¿Separación temporal?

5 11 2018

1463932737351

Separase por un tiempo es una determinación que algunas parejas consideran cuando enfrentan una crisis que les lleva a plantearse la posibilidad de terminar definitivamente.

¿Es una buena idea? Puede ser, siempre que se cumplan ciertas condiciones. Mary Ann Martínez, consejera profesional especialista en terapia sexual y de pareja, explica que ha recomendado a sus pacientes alejarse temporeramente por diferentes razones. La principal es evitar que emociones fuertes les lleven a tomar decisiones bajo premisas incorrectas, como puede ocurrir durante un arranque de ira.

Pero además, una separación temporera puede dar un espacio, a veces necesario, para ordenar ideas y sentimientos. Paradógicamente, esta es la razón por la cual algunas personas pueden resistirse a la idea.

“Separarse es un arma de doble filo. A veces ayuda a que las aguas bajen de nivel. Otras, es todo lo contrario: uno o ambos pueden expresar que se sienten muy bien, como si se quitaran un peso de encima”, indica la consejera.

Frente a ambas posibilidades, cada pareja debe escoger si alejarse puede ser una alternativa a su situación. Eso sí, para que haya mayores probabilidades de reconciliación deben mediar ciertos acuerdos.

“La separación no es irse a tener vida soltero un rato para luego regresar”, aclara Matínez.

Por el contrario, el tiempo separados debe ser utilizado para trabajar, con ayuda profesional, en cómo superar los problemas que afectan la relación . Es necesario, indica Martínez, determinar cuánto tiempo durará, de qué manera y en qué momentos se comunicarán. Si hay hijos, hay que acordar cómo se les comunicará la decisión y se manejará la rutina de ellos, para que se afecte lo menos posible.

“A veces la pareja piensa que los niños no saben lo que está pasando simplemente porque no les dicen nada. Pero los niños saben cuando hay tensión”, dice la consejera.

También es fundamental que las dos personas se comprometan a escucharse y aceptar su grado de responsabilidad en las dificultades.

“No necesariamente será 50/50, pero siempre en las situaciones conflictivas (salvo cuando hay abuso), uno se alimenta de otro. Parte de la reconciliación es entender en qué estoy contribuyendo, porque no se puede corregir lo que no se reconoce”, apunta Martínez.

A las parejas, la consejera les recomienda que durante el proceso eviten convertir lo que acontece en “noticia de primera plana”. En vez, les exhorta a mantener la privacidad para evirtar que, con buena intención, terceras personas contribuyan a viciar el proceso.

Martínez, quien cuenta con casi dos décadas de experiencia, comenta que aunque no todas las parejas logran reconciliarse, las que sí lo hacen salen fortalecidas del proceso. Casi siempre, un factor común entre ellas es contar con una historia en la cual prevalecen los momentos buenos.

A veces, las separaciones duran más tiempo que el acordado e incluso, Martínez ha conocido parejas que tras divorciorciarse decidieron volver a intentar y les va bien. Eso no quiere decir que la separación fue un error. Por el contrario, quizás fue apropiada en un momento.

Para minimizar las dudas comunes que pueden surgir tras terminar con la pareja, Martínez aconseja conseguir la ayuda de un profesional que pueda observar la situación desde afuera y servir de mediador. Idealmente, esta persona ayudará a la pareja a trabajar con un elemnto muy importante para tener paz, aunque decida no mantener su relación: el perdón.

“El perdón libera, y en las relaciones de pareja siempre hay cosas que perdonar. Perdonar significa, no olvidar, sino cambiar la forma de sentirse con relación a lo que pasó”, asegura la consejera.

Igualmente, ayuda a ambas partes, aún cuando no queden como mejores amigos, conversar “para no dejar cabos sueltos”. Es decir, si tienes algo que decir, decirlo con respeto. Y si hay algo que deseas escuchar, solicítalo.

Todo esto es parte de lo que necesita la gente para evitar las suposiciones. O sea, andar preguntándose “y si hubiera dicho…”, “si hubiera hecho…”. También es es clave para no asumir la respuesta de preguntas que nunca se hicieron.

Eliminar los supuestos, asegura Martínez, alivia la incertidumbre que roba la tranquilidad en un momento tan difícil como lo es poner a una historia de amor un punto final.

fuente : http://www.clase.in

Anuncios




Mejora tu relación

5 08 2011

Si queremos que nuestra pareja mejore, lo primero que tenemos que hacer, es revisar la imagen que tenemos de ella y darnos cuenta hasta qué punto los defectos que le adjudicamos son los nuestros. Si nos damos clara cuenta de esto, le diremos a la persona real:

“Te prometo que te dejaré ser lo que en verdad eres, y no lo que yo quiero que tú seas. De ninguna manera trataré de que seas como yo, de que veas el mundo a través de mis ojos. Nunca te culpabilizaré por no responder a mis exigencias narcisistas. Cuando tú eres lo que eres, sin permitirme que yo te impida de serlo, enriqueces mi vida…

“Te prometo que te respetaré siempre, dejando que me ames de la manera en que tú amas. Me doy cuenta que todas las personas que buscan a su “alma gemela” tienen un nudo homosexual no resuelto. Buscan a alguien completamente igual, un espejo. Cuando amamos de verdad buscamos la diferencia complementaria…

“En el terreno sexual, te permitiré que desees lo que naturalmente deseas. No haré un drama porque rechazas una solicitud mía. En la sexualidad hay cuatro vías: la oral, la vaginal, la anal, la manual. Tú tienes el derecho de pedir lo que te satisface, sea el fantasma erótico que sea, y también tienes el derecho de decirme no. Si esto sucede, ambos tenemos el derecho de buscar satisfacción con otras personas, sin que esto signifique la ruptura de nuestra pareja…

“En el terreno material, te prometo que nunca invadiré tu espacio personal, tu rincón de soledad secreta. Respetaré tu territorio, así como tú respetarás el mío. Hacer todo juntos, como dos animales en fusión, es una enfermedad. Tendremos un territorio común, pero siempre conservando un espacio personal donde podremos aislarlos cuando tengamos necesidad de reencontrarnos con nosotros mismos… Si trabajas, estaré feliz de tu prosperidad, sin ponerme en competencia con ella.  Aceptaré tu creatividad, la admiraré, pero sin intervenir en ella queriendo ser tu sola inspiración.

“Si realizamos todo esto, tendremos una prosperidad sana, una vida sexual sana, un amor sano y pensamientos sanos… “

Por Alejandro Jodorowsky, Cabaret Mistico 15