Relaciones Peligrosas

14 03 2013

Venice whisper

Normalmente, uno nunca elige cuándo o de quién enamorarse, si pudiéramos hacerlo todo en la vida sería más fácil.

El amor se da, las relaciones surgen donde menos te lo esperas. Conoces a alguien y meses después no te explicas como habías pasado toda tu vida sin hablar con él. Y en el mejor de los casos, la relación fluye sin problemas, o con los tropiezos normales.

Sin embargo, hay relaciones que desde el inicio están complicadas. Enamorarse es un sentimiento que no se puede controlar, pero empezar una relación es algo que se decide. Cuando el sentimiento es tan fuerte que nada más importa, no hay mucho que hacer, pero si estás en el punto en que puedes tomar la decisión de no involucrarte, te conviene seguir leyendo esto.

Algunas relaciones están condenadas a complicarse por las situaciones de vida de las personas que las van a vivir; son relaciones que probablemente no terminen bien, que van a hacerles la vida más difícil y al final te van a dejar con la sensación de “si hubiera sabido esto, no me hubiera aventado”.

¿Cuáles son esas situaciones? Aquí te dejamos algunos ejemplos:

1. Compañeros de trabajo

Son las relaciones que más trabajo cuesta evitar porque la convivencia hace que todo sea fácil. Sin embargo, pocos nos detenemos a pensar en lo incómodo que va a ser trabajar codo con codo con tu ex.

No todos los compañeros están prohibidos, pero sí con los que trabajas de manera directa o que tienes que ver todos los días. Piensa en el peor escenario: terminan mal, tienen que trabajar juntos, y él tiene una relación nueva que se pasea enfrente de ti todos los días. No sale bien, no deja nada bueno para ninguno. Evítatelo.

2. Subordinados /Jefes

Esto es muy parecido a las relaciones entre compañeros de trabajo pero le añade un punto extra: la relación con tus otros compañeros. Como mujeres, si te ligas a tu jefe, nadie va a pensar que lo hiciste porque es guapo o porque tiene una inteligencia sorprendente, tus compañeros siempre van a pensar que lo estás haciendo por subir de puesto, aunque no sea así.

Lo que piensan los demás realmente no importa, si te enamoraste de tu jefe no hay nada que hacer, pero si puedes evitarte esta relación que va a poner a todos tus compañeros y a ti incómodos, mejor aléjate. Además, piensa también en el peor escenario: vas a terminar cambiándote de trabajo.

3. Comprometidos

Las historias en las que ell@s dejan a su espos@/novi@ por alguien que acaban de conocer son excepciones. La regla general es que lo que empieza mal termina mal. Si esta persona ya tiene un compromiso con alguien más, ¿qué estás buscando?

4. Ex novi@s de tus amig@s

Aunque algunas de estas relaciones pueden resultar siendo exitosas, lo más probable es que termines perdiendo a una amig@. En este caso valora qué tan importante es su amistad para ti y qué tanto interés tienes en este chic@.

5. Familiares cercanos

¡Tranquilos! No estamos hablando de incesto, sino de entablar relaciones amorosas con familiares de gente muy cercana a ti. Andar con tu concuña, con el primo del novio de tu hermana, con el papá de tu amiga, con el primo de tu prima, puede terminar en situaciones muy incómodas para todos.

Si terminan mal tendrán que seguirse viendo, tendrán que toparse en fiestas, reuniones, celebraciones y eventos familiares y puede resultar sumamente incómodo para toda la familia. Este tipo de relaciones terminan rompiendo lazos familiares fuertes.

Imagina que andas con el hermano de tu cuñado, el hombre que tu hermana eligió para pasar el resto de su vida. Y te pone el cuerno. Y te enteras, y truenan, y toda la familia se enterará de que es un patán que te puso el cuerno. Va a ser desastroso para todos.

Cuando empieza el coqueteo es cuando debemos tomar la decisión de arriesgarlo todo o alejarnos antes de salir lastimad@s. Es cuestión de pensar en las consecuencias más allá de los beneficios. Si esta persona es tan importante para ti y todo esto es irrelevante, ¡disfrútalo!

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Mitos sobre la relación de pareja

14 04 2012

“Actualmente suponemos que la vida en pareja es algo favorable, y estamos condicionados para encontrar al príncipe azul o a la princesa rosa —escribe Laura Gutman-. Habitualmente, ese “encuentro” sucede cuando sentimos una fuerte atracción sexual por el otro. En seguida interpretamos que “eso” es amor. Y sobre la base de “ese” amor, armamos nuestros proyectos de seguridad. Las mujeres buscamos protección, sobre todo si creemos que en el futuro tendremos hijos. Los hombres buscamos suavidad y amparo. Y así firmamos contratos titulados “amor para siempre” con letra brillante seguidos de varias páginas con letra chica que no leemos porque estamos muy ocupados haciendo el amor.

