Relaciones de Amor – Odio

29 01 2015

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A menos que accedas a la frecuencia consciente de la presencia, todas las relaciones, y en particular las relaciones íntimas, acabarán fracasando y siendo disfuncionales. Puede que parezcan perfectas durante un tiempo, mientras estás «enamorado», pero esa perfección se altera invariablemente a medida que van produciéndose discusiones, conflictos, insatisfacciones y violencia emocional o incluso física…, momentos de tensión que suceden con creciente frecuencia.


Parece que la mayoría de las «relaciones amorosas» pasan a convertirse muy pronto en relaciones de amor-odio. En ellas, el amor puede dar paso en un abrir y cerrar de ojos a una agresividad salvaje, a sentimientos de hostilidad o a la total ausencia del afecto. Esto se considera normal.


Si en tus relaciones experimentas tanto un sentimiento de «amor» como su opuesto —agresividad, violencia emocional, etc.—, entonces es muy probable que estés confundiendo el apego adictivo del ego con el amor. No puedes amar a tu compañero o compañera un momento y atacarle al siguiente. El verdadero amor no tiene opuesto. Si tu «amor» tiene un opuesto, entonces no es amor, sino la intensa necesidad del ego de una identidad más completa y profunda, necesidad que la otra persona cubre temporalmente. Este es el sustituto de la salvación que propone el ego, y durante un breve episodio parece una verdadera salvación.


Pero llega un momento en que tu pareja deja de actuar de la manera que satisface tus demandas, o más bien las de tu ego. Los sentimientos de miedo, dolor y carencia, que son parte intrínseca del ego pero habían quedado tapados por la «relación amorosa», vuelven a salir a la superficie. Como en cualquier otra adicción, pasas buenos momentos cuando la droga está disponible, pero, invariablemente, acaba llegando un momento en el que ya no te hace efecto.


Por eso, cuando los sentimientos dolorosos reaparecen los sientes con más intensidad que antes y, lo que es peor, ahora percibes que quien los causa es tu compañero o compañera. Esto significa que los proyectas fuera de ti y atacas al otro con toda la violencia salvaje de tu dolor.


Tu ataque puede despertar el dolor de tu pareja, que posiblemente contraatacará. Llegados a este punto, el ego sigue esperando inconscientemente que su ataque o sus intentos de manipulación sean castigo suficiente para inducir un cambio de conducta en la pareja, de modo que pueda seguir sirviendo de tapadera del dolor.


Todas las adicciones surgen de una negativa inconsciente a encarar y traspasar el propio dolor. Todas las adicciones empiezan con dolor y terminan con dolor. Cualquiera que sea la sustancia que origine la adicción —alcohol, comida, drogas (legales o ilegales) o una persona—, estás usando algo o a alguien para encubrir tu dolor.


Por eso hay tanto dolor e infelicidad en las relaciones íntimas en cuanto pasa la primera euforia. Las relaciones mismas no son la causa del dolor y de la infelicidad, sino que sacan a la superficie el dolor y la infelicidad que ya están en ti. Todas las adicciones lo hacen. Llega un momento en que la adicción deja de funcionar y sientes el dolor con más intensidad que nunca.


Ésta es la razón por la que la mayoría de la gente siempre está intentando escapar del momento presente y busca la salvación en el futuro. Si concentrasen su atención en el ahora, lo primero que encontrarían sería su propio dolor, y eso es lo que más temen. ¡Si supieran lo fácil que es acceder ahora al poder de la presencia que disuelve el pasado y su dolor, a la realidad que disuelve la ilusión! ¡Si supieran lo cerca que están de su propia realidad, lo cerca que están de Dios!


Eludir las relaciones en un intento de evitar el dolor tampoco soluciona nada. El dolor sigue allí de todos modos. Es más probable que te obliguen a despertar tres relaciones fracasadas en otros tantos años que pasar tres años en una isla desierta o encerrado en tu habitación. Pero si puedes llevar una intensa presencia a tu soledad, eso podría funcionar para ti.





No fuimos novios, pero sigues siendo mi ex…

21 12 2014

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Hay una diferencia entre un “ex novio” o “ex novia” y sólo un “ex”.

Un “ex-novio” es alguien con el que saliste seriamente por un período prolongado de tiempo, con el que mantuviste LA conversación y definieron lo que era la relación. Probablemente le dijiste que los amabas, pero luego terminaron, y la palabra “ex” fue puesta antes de pronunciar su antiguo título.

