¿Un buen amante nace o se hace?

13 01 2013

amor de pareja

El orgasmo,  para muchos, es la representación del placer sexual, el límite a alcanzar; sin embargo, ¿lograr que la pareja lo consiga te hace un buen amante? Y, ¿ser un buen amante es cuestión de instinto o de aprendizaje?

 Para el sexólogo Roberto Rosenzvaig, mismo que se encuentra acreditado por la Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual, ser un buen amante tiene más que ver con una conducta humana aprendida que por un  don natural.

 El especialista señala, a través de su ensayo Amantes y erotismo, que entre más los seres humanos ascienden en la escala evolutiva mayor es el papel que cumple el aprendizaje en el modelado de las conductas, por lo tanto, el sexo es enseñado y aprendido, nos es una habilidad innata sino adquirida.

 En su investigación Rosenzvaig señala que  un buen amante tampoco es aquel que repite de forma automática lo que observa en cintas pornográficas, revistas eróticas o lo aprendido con otras experiencias.

 Todas las  personas son diferentes, por consiguiente no hay un guión que determine cómo ser un buen amante, pero existen claves que te pueden ayudar a serlo:

 1. Sensibilidad  y entendimiento

2.  Tener el suficiente egoísmo para demandar la satisfacción de los propios deseos y la suficiente generosidad para satisfacer los del otro.

3. Usar el propio cuerpo como un instrumento de placer, sin temor o inhibición.

4. Creatividad y buen humor.

5. Comunicación.

 Un buen amante aprende y disfruta de su pareja. Para serlo es necesario que no existan miedos ni restricciones.

 Recuerda, para conseguir el placer sexual siempre debe existir respeto y confianza.





Sexo: Los hombres y sus miedos sexuales

7 01 2013

Sex Fear

No solo las mujeres tienen dudas e inquietudes. Ellos también tienen sus vueltas al momento de encarar un encuentro. Las enumeramos y te damos tips para que los puedas acompañar.

En los hombres existen situaciones psicológicas estrechamente unidas a lo sexual.

 Algunas de ellas son:

 1) Miedo a no gustar

Es un problema muy corriente entre los hombres, que se inicia mucho antes de llegar al acto sexual. El deseo de ser reconocido, “gustar” a una mujer, ser deseado por ella, forma parte del contexto interpersonal necesario a los fundamentos de la propia identidad.

2) Miedo a no saber “encarar”

 En el acercamiento a una mujer, un hombre puede tener miedo al rechazo expresado de casi infinitas maneras. Algunos temen parecer tontos o inseguros, otros, las posibles reacciones agresivas de la mujer. La necesidad de tener permanentemente ciertas garantías de éxito puede retardar mucho tiempo el mínimo acercamiento a la pareja potencial.

3) Miedo por lo que sucederá

 Cuando estos hombres llegan al acto sexual, no están relajados, sino preocupados por lo que sucederá. El resultado siempre es una intensa pérdida de la espontaneidad, una carencia de placer y, por lo tanto, un déficit seguro en la calidad de la erección, lo que confirma la premonición del paciente: “¡He fracasado!”.

4) Miedo a no tener la erección

 Muchos hombres temen ser rechazados si no tienen rápidamente una erección. Esto solo es posible –y no en todos los casos- cuando se es joven, entre los 18 y los 25 años aproximadamente. A medida que aumenta la edad, las condiciones del sistema nervioso y vascular son diferentes. Además, aumentan las exigencias en la calidad de los estímulos.

5) Miedo a “ya no rendir”

 Muchos hombres de más de 45 – 50 años desean tener la misma calidad y prontitud de reacción que 20 o 25 años atrás. El sentido común es el menos común de los sentidos para ellos. La exigencia aumenta, comienzan a aparecer temores a fracasar: se sienten “impotentes”, “acabados”, “viejos”, y comienza el círculo vicioso de rechazos – fracasos sucesivos.

6) Miedo a la “primera vez”

 La primera vez con cada mujer puede producir una fuerte inhibición cuya consecuencia puede llegar a ser la debilidad o la inexistencia de la erección. Como en todas las cosas de la vida, para poder consolidar la confianza y la seguridad, son necesarias varias experiencias positivas.

fuente: analitica.com 




Técnicas masculinas para alcanzar varios orgasmos

1 05 2012

La gran mayoría de los hombres siempre hemos considerado que llevamos una cierta desventaja con respecto a las mujeres a hora de tener sexo. Esto se debe a que ellas gozan del don del multi orgasmo, prerrogativa que todos los hombres quisiéramos ostentar. Si esto fuera posible, probablemente muchos hombres no saldrían de su casa los fines de semana y se afanarían en largas sesiones sexuales, su autoestima se dispararía por las nubes y, por supuesto, ellas tendrían algo menos de que quejarse. Pero no todo parece estar oleado y sacramentado pues se viene estudiando de cerca esta diferencia entre los orgasmos masculinos y femeninos y todo parece apuntar que el hombre puede llegar a estar tan capacitado como la mujer para alcanzar la panacea del multi orgasmo.