¿Pero qué pasa cuando esas motivaciones iniciales se apaciguan?

Gutman responde: “Empieza un período de reclamos mientras revisamos el contrato original,  constatando todo aquello que hemos firmado de puño y letra. En esa letra chica figuran los hijos de matrimonios anteriores, los ex cónyuges con sus propias exigencias del pasado, las familias ascendentes con sus diferencias culturales o ideológicas, el mal humor de nuestro cónyuge, la debilidad, los malos hábitos, la pereza, la adicción al trabajo, las enfermedades, la incapacidad para generar dinero, la inestabilidad, el olor a cigarrillos y todos los pecados que parecen multiplicarse y manifestarse en ese individuo que duerme en nuestra cama. Creemos que la culpa es del otro, claro. Y que todo se solucionaría si el otro hiciera eso que nosotros queremos que haga.”

Entonces, ¿sobre qué bases se contruyó la pareja?


“Tal vez hubo deseo. Miedo. Necesidad de resguardo —escribe Gutman-. Necesidad de compañía. Necesidad de crear una ilusión. Hubo necesidades a granel. Es decir, hemos utilizado al otro para satisfacer necesidades primarias. Pero resulta que el amor es otra cosa. El amor es ofrecer y poner a disposición todo lo que el otro necesita o desea. El amor sólo pretende complacer. El amor es altruismo puro.”

Cuando leí este texto me dije: cuánta razón. Tal vez lo que se describe explique lo poco que duran las relaciones de pareja hoy en día.

Así que para seguir echando baños de realismo sobre el tema, aquí van algunos mitos habituales.

1. El romanticismo favorece la duración y felicidad de la relación. La relación de pareja no sólo se nutre de romanticismo, primero porque no se puede ser romántico todos los días y segundo porque el romanticismo está unido a la idea de ser y estar siempre apasionado, cosa imposible en una convivencia.

2. Si es amor verdadero se sabrá desde el primer encuentro. La verdad es que la mayoría de las personas toman algo más de tiempo para conocer a la pareja y saber que es con quien deseamos pasar una gran parte de la vida.

3. Si no siento celos, es que no amo de verdad a mi pareja. Los celos indican percepción de amenaza, percibes que podrías perder o tener que compartir con otra persona a un referente emocional que está contigo en este momento. Una relación en la que la pareja se siente segura el uno del otro no tiene porqué dejar espacio a los celos.

4. Si estás enamorado, no puedes sentirte atraído por otras personas. El amor no atrofia la capacidad de atracción por otras personas. Es natural sentirse atraído por otras personas y esto no significa que se ame menos a la pareja. Para muchas personas la fidelidad suele considerarse como una prueba más de amor, ya que a pesar de que te gusten otras personas mantienes el acuerdo de exclusividad alcanzado en la relación.

5. Si de verdad me ama no necesita salir ni estar con nadie más. Es cierto que dos enamorados desean pasar gran parte del tiempo juntos, pero también es necesario que cada uno tenga su propio espacio.

6. El amor se mantiene inalterable con el tiempo. Es un mito que hay que desterrar. Es muy probable que el amor se mantenga con la misma intensidad que tuvo en el inicio de la relación, pero para que ocurra hay que construirlo y alimentarlo.

7. Amar significa adivinar lo que el otro quiere y necesita. La adivinación de pensamiento no existe. Eso de pensar que por amor el otro va hacer y cubrir todas mis expectativas funciona en contra de la pareja. La persona que piensa esto no se expresa y sólo espera con grandes expectativas que el otro le responda como ella quiere.

8. Si el amor es verdadero, el sexo será siempre maravilloso. Según esta falsa idea, cuando llega el amor trae bajo el brazo un avanzado manual sobre las mejores y más placenteras técnicas sexuales. La persona no puede saber de manera espontánea lo que le gusta y disgusta al otro. Esto sólo se logrará con el tiempo y una buena comunicación.

9. El “buen” sexo contribuye a la relación en pareja. Los tiempos de sexualidad de varón y mujer son diferentes y no siempre se encuentran. La sexualidad sólo es un área de la relación: si funciona mal no significa que la pareja funcione mal (o viceversa). En este caso hay que resolver los problemas sexuales para que ese aspecto mejore. Tampoco es correcto pensar que los problemas de convivencia se pueden resolver a través del sexo.