Pero ¿qué pasa con todos los demás? ¿Con aquel chico con el que sólo saliste un par de veces? ¿Qué pasa con la chica con la que te besabas normalmente borracho? ¿O con el chico con el que hablabas todo el día hasta que empezó a salir con alguien más? ¿Qué pasa con la chica con la que tuviste una aventura cuando estabas en México de vacaciones? ¿Qué pasa con aquel tipo con el que has coqueteado toda la vida aunque no haya pasado nada?.

Estas personas son sólo ex. Ese hombre con el que casualmente saliste durante un mes no es un ex novio, pero sí es un tipo de ex.

Algunas personas, especialmente los de diferentes generaciones, no creen que estas experiencias cuenten como “relaciones”, que carecen de intimidad, y que no deben ser considerados como un “ex” como tal. Pero el hecho de que no hayas salido oficialmente con alguien no significa que no tenías un trato íntimo con esa persona. ¿Ese tipo con el que te acostaste un montón de veces? Sabes cosas sobre él que su familia y amigos no saben, y que nunca lo harán. Tu sabes cómo se siente su cuerpo contra el tuyo y cómo es su dormitorio a las 2 am. Conoces los ruidos que hace durante el sexo y la cara que pone cuando tiene orgasmos. ¿Esa chica con la que saliste una o dos veces? Conoces su historia de vida, probablemente hayan hablado durante horas acerca de sus experiencias pasadas y lo que potencialmente quieren llegar a ser en un futuro. Puede que nunca más vuelvas a ver a estas personas, pero siguen siendo ex. La intimidad era real, simplemente no venía con ningún tipo de compromiso.

Y esa es la manera en la que nos gusta, ¿no? Somos jóvenes, sin ataduras y somos libres de hacer lo que queramos con quien queramos, así que ¿por qué no mantener la mayor cantidad posible de amores?. Me refiero a que seguramente si la persona correcta viene, entonces de todas maneras nos estableceremos con ellos. Pero hasta que no llegue ese momento, no hay nada de malo en tener suficientes ex en tu agenda hasta para poblar una ciudad pequeña.

Fuente: upsocl





¿Amar es sufrir?

27 10 2014

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Si como José José tú eres de los que creen esto, te sorprenderá saber los motivos por los que te sucede eso 

El amor saludable y el dolor son incompatibles. Si conoces los motivos principales por los que transformamos absurdamente el amor en sufrimiento, aprenderás a evitarlos y a generar esquemas y comportamientos más adaptativos.

De acuerdo al psicólogo Walter Riso, no es normal hacer de tu relación afectiva un estilo de vida donde el sufrimiento sea la principal característica. Acceder a un vínculo afectivo constructivo no es imposible: se trata de no dejar entrar ciertas creencias irracionales y algunos miedos que enredan el amor, lo complican y lo convierten en una carga.

En su libro “Guía práctica para no sufrir de amor”, el experto menciona algunas de las causas del indeseable sufrimiento amoroso. Aquí te damos algunas:

1. Creer que el amor es sólo sentimiento y que la razón o el pensamiento no cumplen ninguna función.

Esta idea errónea hace que “nos dejemos llevar” por la emoción y no gestionemos adecuadamente lo que sentimos. El amor hay que pensarlo además de sentirlo. Se necesita de una dosis considerable de voluntad para mantener y llevar adelante una buena y sostenible relación afectiva: con el amor duro y crudo no basta.

2. Ser víctima de un amor incompleto.

Amar, sin algunos de sus tres componentes principales: eros (deseo), philia (amistad) y ágape (ternura), conlleva, tarde que temprano, al sufrimiento. Cuando falta alguno de ellos, sentiremos un vacío, la sensación de que hay algo insatisfactorio, desagradable, molesto y doloroso.

Todos buscamos un amor completo que colabore en darle a nuestra existencia un sentido de bienestar y no de tortura. No se trata de un amor perfecto, porque el amor siempre será una obra en construcción: siempre estarás “amando”, elaborándolo y reinventándolo. Más bien se refiere a un amor que no deje espacios para que se cuele la duda, la indiferencia o la inseguridad psicológica.

3. La dependencia afectiva, que te lleva a temer el abandono del otro.

Si piensas que no eres capaz de enfrentar la vida sin tu “media naranja” y que sólo con ella te sientes realizada, amar será un infierno y una condena. El apego convierte el amor en esclavitud y, además, corrompe.