En efecto, parece que todo esta reducido a un replanteamiento de lo que es en verdad el orgasmo en el hombre y, sobre todo, entenderlo como un proceso independiente de la eyaculación y, además, perfectamente divisible de esta. No. No es que sea un juego de palabras, sino que el entendimiento de este concepto, deriva en el descubrimiento de técnicas para poner en práctica lo que se teoriza. Digamos que la eyaculación del hombre es una liberación de energía tan grande que nos deja fuera de combate por varios minutos en los que muy probablemente nos quedemos dormidos, salvo que nuestra pareja sea de estreno. Por lo tanto, el meollo del asunto, pasa por evitar o, mejor dicho, retardar la eyaculación lo más que se pueda o tanto tiempo como queremos disfrutar del acto sexual pero sin dejar de experimentar el orgasmo. Suena complicado, más si aún tenemos arraigado el concepto de orgasmo = eyaculación. Pero echemos una mirada más detallada al asunto.

Para comenzar, los expertos en el tema (sexólogos) también están divididos. Están los que catalogan el orgasmo como el resultado de una serie de sensaciones previas y que encuentran su punto más álgido en la eyaculación y otra gran parte de estos expertos tienen claro que los orgasmos son procesos independientes de la eyaculación. Nosotros debemos enfocarnos en el segundo bloque de pensamiento porque si seguimos a los del primer bloque, estamos perdidos. Las nuevas visiones apuntan a que podemos ser capaces de tener un 100% de control sobre la eyaculación y por tanto, podemos separarla de nuestros orgasmos –noten que ya empecé a hablar en plural-.

Para esto es básico echar mano de una serie de técnicas que van desde el plano físico hasta el plano mental. Vamos primero con el plano físico. Aquí lo que se recomienda primeramente es aprender a controlar la respiración de manera rítmica. Para practicar esto debemos inspirar y expirar de manera perfectamente consciente y retener el oxígeno en la parte superior del movimiento y aguantar unos minutos sin oxígeno en la parte inferior del movimiento. También ayuda en este ejercicio, visualizar el sorbo de aire como si fuera un ascensor que sube y baja por el tórax y detenernos en varios “pisos” antes de repetir el proceso general. Esto nos dará gran control sobre la respiración para posteriormente aplicarlo durante el acto sexual.

Otro buen ejercicio físico son los llamados Ejercicios de Kegel. Estos ejercicios consisten en lograr tener control voluntario sobre el músculo pubocoxígeo, conocido comúnmente como músculo PC. Este músculo es el encargado de expulsar la orina de la vejiga por lo tanto, una manera de ejercitarlo directamente es durante este proceso. El ejercicio básico consiste en interrumpir la orina por un instante antes de reanudar el proceso e ir aumentando gradualmente las pausas que se hagan. Esto podemos hacerlo por las mañanas al ir al baño y en otros momentos del día podemos hacer ejercicios de contracción sin necesidad de acudir al baño. Estos ejercicios de contracción del músculo PC, debemos hacerlo por intervalos de 5 segundos e irlos aumentando progresivamente hasta llegar a una contracción de 10 segundos. Debemos hacer estos ejercicios de manera inter diaria y no hacerlos más de 10 veces por día para evitar una fatiga excesiva d este músculo. Lo que queremos es educarlo, no extenuarlo. Una vez que hayamos dominado ambos ejercicios, es tiempo de combinarlos. Respiraciones acompañadas de contracciones. Por último, dentro de la esfera mental, los ejercicios están orientados hacia la concentración. Aquí cerraremos los ojos y respiraremos lo más lentamente que podamos al tiempo que iremos visualizándonos a nosotros mismos haciendo el acto sexual, de esta forma, llegado el momento, podremos también combinar ambas técnicas y concatenarlas con las técnicas físicas.

