¿Un buen amante nace o se hace?

13 01 2013

amor de pareja

El orgasmo,  para muchos, es la representación del placer sexual, el límite a alcanzar; sin embargo, ¿lograr que la pareja lo consiga te hace un buen amante? Y, ¿ser un buen amante es cuestión de instinto o de aprendizaje?

 Para el sexólogo Roberto Rosenzvaig, mismo que se encuentra acreditado por la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual, ser un buen amante tiene más que ver con una conducta humana aprendida que por un  don natural.

 El especialista señala, a través de su ensayo Amantes y erotismo, que entre más los seres humanos ascienden en la escala evolutiva mayor es el papel que cumple el aprendizaje en el modelado de las conductas, por lo tanto, el sexo es enseñado y aprendido, nos es una habilidad innata sino adquirida.

 En su investigación Rosenzvaig señala que  un buen amante tampoco es aquel que repite de forma automática lo que observa en cintas pornográficas, revistas eróticas o lo aprendido con otras experiencias.

 Todas las  personas son diferentes, por consiguiente no hay un guión que determine cómo ser un buen amante, pero existen claves que te pueden ayudar a serlo:

 1. Sensibilidad  y entendimiento

2.  Tener el suficiente egoísmo para demandar la satisfacción de los propios deseos y la suficiente generosidad para satisfacer los del otro.

3. Usar el propio cuerpo como un instrumento de placer, sin temor o inhibición.

4. Creatividad y buen humor.

5. Comunicación.

 Un buen amante aprende y disfruta de su pareja. Para serlo es necesario que no existan miedos ni restricciones.

 Recuerda, para conseguir el placer sexual siempre debe existir respeto y confianza.

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Sexo: Los hombres y sus miedos sexuales

7 01 2013

Sex Fear

No solo las mujeres tienen dudas e inquietudes. Ellos también tienen sus vueltas al momento de encarar un encuentro. Las enumeramos y te damos tips para que los puedas acompañar.

En los hombres existen situaciones psicológicas estrechamente unidas a lo sexual.

 Algunas de ellas son:

 1) Miedo a no gustar

Es un problema muy corriente entre los hombres, que se inicia mucho antes de llegar al acto sexual. El deseo de ser reconocido, “gustar” a una mujer, ser deseado por ella, forma parte del contexto interpersonal necesario a los fundamentos de la propia identidad.

2) Miedo a no saber “encarar”

 En el acercamiento a una mujer, un hombre puede tener miedo al rechazo expresado de casi infinitas maneras. Algunos temen parecer tontos o inseguros, otros, las posibles reacciones agresivas de la mujer. La necesidad de tener permanentemente ciertas garantías de éxito puede retardar mucho tiempo el mínimo acercamiento a la pareja potencial.

3) Miedo por lo que sucederá

 Cuando estos hombres llegan al acto sexual, no están relajados, sino preocupados por lo que sucederá. El resultado siempre es una intensa pérdida de la espontaneidad, una carencia de placer y, por lo tanto, un déficit seguro en la calidad de la erección, lo que confirma la premonición del paciente: “¡He fracasado!”.

4) Miedo a no tener la erección

 Muchos hombres temen ser rechazados si no tienen rápidamente una erección. Esto solo es posible –y no en todos los casos- cuando se es joven, entre los 18 y los 25 años aproximadamente. A medida que aumenta la edad, las condiciones del sistema nervioso y vascular son diferentes. Además, aumentan las exigencias en la calidad de los estímulos.

5) Miedo a “ya no rendir”

 Muchos hombres de más de 45 – 50 años desean tener la misma calidad y prontitud de reacción que 20 o 25 años atrás. El sentido común es el menos común de los sentidos para ellos. La exigencia aumenta, comienzan a aparecer temores a fracasar: se sienten “impotentes”, “acabados”, “viejos”, y comienza el círculo vicioso de rechazos – fracasos sucesivos.

6) Miedo a la “primera vez”

 La primera vez con cada mujer puede producir una fuerte inhibición cuya consecuencia puede llegar a ser la debilidad o la inexistencia de la erección. Como en todas las cosas de la vida, para poder consolidar la confianza y la seguridad, son necesarias varias experiencias positivas.

fuente: analitica.com