4. Violar los derechos de la otra persona o incluso los propios en nombre del amor.

Cuando negocias con tus principios o tus valores más sentidos, pierdes dignidad y no puede haber un amor saludable cuando ya no hay respeto o autorrespeto. Nada justifica la entrega de la soberanía personal en nombre de un amor de dudosa procedencia.

Por último, el autor subraya que el buen amor fluye, se deja gestionar y crea bienestar. La consigna es clara y determinante: si un amor te hace sufrir, ese amor no te sirve.





¿Tienes miedo a enamorarte?

18 04 2014

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¿Has sentido pánico cuando el amor de pareja llega nuevamente a tu vida? ¿Por qué se siente temor cuando la sonrisa del amor está instalada en tu cara?

En un artículo publicado en la revista Psychology Today, escrito por la psicóloga Lisa Firestone -especialista en relaciones de pareja y familia-, la experta responde a este contradictorio sentimiento, que florece en algunas personas, cada vez que se inicia una nueva relación.

“Lo que sucede es que nos da miedo vivir realmente el amor. A veces somos más conscientes de este miedo, otras, no tanto”, afirma.

En ese sentido, asegura que “todos” albergamos defensas que creemos que nos protegerán de ser lastimados y que éstas se puede manifestar a través de los miedos, tanto al inicio como en etapas posteriores de la relación.

Para Ana Garrido Cruz, psicóloga del Centro Médico Misalud Mental este miedo aparece con mayor realce, cuando la persona tiene una sensación de fracaso, inseguridad y con una autoestima debilitada, ligada a una relación anterior.

Las 7 razones

Ante ello, para entender el miedo que causa el amor, Garrido Cruz las principales 7 razones y creencias que ocasionan pánico y ganas de salir corriendo del amor.

1. El verdadero amor nos hace sentir vulnerable: Amar de verdad implica estar constantemente frente a otro, el cual nos reflejará tal como somos, y estaremos expuestos y sin máscaras. Esto da miedo, pero al aceptarlo disminuye su intensidad.

2. Un nuevo amor resucita las heridas del pasado: Puede ser que pase en algunos casos. No obstante, también hay que darse la oportunidad de vivir el amor de una manera distinta y hasta reparadora de esos dolores. Todo depende del grado de evolución que se tenga y el cómo se hayan elaborado las experiencias pasadas.

3. El amor desafía una antigua identidad: Si sientes esto es porque tu actual “identidad” es frágil, y en tal caso, el nuevo amor lo estás tomando como un “desafío”relacionado con tus carencias, más que con lo que te sucede realmente con la actual pareja. Es decir, es un miedo personal.

4. Con la verdadera alegría viene el dolor real: Esta razón se da cuando existe una tendencia a polarizar las experiencias, lo cual no ayuda para nada. Para salir de esta creencia, debes aprender a equilibrar y armonizar la co-existencia de las experiencias y sentimientos positivos y negativos a la vez.

5. El amor es a menudo desigual: Para traspasar este temor, hay que entender que el “ritmo” en que evolucionan los afectos es algo muy personal y subjetivo. Pero no impide que dos personas en una relación puedan tender a trabajar en la búsqueda de la vivencia de estar “igualados”. Ahora, es poco aconsejable andar midiendo y comparando porque eso causa inseguridad en ambos lados.

6. Las relaciones pueden romper la conexión familiar: Una relación afectiva y un enamoramiento intenso pueden incitar un cambio importante en la forma de vida, creencias, hábitos, etc. Y tal vez, este cambio sea poco compatible con el estilo y el aprendizaje que se trae desde el ambiente familiar. Es una disyuntiva que se tiene que resolver para que no se convierta en un miedo paralizante.

7. El amor suscita temores existenciales: Cuando el amor es genuino, honesto y verdadero te hace enfrentar abiertamente el dilema de la existencia y te preguntarás: quién soy, qué puedo dar en la vida, qué quiero, qué merezco recibir, etc. Es decir, cuál es el sentido de tu vida y qué significa para ti estar con esa pareja. Pero no hay por qué temerle a esas preguntas; un verdadero enamoramiento implicará un crecimiento “obligado” como persona, y el afrontar este tipo de temores, te hará tener una existencia plena y diferente.





Extraño a mi “ex”, ¿qué hago?