Nuestro objetivo final debe ser alcanzado de manera gradual. En cada acto sexual que realicemos debemos aplicar estas técnicas en conjunto hasta lograr acercarnos lo más posible al momento mismo de la eyaculación. No debemos frustrarnos si se nos pasa ”el punto” y eyaculamos, pues el grado de maestría no se alcanza así nomás y aun los que tienen la técnica dominada pueden fallar en alguna ocasión. Aquí el asunto es practicar para alcanzar el mayor grado de control posible sobre la eyaculación y saber distinguir los orgasmos de ésta al ser capaz de sentirlos independientemente de la expulsión del semen. Por supuesto que en algún momento debemos eyacular, pero previamente habremos disfrutado de tres, cuatro o más orgasmos. Recordar en todo momento que el orgasmo mismo del hombre se da segundos antes de la eyaculación y que más bien ésta se encarga de poner fin al orgasmo. Hay algunos que proponen la idea de no eyacular y conservar esa tremenda energía para utilizarla en beneficio de nuestro propio cuerpo en la forma de energía curativa. Pero eso ya pertenece a campos místicos y espirituales de los que nos ocuparemos en otra entrada.





12 Formas de Amar

2 08 2011

La mayoría de nuestras necesidades emocionales complejas pueden sintetizarse como la necesidad de amor. Hombres y mujeres tienen cada uno seis necesidades únicas de amor que son todas igualmente importantes:

Los hombres necesitan fundamentalmente confianza, aceptación, aprecio, admiración, aprobación y aliento.  

Las mujeres necesitan fundamentalmente cuidado, comprensión, respeto, devoción, convalidación y tranquilidad. 

La enorme tarea de imaginar qué es lo que nuestra pareja necesita se simplifica mucho a través de la comprensión de esas doce formas diferentes de amar.

Al revisar esta lista uno puede ver fácilmente por qué su pareja puede no sentirse amada. Esta lista lo orientará hacia el mejoramiento de sus relaciones con el sexo opuesto cuando no sabe qué otra cosa hacer.

LAS NECESIDADES PRIMARIAS DE AMOR DE HOMBRES Y MUJERES

LAS MUJERES NECESITAN RECIBIR      LOS HOMBRES NECESITAN RECIBIR

1. Cuidado                                              1. Confianza

2. Comprensión                                      2. Aceptación

3. Respeto                                              3. Aprecio

4. Devoción                                            4. Admiración

5. Convalidación                                    5. Aprobación

6. Tranquilidad                                       6. Aliento






10 razones por las que ellos las prefieren jóvenes

26 07 2011

La espontaneidad, las nuevas experiencias, la diversión y hasta la manipulación, son aspectos que hombres mayores encuentran atractivo de una mujer joven.

Ya mucho hemos hablado del por qué a algunas mujeres les gustan los hombres maduros y el caso contrario: el por qué ellos las prefieren maduras. Pues bien, hoy tocaremos el espinoso asunto: ¿por qué ellos las prefieren jovencitas?

Y digo, será éste un tema espinoso porque sé, de inicio, que habrá muchas voces a favor y en contra. Como siempre lo digo, no estamos en la posición de juzgar, ni es ésta la función del blog, sino solamente de informar, entretener y divertir.

Así que teniendo claro esto, aquí una selección de lo que considero son los 10 puntos más importantes que dan respuesta al ¿por qué ellos las prefieren jovencitas? Señoras maduras o mujeres que cada día compran más cremas anti-edad, hagan de tripas corazón y lean este divertido, jocoso y sano post.  Mejor tomarlo con buen humor… Recuerden, no se lo tomen tan en serio… al final de cuentas, esto es sólo un blog.

1. Son tan jóvenes que se sienten mayores: puede parecer raro y confuso, pero quien ha vivido una experiencia así, lo sabe. Eso ayuda a la relación para que ella se pueda sentir de alguna manera experimentada sin serlo en realidad todavía. Pero al final resulta una mezcla extraña, que encanta a los hombres: es una jovencita que busca aprender y sentirse mayor, lo que logra poco a poco, pero sigue manteniendo actitudes y formas de ser propias de su edad.

2. Son más manipulables: verdad absoluta, aunque se lea y escuche mal. Pero ellos prefieren tener el control de la relación el mayor tiempo posible, y tal vez a ello, se debe que elijen a jovencitas de las cuáles puedan tener bajo su mando. La experiencia cuenta y en una relación mucho más. Si él viene de otras múltiples relaciones anteriores, donde por supuesto ya ha aprendido demasiado, los pondrá en práctica con ella, incluso aunque lo haga sin pensarlo, de manera automática, sin que ella se dé cuenta.

3. Porque el reloj biológico no las presiona: como ocurre con las más mayorcitas, a quienes les gustaría tener un hombre a su lado para casarse y tener hijos lo antes posible. Las jovencitas lo que menos quieren (aunque con su inexperiencia, puede ocurrir todo lo contrario)  es tener hijos o atarse a un solo hombre. Es el momento en que quieren disfrutar la vida y vivirla al máximo.