10. Mejor contar todo. El “sincericidio” (como han llamado algunos especialistas al hecho de que un miembro de la pareja cuente todo lo que hace, siente o piensa) es un mito. Existen sectores de la intimidad del ser humano que es bueno preservar. Además, hay cosas que una persona siente y que si las dice puede herir al otro. Lo primordial es pensar antes de hablar, ya sea para no causar daño o porque realmente lo que se piensa decir no va a ayudar al crecimiento de la pareja.

11. La convivencia prematrimonial asegura un matrimonio más satisfactorio y duradero. Esto representa un mito pues no da una seguridad del 100 por ciento. En algunos casos funciona y en otros no. A veces se puede tener una convivencia “feliz” en este período, pero cuando se legaliza la unión pueden comenzar los conflictos de pareja.

12. Los problemas de pareja durante el noviazgo se terminan cuando los novios conviven o se casan. Este es un mito basado en la creencia de que durante la convivencia se va a lograr “cambiar” al otro. Es un gran error, porque nadie tiene que cambiar a nadie. En realidad, para que una pareja funcione lo básico es respetar al otro tal como es y poder llegar a negociaciones para adaptarse a las diferencias que incomodan.

13. Casarse ante la ley es asumir con mayor compromiso la relación de pareja. Esto funciona de acuerdo con cada pareja. Hoy, según algunas estadísticas, funciona mejor no firmar papeles, pero depende de otras circunstancias que no tienen nada que ver con la seriedad o el compromiso. El firmar o no papeles no es garantía de que la convivencia funcione.

14. Contigo, pan y cebolla. Una de las causas principales del divorcio tiene que ver con lo económico. Hoy el tema pasa a ser algo muy importante, sobre todo cuando hay que tomar grandes decisiones respecto a este asunto. Generalmente hoy las parejas entran en conflicto cuando en momentos de crisis económica aparecen cuestionamientos sobre quién aporta más dinero o quién despilfarra más.

15. La llegada de los hijos resuelve los problemas de la pareja. Si una pareja tiene problemas de convivencia, los mismos persistirán a pesar de la felicidad que ocasiona el nacimiento de los hijos. Además, es injusto hacer que los chicos carguen con semejante misión. Lo primordial es tratar de resolver los problemas antes de la llegada de los hijos; de no ser así, ya no sólo serán dos los que sufran a causa de una convivencia conflictiva.

Por: Alejandra Herren / La Botica




Los Celos: un problema de autoestima.

5 03 2012

Espiar a la pareja en Facebook daña la relación

Dicen que el que busca, encuentra. Espiar el comportamiento de la pareja en las redes sociales puede tener consecuencias graves, sobre todo cuando se tiene tendencia a padecer celos patológicos.

Según un estudio de la Universidad Autónoma de Nuevo León, del que ha hecho eco el diario Milenio, el 30% de los usuarios de Facebook han tenido problemas con sus parejas por problemas de celos relacionados con su comportamiento en las redes sociales.

En el pasado se han llevado a cabo estudios similares que señalan que Facebook puede detonar comportamientos paranoicos. Una investigación realizada en la Universidad de Guelph (Canadá), encontró que en vez de mejorar la comunicación con la pareja, la red social conduce a actitudes de celos compulsivos.

Tener un nivel bajo de celos es normal, ya que casi siempre existe un miedo “lógico” a perder el amor. El problema es cuando empiezas a coaccionar a tu pareja y tus celos te hacen sufrir.

La mayoría de los celosos patológicos tienen un problema de baja autoestima. Eso quiere decir, por ejemplo, que una mujer celosa ve como posible amenaza a casi todas las demás mujeres. En el fondo piensa que son mejor que ella. Cuando ve que su pareja interactúa con otra mujer o se retrata junto a alguien del sexo opuesto, comienzan pensamientos irracionales como “es más guapa que yo” o “es mejor que yo”. Estos pensamientos, producto de la baja autoestima, provocan conjeturas irracionales. La clave es neutralizar los pensamientos negativos relacionados con la baja autoestima.

¿Has tenido problemas de celos por una red social?

Por: Silvia Olmedo
Tomado de: http://www.silviaolmedo.tv/articulos/display.php?story_id=162






Prueba de Fuego

21 07 2011

La relación no está funcionando. Añorás otros tiempos que ya no consiguen revivir y entonces dudás: seguir o terminar. Te pones a pensar si la pareja está atravesando una crisis o si realmente ha llegado el triste final. No se trata de rendirse antes de tiempo, pero tampoco de forzar el vínculo.