12 03 2014

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El “EX” del que hablo es esa persona con la que tenías una relación o el tipo con la que esperabas tener una. Pero ya no está en tu vida de la misma manera que antes. Todavía crees, genuinamente, que sientes amor por esa persona, a pesar de que ya no es una parte importante de tu vida por una razón: por idiota.

 Te lastimó, probablemente en varias ocasiones. Y sabes muy dentro de tu corazón que no tienes nada que hacer con esa persona en una relación y quizá ni siquiera tener una amistad con esa persona. Pero aun así le extrañas mucho, a pesar de que te hace daño.

Te aferras a los recuerdos, sin importar el hecho de saber que es tiempo de seguir adelante. Le extrañas más de lo que eres capaz de expresar claramente, piensas en esa persona todo el tiempo y el corazón te duele al pensar que ya no estará cerca.

Claro, el problema de extrañar a alguien con quien has tenido, o tienes, una relación tóxica es que nos empuja a engancharnos de nuevo con esa persona (que es lo último que necesitas).

Pero probablemente ya le hablaste o le mandaste mensajes, más de una vez. Quizá te arrepentiste en cuanto pasó, pero no puedes evitarlo, ¿cierto? Cada pequeño progreso que has conseguido para hacer más grande la distancia entre ustedes desapareció por completo en un segundo.

Si tuvieras la oportunidad, regresarías con esa persona en un instante; esperas que un día, se de la vuelta y admita en voz alta, “Lo arruiné, tú eres lo que necesito en la vida.”

Lo que nos lleva al punto más importante: Esa persona a la que extrañas tanto, en realidad no existe.

Así es. Esa persona a la que echas tanto de menos, aquella que deseas abrazar de nuevo, la persona por la que tu cuerpo sufre, no es real. Seguro vas a decir, “¡Espera! Yo estaba en una relación muy real, ¿a qué te refieres con que no existe?”

Lo que extrañas es la idea de esa persona, no de quien fue y es en realidad.

Extrañas la versión de la persona que construiste en tu cabeza. Tú generaste esa versión para llenar algo que en ti faltaba. Podría ser la necesidad de resolver tus problemas con otras parejas del pasado. Podría ser una obsesión irreal del “hombre o la mujer perfecta”. Quizá una obsesión con las personas que no están disponibles.

Al principio de tu relación de amor o amistad, esta persona de alguna manera hizo cosas que tú siempre quisiste o esperaste de alguien y de alguna forma dijo las cosas correctas; eso fue lo que te confundió en el camino.

Además de que fue capaz de evitar hacer cosas que otros personas hicieron en tu pasado y que terminaron lastimándote. Y en cuento fuiste testigo de ese “buen comportamiento”, te aferraste a esa persona. Ignoraste todo lo malo y te colgaste de la fantasía romántica que te proporcionó.

Todas esas características positivas fueron agrupadas para crear la imagen de esa persona ideal, que en realidad no es tan bueno o por lo menos no lo hacen la persona ideal. Es esa versión armada que hiciste lo que te duele, lo que te hace sentir mal. Es la versión que en realidad extrañas. La versión que te hace preguntarte si volverás a encontrar una persona igual. No puedes imaginar a otra persona así, con todas esas cualidades únicas.

La creación/idea con la que creíste estar, esa persona a la que extrañas tanto en realidad te trataba muy mal, te hacía llorar, sentirte sol@. Pero no piensas mucho en esos momentos horribles cuando te acuerdas de esa persona, ¿verdad?

Aquello que extrañas no involucra lo negativo. Al contrario, es acerca de lo idílico. Se trata de los pequeños momentos que fueron maravillosos a su lado; puedes cerrar los ojos y regresar a ellos, sentirte increíblemente feliz y luego increíblemente triste.

Cuando debes de tener presente las situaciones más difíciles de tu relación, eliges el lado contrario. La persona que lograste crear, que no existe en verdad, aparece de repente. Está sonriendo, te hace sentir especial, es el ser humano que te hace sentir invencible. “La idea” de esa persona regresa con fuerza y te hace retroceder en tu proceso para olvidar.

Las noches son lo peor, ¿cierto? La ansiedad alcanza su punto más alto. Parece que nada es capaz de tranquilizar tu frustración, tu ira y tu sentimiento de pérdida. Estar sol@ es doloroso, aun en compañía de tus amigos más cercanos.