4. Porque se les puede enseñar: a ellos les encanta hacerse los maestros y sentir que lo saben todo. En materia amorosa y sexual igual y, por ello, buscan mostrar sus dones en estas artes. Les encanta enseñar y tener pupilas dispuestas a aprender…

5. Porque se les puede engañar fácilmente: en el sentido de la manipulación, de convencerlas para realizar ciertas cosas, desde el sentido sexual hasta emocional, de vida, de carrera profesional. Porque, debido a la inexperiencia de las jovencitas, pueden incluso tener otra relación aparte sin que la susodicha se dé por enterada, o por el contrario, si lo sabe, entonces la crisis podría ser menor que con una mujer más experimentada.

6. Saben disfrutar más y mejor cada instante: es una de las cualidades que los hombres mayores aprecian mucho en ellas. No se quejan tanto, viven el día a día y les gusta improvisar. Disfrutan con mucha intensidad cada momento al lado de sus hombres y, lo que para ellos puede ser vejez, ellas lo ven como interés, intelectualidad, experiencia. Eso les encanta a ellos y por supuesto les rejuvenece.

7. Sus dramas son más ligeros: los tienen como todas las mujeres, pero son menores, menos intensos y más triviales. Si ocurren, sin duda será algo que pasará pronto y serán muy fáciles de arreglar. Una crisis o una pelea grave con una mujer madura, puede ser peligrosa y más hiriente.

8. Siempre quieren diversión y conocer cosas nuevas: nunca se cansan y les gusta ir de fiesta todos los días, o al menos se agotan menos que una pareja madura, quien prefiere quedarse en casa o llevar una vida más tranquila. Ello no está mal, pero los hombres que quieren diversión siempre, prefieren también tener como compañera a alguien que los siga…

9. Hacen cosas de manera más espontánea: tienen menos prejuicios y miedos para lanzarse a la búsqueda de nuevas cosas, nuevos territorios, nuevas empresas. Ese espíritu aventurero les encanta a los hombres, sobre todo a aquellos que ya no se sienten capaces de sorprenderse por nuevas cosas, de improvisar o divertirse de manera sencilla.

10. Son inocentes y adoran sentirse protegidas: a veces pueden pasarse de ello, pero eso encanta a los hombres maduros que buscan proteger, cuidar, orientar o aconsejar. Al mismo tiempo, ellas son más ingenuas y gustan de disfrutar más de los momentos, cosa que a ellos les fascina en totalidad.

Sí, suena como la relación perfecta, pero no todo es miel sobre hojuelas. Esa ilusión que hace la combinación entre Lolita y mujer mayor, enamora a los hombres, aunque claro, no todo tiene final…

Por: Nina | 21 de Julio, 2011 | 18:30 http://de10.com.mx/11946.html




Cuida a tu pareja

16 07 2011

Amor en Vancouver

Para que una relación sea duradera y satisfactoria hay que ‘regarla’ y mimarla. Tu pareja necesita saber que aún le importas, ten en cuenta estos consejos y notarás el cambio.

1. Pasar tiempo de calidad juntos . Si el trabajo y las actividades cotidianas les impide verse tanto como les gustaría, hay que intentar compensarlo con citas especiales en las que puedan dedicarse el uno al otro. Nada de atender llamadas o hablar de los problemas laborales, sino de nuevas ilusiones y proyectos que puedan emprender juntos, sitios que visitar y cosas que hacer.

2. Bla, bla, bla. No dejar de contarse cosas, por insignificantes que parezcan. Todos llegamos cansados a casa, pero hay que vencer la apatía y buscar temas de conversación.

3. ¡Hoy salgo sol@! Es sano tener vidas y actividades fuera de la relación, bien sea con amigos, compañeros de trabajo o con sus familias.

4. Abrázale . Los gestos de cariño nunca están de más. Un beso, un abrazo, una sonrisa o una simple mirada cálida y confortante reafirma a tu amante en sus sentimientos amorosos, de respeto y aprecio.

5. Saber escuchar . Puede que no siempre estemos en disposición de escuchar al otro porque estamos pensando en otra cosa, preocupados o demasiado cansados para oír historias peregrinas, pero cuando tu pareja te hable trata de poner atención y demostrarle, bien sea mediante palabras o mediante actos, que estás interesado en lo que te cuenta.

6. Ceder sin esperar nada a cambio. No siempre vas a estar de acuerdo en todo ni te va a apetecer hacer lo mismo. Imponer siempre tus gustos no es bueno, ¿por qué no dejar que el otro elija? El secreto de una relación está en encontrar un equilibrio en el que ambos tengan voz y voto. Un día ella escoge la película y en la siguiente ocasión lo hace él.