A continuación, un glosario de 8 razones que pueden ser causal de “separación” pero que también pueden ser la puerta hacia una nueva oportunidad:

– Las peleas: Una discusión esporádica no es razón suficiente para acabar con la relación, es más, puede ser una chance para trabajar en ella. Incluso es la ocasión perfecta para poner fin a las diferencias y llevar la relación a un nivel superior. No te desmorones en silencio y cierres la puerta cuando no piensan igual. La discusión puede ser una buena excusa para conocer a tu pareja.

– Los gustos: Si prefieres el azúcar, él es de los que endulzan con sacarina. Eres salidora, él, hogareño. Es cierto, son diferentes en muchas cosas, pero eso puede no ser un problema. Mientras tengan suficientes valores en común y vean el mundo desde el mismo prisma, hay que seguir con la relación. Es más, si tu pareja tiene gustos diferentes a los tuyos hasta pueden enriquecer la relación con nuevas ideas que no conocías.

– El coqueteo: Quién dijo que ya no pueden sentirse atraídos por otras personas. En el día a día seguramente nos encontraremos con personas atractivas. Solo se trata de confiar en que ante la “tentación” prevalecerá el respeto y el amor.

– El trabajo: Que su carrera profesional le demanda demasiado tiempo, y que tu pareja nunca te tenga entre sus prioridades, no es razón suficiente para tirar todo por la borda. Solo se trata de conversarlo, de analizar cómo se siente con esta situación. Si su deseo es dejar de postergarte por el trabajo, hay que acompañarse en el cambio. Ayudarse para que se reencuentren con los otros buenos espacios de la vida, como son los amigos y el amor.

– Los ex: Si en el pasado has tenido malas experiencias con tus anteriores parejas  no significa que la próxima relación vaya a ser igual. No te derrumbes, trata de ser optimista. Hay que aprender de las experiencias anteriores y ponerlo en práctica en la siguiente relación. No olvides que tu nueva pareja es diferente. Solo debes arriesgarte a conocerlo.

– La independencia: Tal vez no te agrade que salga con sus amigos frecuentemente o que exprese su opinión libremente. Puedes tomarlo como que no le gusta estar contigo o como que también necesita su espacio y no estar constantemente a tu lado,  y que eso no es sinónimo de que no te quiere. ¡No es más divertido reencontrarse con alguien que tiene un montón de cosas para contarte que con una persona que solo vive a partir de tu vida!

– El drama:  Hay otras formas, además de la discusión, para que le inyecten vértigo a la relación. . Dejen de buscar tres pies al gato e intenten ser más lógicos y no dramatizar, no exagerar tanto.

– Los otros problemas: El amor no es “la” solución para todo.  La pareja puede ser un gran apoyo, pero inevitablemente cada cual será la única responsable de su propia vida y sus decisiones. Por lo tanto, es imposible sonreír y estar siempre de buen humor. Aunque habrá que esforzarse para resolver los conflictos sin trasladarlos siempre a la relación.

Y antes de decidir romper, tomate un tiempo para analizar  la situación y averiguar si realmente tienen un problema. O si están atravesando una crisis que se puede superar con diálogo y caricias.

Por: Adriana Blanguer





Cuida a tu pareja

16 07 2011

Amor en Vancouver

Para que una relación sea duradera y satisfactoria hay que ‘regarla’ y mimarla. Tu pareja necesita saber que aún le importas, ten en cuenta estos consejos y notarás el cambio.

1. Pasar tiempo de calidad juntos . Si el trabajo y las actividades cotidianas les impide verse tanto como les gustaría, hay que intentar compensarlo con citas especiales en las que puedan dedicarse el uno al otro. Nada de atender llamadas o hablar de los problemas laborales, sino de nuevas ilusiones y proyectos que puedan emprender juntos, sitios que visitar y cosas que hacer.

2. Bla, bla, bla. No dejar de contarse cosas, por insignificantes que parezcan. Todos llegamos cansados a casa, pero hay que vencer la apatía y buscar temas de conversación.

3. ¡Hoy salgo sol@! Es sano tener vidas y actividades fuera de la relación, bien sea con amigos, compañeros de trabajo o con sus familias.

4. Abrázale . Los gestos de cariño nunca están de más. Un beso, un abrazo, una sonrisa o una simple mirada cálida y confortante reafirma a tu amante en sus sentimientos amorosos, de respeto y aprecio.

5. Saber escuchar . Puede que no siempre estemos en disposición de escuchar al otro porque estamos pensando en otra cosa, preocupados o demasiado cansados para oír historias peregrinas, pero cuando tu pareja te hable trata de poner atención y demostrarle, bien sea mediante palabras o mediante actos, que estás interesado en lo que te cuenta.