Y cualquier cosita es suficiente para que quieras aventar algo contra la pared mientras piensas “¿Por qué no puedo dejarlo ir? ¿Por qué no puedo seguir adelante? ¿Por qué le sigo extrañando? ¿Por qué este sentimiento no desaparece?”

No vas a dejar de “extrañarlo/a” hasta que reconozcas que realmente nunca estuvo ahí.

Fue sólo un fantasma.





¿Adicto al amor?

13 02 2014

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¿Tu relación de pareja es sana? Existen diversos factores que pueden convertirla en toda una pesadilla y a ti, en un dependiente de esa persona…

Se acerca el Día del Amor y de la Amistad y eso nos hace ponernos a reflexionar sobre nuestra vida amorosa, ya que el ser humano es un ser social y disfruta y se beneficia de las relaciones de amistad o amorosas con otros.

El estar enamorado de alguien hace que la persona se sienta feliz y que quiera permanecer de esa forma. Sin embargo, hablaremos de cuando ese sentimiento tan agradable llamado amor se vuelve en algo más enfermizo que sano.

Aunque puede sonar algo romántico, la adicción al amor es mucho más que eso, ya que, en realidad, se trata de una fuerte dependencia e, incluso, hasta una obsesión que se puede tener hacia una persona. La persona que padece de esta adicción siente que no puede vivir sin la otra persona, así como el adicto al alcohol no puede vivir sin esta sustancia. Asimismo, dentro de la pareja puede ser un integrante o los dos quienes pueden tener esta adicción.

El hecho de estar alejados de la persona les causa ansiedad y sus pensamientos son, principalmente, acerca de esta otra persona. Sin embargo, también pueden ocurrir casos donde se puede estar cambiando de persona a la cual se es adicta, pero la constante es la misma: no pueden estar solos.

Algunos de los factores que influyen en la adicción al amor es que el hecho de estar solos les produce un malestar muy fuerte y es por eso que buscan desesperadamente estar en pareja con alguien porque les resulta muy amenazante estar consigo mismos.

Otro factor importante es la baja autoestima, ya que alguien que no se quiere lo suficiente y no se valora como debería, es más proclive a necesitar de manera enfermiza el estar con otra persona, ya que eso les genera seguridad. Además, influye el hecho que desde el hogar se les inculque a los hijos que tienen que ser dependientes, por lo que las personas pasan de ser dependientes de sus padres a ser dependientes de su pareja. Si desde casa se les inculca a los hijos lo importante que es ser independiente (tanto emocional como económicamente) es más difícil que al momento de formar una pareja caigan en esa fuerte dependencia o adicción y no puedan o sepan relacionarse de otra forma.

Una de las complicaciones que surge cuando una persona es adicta al amor es que pone tanto interés, tiempo y energía en la otra persona que termina descuidándose a sí mismo. Vive únicamente por y para el otro, con el fin de que el otro esté feliz y, sobre todo, para que el otro o la otra no los deje. Por eso es muy común que al terminar la relación estas personas estén más preocupadas por encontrar a alguien que reemplace el lugar de la ex pareja en lugar de elaborar la separación, ya que el hecho de experimentar soledad les resulta intolerable.

Por último, es importante señalar que las personas que se encuentran en esta situación pueden mejorar su calidad de vida. La terapia psicológica es una excelente opción para mejorar su autoestima y para aprender a relacionarse con las personas de forma más sana y siempre poniendo su bienestar y felicidad como prioridad.





Recuperando al amor de tu vida

26 11 2013

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Terminar una relación con tu pareja puede llegar a ser estresante y molesto al mismo tiempo. Muchas personas piensan en seguir con su vida al terminar una relación. Otras deciden volver a conquistar a su ex  y sorprendentemente lo logran. Si has tenido una ruptura y todavía tienes sentimientos afectivos por aquella persona y crees que es tu media naranja, entonces solo tienes que seguir estos sencillos consejos.

¿Realmente Lo Amas?

Antes de conseguir que regrese tu ex debes preguntarte ¿Aún estoy enamorad@? ¿Él o ella aún sigue enamorado de mi? Si la única razón por la que deseas que tu ex vuelva es para aumentar tu “ego” o para “jugarle una broma”, entonces no lo hagas. Solo vas a perder tu tiempo y esfuerzo. En vez de eso podrías conseguirte a alguien más, además estarías lastimando a tu ex y si de verdad lo quisiste, esto no debería ser algo que quisieras hacer.