7. ¡Qué sorpresa! Hay un sinfín de detalles que le harán sentirse especial, como un masaje en la espalda, cocinar para el otro, dejarle una nota con un mensaje romántico, vestirse o desvestirse el uno al otro, besar cada parte de su cuerpo, sostener sus manos mientras mantienes la mirada…

8. Ojo con las peleas. No pasa nada por discutir de vez en cuando, siempre que el intercambio de opiniones no se convierta en un cruce de acusaciones sin sentido. Así que cuidado con los malentendidos y cuenta hasta diez antes de decir algo de lo que probablemente te arrepentirás.

Y sobre todo, acepta a tu pareja tal y como es, y aprende a amar a tu pareja por quien él o ella realmente es, con su defectos y virtudes. Sé consciente de que algunas cosas de tu pareja nunca cambiarán y otras sí lo harán. Pero cuando lo malo empiece a superar a lo bueno, quizás no compense seguir con la relación.

Y es más, les voy a decir otra cosa, de todos los amores, que es tender lazos, de todos los puentes, el amor más débil que existe es el de pareja. En una pareja no hay nada. Por eso hay que darlo todo, para quedarse con algo. Tener una pareja es como cuidar una flor. Si una flor no se riega, se muere, y si se riega mucho, también. Hay que ser un artista para cuidar una flor.





Detalles masculinos

14 07 2011

Más allá del color de ojos, la sonrisa impecable o la complexión física; los detalles que un hombre tiene con una mujer pueden convertirlo en el más deseable de los hombres y enamorar por completo.
Y aunque cada mujer le da distinta importancia a ciertos detalles, estos son algunos de los más apreciados en el mundo femenino.

1. Los gestos caballerosos no dejan de ser un lindo detalle, no tanto por la costumbre, si no porque demuestra cuidado por la otra persona.

2. Los pequeños obsequios. No tienen que ser costosos, pero recibir un regalo, más aún si no hay un motivo en especial, hace sentir a cualquier mujer como una reina.

3. Las flores. Son un clásico, pero más allá de la flor como objeto, es su significado lleno de romanticismo lo que las hace especiales.

4. Vencer el nerviosismo. Cuando una mujer nota que un hombre, a pesar de sentirse intimidado, se atreve a decirle lo que siente, le provoca ternura. Se requiere mucha valentía para exponer los sentimientos, esto sin duda es una señal de que muere por ti.

5. Puede que haya tenido que practicar horas y horas y que no sepa más que tres acordes, pero sus esfuerzos por tener un detalle romántico contigo y cantarte en propia voz una canción, sin duda que enamora.

6. Consolarte. El apoyo que se recibe en un momento difícil jamás se olvida. Saberte respaldada y consolada por un hombre que te ama hace cualquier pena más tolerable.

7. Cuidarte cuando estás enferma. Quizás no sea el mejor enfermero, pero el estoico intento de sopa de pollo, el té de manzanilla y las atenciones para que no la pases tan mal siempre se ganan un lugar en el corazón.

8. Muchas mujeres que son madres confiesan que ver a su pareja levantarse por la noche para cuidar a su bebé fue la cosa más romántica del mundo. En esos momentos se sintieron derretidas de amor.

9. Su sentido del humor. La capacidad de un hombre de reírse de sí mismo y hacer reír es muy apreciada por una mujer, esto es también un reflejo de su seguridad en sí mismo, algo que resulta sumamente atractivo.

10. Deja todo para pasar un tiempo contigo. Si es capaz de renunciar a ver un partido de futbol o a una tarde de dominó con sus amigos, es que está rendido de amor por ti; este tipo de detalles no pasan desapercibidos para una mujer inteligente.





El infalible poder de las palabras de Amor

28 05 2011

La magia del habla, del llamado verbo, es mayor que la de algunos actos; cuando nos prometemos amor, el sexo simplemente fluye.

En danés se dice “Jeg elsker dig!”; en hawaiiano, “Aloha wau ia ‘oe!”; en japonés, “Kimi o ai shiteru!”, y en alemán, “Ich liebe dich!”. Otras formas de expresarlo son “Ti amo!” (italiano), “I love you!” (inglés), “Mi amas vin!” (esperanto), “Je t’aime!” (francés),  “S’ayapo!” (griego),  “Ya tyebya lyublyu!” (ruso) o “ Seni seviyorum!” (turco). Todas son diferentes maneras de indicar un mismo sentimiento: el amor.