6. Ceder sin esperar nada a cambio. No siempre vas a estar de acuerdo en todo ni te va a apetecer hacer lo mismo. Imponer siempre tus gustos no es bueno, ¿por qué no dejar que el otro elija? El secreto de una relación está en encontrar un equilibrio en el que ambos tengan voz y voto. Un día ella escoge la película y en la siguiente ocasión lo hace él.

7. ¡Qué sorpresa! Hay un sinfín de detalles que le harán sentirse especial, como un masaje en la espalda, cocinar para el otro, dejarle una nota con un mensaje romántico, vestirse o desvestirse el uno al otro, besar cada parte de su cuerpo, sostener sus manos mientras mantienes la mirada…

8. Ojo con las peleas. No pasa nada por discutir de vez en cuando, siempre que el intercambio de opiniones no se convierta en un cruce de acusaciones sin sentido. Así que cuidado con los malentendidos y cuenta hasta diez antes de decir algo de lo que probablemente te arrepentirás.

Y sobre todo, acepta a tu pareja tal y como es, y aprende a amar a tu pareja por quien él o ella realmente es, con su defectos y virtudes. Sé consciente de que algunas cosas de tu pareja nunca cambiarán y otras sí lo harán. Pero cuando lo malo empiece a superar a lo bueno, quizás no compense seguir con la relación.

Y es más, les voy a decir otra cosa, de todos los amores, que es tender lazos, de todos los puentes, el amor más débil que existe es el de pareja. En una pareja no hay nada. Por eso hay que darlo todo, para quedarse con algo. Tener una pareja es como cuidar una flor. Si una flor no se riega, se muere, y si se riega mucho, también. Hay que ser un artista para cuidar una flor.





La destrucción del amor

1 08 2010

Un amor incondicional busca el bien del otro de manera desinteresada

Revizando la red me encontre con un texto, muy interante, que aborda la tematica del divorcio y el desamor en España; sin embargo creo que es un tema simplemente universal, el cual a continuación cito.

El matrimonio está en crisis. Se casan menos, se rompe el ritmo hiperlumínico y a cara de perro, porque también crecen los divorcios contenciosos. La nueva ley del divorcio, que ha convertido el contrato matrimonial en nada, ha fracasado en lo que era su finalidad anunciada: conseguir que el proceso de divorcio fuera menos conflictivo.

¿De dónde surge este problema en torno al matrimonio que a tantos parece contagiar? De toda la variedad de respuestas posibles una es decisiva. Se produce porque estamos ante la crisis del amor.

Uno de los vicerrectores la Universitat Abat Oliba, el Dr. Marcin Kazmierczak, tiene un texto breve e interesante. Se llama El Amor en la Literatura, que proporciona un instrumento para interpretar las causas primarias del gran número de rupturas matrimoniales. El relato explica tres tipos de amor.

Uno, el hedonista, cuyo motor es el placer, sobre todo sexual, donde la realización entendida sólo como la satisfacción inmediata del propio deseo resulta una práctica egocéntrica, demoledora de toda relación estable. Constituye una vía segura a la soledad, que hace al individuo más dependiente del Estado y más débil la sociedad.

Un segundo tipo posee el oropel del amor romántico, donde sólo juega la afectividad, marginando toda razón que permita construir una relación estable. Sólo perdura cuando no se realiza y no debe afrontar el desgaste cotidiano de la vida en común. El hedonista y el romántico comparten semejanzas. La más destacada es la satisfacción del propio deseo sin reparar en las consecuencias sobre el otro. Quizás por eso, Charles Taylor sitúa al romanticismo como una de las componentes del hedonismo expresivo, que culmina en la sociedad desvinculada que tantos males nos produce.

Una tercera forma de amar nace del don, de la entrega. Citando a Thomas More, Kazmierczak lo define como un amor incondicional que busca el bien del otro de manera desinteresada. Valora lo sexual y lo afectivo como componentes importantes, pero no los absolutiza. Utiliza la virtud y la recta razón para construir una felicidad estable, consciente de que una relación de entrega exigirá paciencia, capacidad de perdón y humildad para ser perdonado. “Es paciente, bondadoso, no es presumido, ni orgulloso. No es grosero, ni egoísta, no se irrita, nunca se venga. No se alegra con la mentira, y si en la verdad. Todo lo excusa, lo espera, lo soporta”. Así definió el amor Pablo de Tarso en el año 58. Sigue siendo cierto. Este es el vinculo fundante de todos los bienes, y su destrucción la consecuencia mas dañina de lo que la cultura de la desvinculación está haciendo contra nosotros.

Fuente: forumlibertas.com
Autor: ForumLibertas