentras bailando con sus amigos; en eso, tu corazón palpita rápido. Ella te voltea a ver e intercambian miradas y una que otra sonrisa. Si nada extraño sucede, quizá tu noche termine con una buena compañía.

Sin embargo, ¿qué sucede cuando no hay un intercambio de miradas ni sonrisas? ¡Simple! Es momento de emprender la retirada, pues ella no quiere nada y su decisión debe ser respetada, pues ella tiene la última palabra.

No te hace caso. Tratas de llamar su atención de todas las maneras posibles, le hablas de infinidad de temas, pero al final el resultado es el mismo: a ella simplemente le eres indiferente.

La plática es seca. Lograste lo que parecía imposible: decidió tener una plática contigo. Tú, orgulloso de tu logro, piensas que es el momento perfecto para revertir los errores de tu primer estrategia.

Pero… ¡Oh decepción! Durante toda la charla ella se muestra poco interesada y se la pasa mandando mensajes, o viendo hacia otro lado.

No hay contacto físico. Si cada vez que intentas acercarte a ella, ya sea para abrazarla, darle un beso en la mejilla, juguetear con su mano o acariciar su pelo, y ella sutilmente rehúye, es momento de emprender la partida.

No hay cambio de luces. La regla número uno para llegar a algo más con una chica, es que exista un intercambio de miradas. Con esto, aseguras que hay un interés por parte de ella, para llegar a otro nivel.

Sin embargo, si después de todos tus intentos ella no te mira, ¡olvídalo! No le interesas en lo más mínimo.

Ella socializa con todos menos contigo. Lograste, salir con ella, pensabas que sería una noche genial y la invitas a bailar. Sin embargo, ella te dice que si pueden ir a un antro en donde estarán sus amigos.

Tú, accedes, y ahí comienzan los problemas: ella se la pasa con sus amigos y tú, sólo con tu bebida.

No hay lenguaje corporal. Este punto no es igual al de contacto físico. Cuando una chica busca algo más, realiza una serie de insinuaciones: desde un leve jugueteo con su cabello, el constante remojar de sus labios, o simplemente al momento de hablar contigo cambia el tono de su voz.

Cuando no hay nada de eso, no quiere decir que sea el fin, pero sí tienes que buscar otra estrategia para llamar su atención.

No quiere perder tu amistad. Esta es clásica. Tienes el valor y le confiesas que quieres llagar a algo más, ella te responde: “yo te quiero, me gustas, pero no quiero perder tu amistad, así que sigamos igual”.

Eres como su hermano. Clásico, a más de uno le ha pasado esto. Si hay alguna chica que te gusta y quieres llegar a algo más, lo primero que debes hacer es acercarte a ella, demostrando tus verdaderas intenciones. De lo contrario, te convertirás en su eterno mejor amigo, casi hermano.

Te cuenta sus aventuras con otros chicos. Siguiendo con el tema del amigo, si tu estás en este punto, no hay mucho que hacer. Si le dejas de hablar, le romperás el corazón, porque ella te consideraba su amigo; pero si no, quedarás expuesto a escuchar todo lo que no quieres saber.

Pacto de amor. Sabe que quieres todo con ella, entonces hábilmente, te propone lo siguiente: si tenemos “x” cantidad de años y aún no nos casamos, podemos pasar a otro nivel. Ríndete; sino, pasarás años esperando un momento que difícilmente llegará.