Único y potente, el amor atrae y vincula a los seres humanos con una fuerza a menudo irresistible y vertiginosa, que disipa las sombras de la soledad, los traslada a cimas insospechadas de felicidad y plenitud, los inunda de confianza y les hace sentir que su vida “ahora sí que tiene sentido”.

Curiosamente, a pesar de la apasionada verborrea de los enamorados, de la infinidad de poemas, obras literarias, piezas musicales y estudios científicos que se han escrito sobre el tema, y de la omnipresencia de este sentimiento en la vida y la comunicación cotidianas de las personas, “el amor, el enamoramiento, es un sentimiento que cuesta expresar en palabras”, señala la doctora en Ginecología, Obstetricia y Pediatría y profesora de Sexología en la Universidad de Salamanca (centro de España), Carmen López Sosa.

Para esta experta, nadie mejor para expresarlo que “los poetas, perpetuos enamorados de la palabra y la metáfora que son capaces, a veces, de plasmar esos estados de amor en unas frases que muestran esos estados de arrebatamiento y también de dolor”.

“Si el enamoramiento es correspondido, llena la vida de color y le quita su poso amargo, hace captar las cosas con más gusto, modifica la valoración de lo bueno y de lo malo, pinta una sonrisa en el rostro y la sonrisa del otro te hace sentir mariposas en el estómago”, señala López Sosa, autora del libro “Sexo y sólo sexo”.

La voz del enamorado, una caricia

Según esta doctora, durante el enamoramiento la mirada del otro “te envuelve, te embriaga y te da calor, te cubre y te arropa. Perderse en el olor del amado es confort. Trae ensoñaciones, evoca el movimiento de los pliegues de una falda, una corbata, una mano. Es como estar en casa, es un refugio, es calma”.

“El amor es besar y que te besen. En el beso, hay un reconocimiento de pasión. Besar no es fácil. La boca es una parte íntima que cuesta compartir”, señala la experta.

Y además de besos, la boca del ser amado nos regala palabras de amor. “Su voz es una caricia. Cuando te llama, oír tu nombre en su boca es especial. ‘Paula’ ya no es sólo Paula. Ese imperceptible matiz te hace única, te individualiza, te llena de gozo el alma. Ese ‘Jaime’ es sólo de ella y él. Oímos tantas veces nuestro nombre que apenas recapacitamos en cómo suena, pero el amado lo hace tan dulce como la brisa”, señala López Sosa.

Precisamente, “una de las características de las etapas iniciales de toda relación son las largas conversaciones de los enamorados, que dejan de lado otras ocupaciones y aumentan sus facturas telefónicas”, señala la psicóloga Majendri Marqués, que dirige el Centro de Crecimiento Personal en la localidad de Arroyomolinos, en Madrid (España).

Según esta experta, la denominada ‘verborrea amorosa’ es una expresión más del profundo estado de alteración de la mente y las emociones que produce el enamoramiento, comparado por algunos expertos con un la enajenación transitoria: “un estado emocional tan intenso que la persona se siente presa de un torbellino incontrolable y de la irresistible atracción por el otro”, comenta.

“Las palabras durante el enamoramiento, dichas desde el corazón y la emoción más que desde la razón y la reflexión, expresadas con pasión y dulzura por uno y escuchadas con avidez y deleite por el otro, adquieren un poder inusitado, porque son amplificadas por la exaltación de los sentidos y las percepciones, por la atención sostenida y, a menudo exclusiva, que se prestan mutuamente los enamorados”, señala Majendri.

Según la experta, “las promesas de amor eterno, de estar juntos para siempre, de no dejar al otro por nada ni por nadie, expresadas en un tiempo tan especial como el San Valentín, adquieren durante la etapa del enamoramiento la categoría de mandamiento religioso, de compromiso sagrado, casi de un pacto de sangre”.

“Las promesas amorosas tienen una gran fuerza psicológica: son como el cemento mágico destinado a pegar los cuerpos y las almas. Los enamorados están plenamente convencidos de que se ajustarán a ellas durante toda su vida”, señala la psicóloga que advierte que “con el correr de los meses, y a medida que el estado físico y anímico de él y ella antes revolucionado por el amor se va sosegando, las cosas suelen cambiar”.

Según Majendri, “el torrente inicial de palabras puede llevárselo el viento, como bien afirma la sabiduría popular, que también señala que las promesas suelen quedarse sólo en eso: en promesas que finalmente decaen o no se cumplen. Para que la relación se asiente y consolide, se debe cultivar una buena comunicación, uno de los pilares de toda pareja que funciona”.

Según los expertos, estamos programados para desapasionarnos después de 18 a 30 meses de relación de pareja. En ese momento, los sentimientos pueden terminarse, pero también transformarse en una unión consolidada controlada por el corazón y la cabeza.