Averigüe Por Qué Terminó Tu Relación

Es sabido que muchas relaciones terminan por una típica frase como “No eres tú, soy yo”, y en realidad no es ese el motivo por el cual ocurrió la ruptura. Siempre habrá una verdadera razón por la cual  terminó contigo y esa razón te toca a ti averiguarla.

Si el motivo de la ruptura lo causaste tú , el problema será mucho más fácil de resolver, pero si el problema que causó la ruptura lo provocó tu pareja, entonces va a ser un poco más difícil cambiar la mentalidad de aquella persona. Después de todo, tú puedes cambiar tu forma de ser, pero a la otra persona no se le puede cambiar tan fácilmente.

Encontrar Una Solución Al Problema

Si pudiste encontrar una o varias razones por las cuales tu relación terminó y éstas tenían algo que ver contigo, no pierdas más tiempo y comience a resolver el problema. Si se trata de algo que dijiste o hiciste, apresúrate a llamar a tu ex y pídale disculpas. Incluso si no quiere contestar su llamada, comunícate de otra forma.

Puede y que tu ex este enojado por un tiempo, pero cuando le pidas perdón, tendrá mucho tiempo para pensar sobre tu disculpa. No puede pasarse toda la vida enojado. Lo que viene después de esto no es un típico “podemos regresar”. Basta solo con pedir perdón a través de una llamada, despedirse y terminar la llamada. No trate de dar más explicaciones, solo pide una simple pero sincera disculpa, y te aseguro que más tarde tu ex te devolverá la llamada.

Sigue Con tu Vida

Un error muy grande que se llega a cometer al terminar una relación es actuar como necesitados. Ésta es una de las peores cosas que puedes hacer. Así que nunca lo intentes. Si le llamas a cada rato o le envías e-mails pidiéndole que regrese, lo único que harás es aumentar su ego y eso provocara que te ignore más.

Si ya le pediste disculpas es momento de seguir con tu vida, y esperar a que tu ex reflexione. Trata de mejorar tu aspecto físico. Un buen corte de cabello no te vendría mal, unas vacaciones con tus amigos, o bien buscar un nuevo empleo es una muy buena forma de dejar de pensar en tu ex. Y cuando ya no sientas esa obsesión por tu ex, entonces tu ex pareja empezará a prestarte más atención. Un punto importante es pedir disculpas, seguir con su vida e ignorarlo.

Jamás Trates De Darle Celos

Una de las cosas tontas que hacen las personas cuando quieren que su ex regrese es darle celos. Esto no funcionará. Lo único que provocará en tu ex va a ser enojo y le demostrarás que has cambiado tu forma de ser. Lo que tiene que hacer es vivir tu vida y esperar que cambie de opinión y te llame. Te aseguro que lo hará.

Cuando Estés Cerca De tu Ex , Actúa Normal

Cuando llegues a ver a tu ex actúa como una persona adulta. No te portes odios@, berrinchud@, groser@ o payas@, actúa con madurez. Tienes que ser amable y no olvide sonreír. Demuestra tu felicidad al verl@, pero no tan feliz como para hacerl@ sentir incómod@.

No Te Muestres Demasiado Accesible

 Si con el tiempo tu ex te invita a salir (y claro que lo hará si sigues estos consejos), no seas desesperad@ y rechaces su invitación. Debes actuar de forma agradecida, pero debe hacerle esperar un poco, para que tu ex te aprecie de nuevo, no le tiene que resultar todo tan sencillo.

 Sinceramente, el secreto para hacer que tu ex regrese es muy fácil. Basta con pedir disculpas por los errores que cometió, ser amable, cortés y; por sobre todas las cosas, seguir adelante con tu vida. Los hombres siempre encuentran más atractivas a las mujeres que actúan con inteligencia al terminar una relación, en cambio huyen de aquellas mujeres que pierden el control y hacen locuras para llamar la atención de su ex pareja.

Como verás recuperar a tu ex no es imposible. Con trabajo, esmero y aplicando las estrategias correctas puedes hacer que esa persona que se alejó regrese suplicándole otra oportunidad.

Para lograr tu objetivo debes aplicar la psicología a tu favor. Si sabes cómo piensa un hombre o una mujer y qué quiere, sabrás exactamente qué hacer para que se sienta irremediablemente atraído hacia ti.