DESPUÉS DE LA PASIÓN, LA COMUNICACIÓN.

“Si se saben encauzar los sentimientos después del primer impacto visceral, se puede conseguir que el amor llegue a buen puerto y que se transforme en una relación más profunda y duradera”, explica la psicóloga Isabel Menéndez, psicoanalista, escritora y colaboradora de la revista Mujer Hoy.

Para la experta, “la transformación de una pasión repentina en un amor duradero requiere profundos cambios internos. Mientras el que vive la pasión niega sus defectos y carencias, creyéndose indestructible, los protagonistas de un amor verdadero reconocen los puntos débiles del otro y los aceptan”.

Según Menéndez, “la pasión nos hace altivos, y el amor humildes. La primera es rápida y el segundo se consigue día a día. Además, el arrebato excluye lo que no guarda relación con éste, mientras que el cariño incluye aquello que enriquece a los miembros de la pareja”.

Uno de los ingredientes clave para consolidar la relación, transcurrida la apasionada e inicial verborrea del enamoramiento, consiste en aprender a comunicarse de manera sincera y eficaz.

Para Majendri Marqués “es casi imposible que una pareja funcione bien, resuelva los problemas que surgen o que sus integrantes se  sientan a gusto con la relación, si no se comunican entre ellos, si no se expresan el uno al otro sus sentimientos, inquietudes y proyectos. El objetivo no es que hablen sin parar, sino que ambos se expresen y escuchen, para entenderse”.

“Antes de juzgar una situación o una actitud, hay que intentar ponerse en el lugar del otro, intentar conocer qué siente, cómo piensa, por qué  ha obrado de ese modo: en resumen, intentar comprenderle”, explica la experta para quien “nadie es dueño de la verdad ni puede esperar que los demás se comporten ni piensen igual que él. Hay que ser tolerante con la pareja siempre que sea honesta y no nos cause un daño físico o emocional”.

Para comunicarse bien es fundamental mantener el respeto, asegura la psicóloga que aconseja que “cuando no se está de acuerdo o se discute, hay que evitar los insultos o levantar el tono de voz. Es preferible posponer una conversación hasta que las emociones desagradables u hostiles hayan bajado de intensidad, para poder hablar con serenidad”.





Amor de pareja

24 05 2011

El Amor de Pareja está condenado al fracaso si no se intenta comprender que no depende de la apariencia ni se trata de una cuestión de suerte o azar o simple atracción sexual.

En una sociedad de consumo donde todo se compra y se vende y donde todo depende de la oferta y la demanda, los sentimientos también ocupan un lugar en una vidriera y adoptan las mismas características que los objetos.

El amor no se puede objetivar porque cuando el amor es un objeto más, es utilitario y se requiere sólo para satisfacer las necesidades, suplir carencias o tener compañía.

Todos queremos ser amados sin embargo no estamos dispuestos a hacer ningún esfuerzo para brindar amor.

Para lograr un amor verdadero, no alcanzan ni la buena figura, ni la capacidad de empatía ni el magnetismo, porque no se trata de una serie de cualidades que se consideran deseables para ser atractivo sino que consiste más en una disposición, una capacidad, una habilidad que se construye con esfuerzo.

Amar y ser amado no es sencillo porque exige ser capaz de amar al prójimo, ser humilde y confiable, tener fe, ser valiente, constante y emocionalmente estable.

Todos hemos conocido alguna vez la experiencia de intimidad que se produce entre dos personas que casi no se conocen, atraídas por un súbito enamoramiento. Es como un milagro, una sensación de unidad que nos hace creer que por fin pudimos alcanzar lo que tanto habíamos anhelado.

Pero al poco tiempo, al llegar a conocerse mejor, ese milagro comienza a perder su magia y aparece la desilusión y el aburrimiento mutuo que disuelve hasta el último vestigio de la atracción que existía.

El hambre de amor sólo refleja la soledad interior y la necesidad de aferrarse a alguien para no perderse, debido a la falta de superación del ancestral sentimiento de separación, propio de la existencia humana.

Es evidente que cuando el hombre se independiza de los vínculos primarios se torna más intensa en él, la necesidad de huir del sentimiento de aislamiento y encontrar nuevas formas de superar esa soledad interior.

El amor verdadero exige preservar la propia individualidad, permitiendo superar el sentimiento de aislamiento y mantener la integridad del si mismo.

La pasión es una esclavitud y el amor sólo puede existir en libertad, jamás como resultado de una compulsión.

El amor verdadero se caracteriza por la necesidad de dar sin esperar recibir, no con la intención de hacer un sacrificio ni para privarnos de algo que nos pertenece, sino como expresión de fuerza y riqueza.

Dar siempre es más placentero que recibir si no estuviéramos siempre especulando en términos de ganancias y pérdidas.

En el amor de pareja uno se entrega a si mismo, no en el sentido de sacrificar la vida por el otro, sino como expresión de toda su riqueza interior, por eso es importante tener una vida plena y una realización personal.

El que no puede amar no ha superado la dependencia ni el deseo de obtener algo de los otros para si mismo y tampoco tiene fe ni coraje para confiar en sus propias capacidades para alcanzar sus logros.

El amor verdadero es básicamente respeto por el otro, viéndolo tal cual es, con la conciencia de su propia individualidad, tratando de favorecer su crecimiento y desarrollo para que logre ser quien es.

El respeto sólo es posible si se basa en la libertad, nunca en la dominación. Conocer al otro nos permite ver más allá de los comportamientos que son difíciles de comprender y saber las razones más profundas, porque el acto de amar es una experiencia de unión que trasciende las palabras y el pensamiento.





¿Cuanto dura el amor?

23 05 2011

El enamoramiento dura tan sólo tres meses porque el cuerpo no puede soportar tanta carga de feniletilamina.

Después de esos tres meses la descarga de feniletilamina baja y nuestro príncipe resulta ser un humilde ser humano quizá más corriente que común; pero si nos agrada y compaginamos, la relación continúa con grandes posibilidades de encaminarse al amor. Si es así, el noviazgo termina en matrimonio y la pasión se desata en los próximos cuatro años y fin del cuento. Es decir, el matrimonio, llegado este tiempo, tiene grandes posibilidades de terminar.

Se asegura que la madre naturaleza ha dispuesto que todo ser humano (hombre o mujer) abandone el nido en pos de un nuevo amor cada vez que nos dé esa especie de comezón, porque a la relación en la que estamos le falta chispa, es decir, pasión. Y este sentimiento quizá sea porque nuestro destino no sea la monogamia.
índice de divorcios: la mayoría se dan alrededor de los cuatro años. En algunos casos, la llegada de los hijos puede alargar un poco más la vida de ese matrimonio pero, tarde o temprano, se acaba.

Es cierto, hay parejas que duran toda la vida y aunque las telenovelas se han encargado de idealizar el matrimonio y que la pasión dura para siempre, la realidad es otra. Por eso, cuando una pareja ve que su relación ya no tiene la ebullición de los primeros años, cada quien por su lado: así de fácil.

La pasión no termina, se asienta, pero si la pareja se ha encargado y preocupado por mantener, además de la pasión, el compañerismo, actividades en común, sueños mutuos, aspiraciones compartidas, ¡claro que puede durar “hasta que la muerte los separe”!.

En ellos habrá surgido el arraigo, la seguridad en el compañero, la fidelidad, el saber que uno tiene al otro, la honestidad. Y estos matrimonios no terminan tan fácilmente.

Pero si sólo fue la pasión lo que los llevó a casarse y jamás se preocuparon por alimentar la amistad mutua, muerta la pasión se darán cuenta de que no tienen un proyecto de vida juntos… y fue sólo un placer conocerse.

Es alrededor de los cuatro años cuando los primeros brotes de infidelidad surgen. Es decir, concluimos que fue la madre naturaleza la que asentó la poligamia y la infidelidad, quizá por la misma necesidad que había de poblar el mundo. Si él o la mujer era infértil, la pareja no podía quedarse con ella toda la vida, tenía que salir y buscar con quién hacer hijos. Por eso, tanto el hombre como la mujer, dicen los científicos, son infieles por naturaleza.

Lo que sucede es que al hombre se le permitió esa infidelidad, mientras la mujer tuvo que reprimir su propia naturaleza. Eso debido, como dijimos ya, a que el hombre tenía que estar seguro de su herencia. La mujer sabe que los hijos son suyos, el hombre sólo cuenta con la confianza que tiene a su mujer.

Y así, la mujer fue sometida a la fidelidad y se le dejó en un rincón, a fuerza de golpes, para que criara a los hijos y atendiera al esposo. Y durante siglos fue su cruz, pero hoy, con su liberación, con su propia capacidad para solventar sus gastos y la de sus hijos, la mujer no está dispuesta a soportar nada. O su esposo le llena sus necesidades emotivas, sexuales, económicas y sociales o lo deja, y esto es alrededor de los cuatro años.

Tomado de: http://www.deamorysexo.com.mx/2011/04/%C2%BFcuanto-dura-el-amor/