¿Tienes miedo a enamorarte?

18 04 2014

miedoamor

¿Has sentido pánico cuando el amor de pareja llega nuevamente a tu vida? ¿Por qué se siente temor cuando la sonrisa del amor está instalada en tu cara?

En un artículo publicado en la revista Psychology Today, escrito por la psicóloga Lisa Firestone -especialista en relaciones de pareja y familia-, la experta responde a este contradictorio sentimiento, que florece en algunas personas, cada vez que se inicia una nueva relación.

“Lo que sucede es que nos da miedo vivir realmente el amor. A veces somos más conscientes de este miedo, otras, no tanto”, afirma.

En ese sentido, asegura que “todos” albergamos defensas que creemos que nos protegerán de ser lastimados y que éstas se puede manifestar a través de los miedos, tanto al inicio como en etapas posteriores de la relación.

Para Ana Garrido Cruz, psicóloga del Centro Médico Misalud Mental este miedo aparece con mayor realce, cuando la persona tiene una sensación de fracaso, inseguridad y con una autoestima debilitada, ligada a una relación anterior.

Las 7 razones

Ante ello, para entender el miedo que causa el amor, Garrido Cruz las principales 7 razones y creencias que ocasionan pánico y ganas de salir corriendo del amor.

1. El verdadero amor nos hace sentir vulnerable: Amar de verdad implica estar constantemente frente a otro, el cual nos reflejará tal como somos, y estaremos expuestos y sin máscaras. Esto da miedo, pero al aceptarlo disminuye su intensidad.

2. Un nuevo amor resucita las heridas del pasado: Puede ser que pase en algunos casos. No obstante, también hay que darse la oportunidad de vivir el amor de una manera distinta y hasta reparadora de esos dolores. Todo depende del grado de evolución que se tenga y el cómo se hayan elaborado las experiencias pasadas.

3. El amor desafía una antigua identidad: Si sientes esto es porque tu actual “identidad” es frágil, y en tal caso, el nuevo amor lo estás tomando como un “desafío”relacionado con tus carencias, más que con lo que te sucede realmente con la actual pareja. Es decir, es un miedo personal.

4. Con la verdadera alegría viene el dolor real: Esta razón se da cuando existe una tendencia a polarizar las experiencias, lo cual no ayuda para nada. Para salir de esta creencia, debes aprender a equilibrar y armonizar la co-existencia de las experiencias y sentimientos positivos y negativos a la vez.

5. El amor es a menudo desigual: Para traspasar este temor, hay que entender que el “ritmo” en que evolucionan los afectos es algo muy personal y subjetivo. Pero no impide que dos personas en una relación puedan tender a trabajar en la búsqueda de la vivencia de estar “igualados”. Ahora, es poco aconsejable andar midiendo y comparando porque eso causa inseguridad en ambos lados.

6. Las relaciones pueden romper la conexión familiar: Una relación afectiva y un enamoramiento intenso pueden incitar un cambio importante en la forma de vida, creencias, hábitos, etc. Y tal vez, este cambio sea poco compatible con el estilo y el aprendizaje que se trae desde el ambiente familiar. Es una disyuntiva que se tiene que resolver para que no se convierta en un miedo paralizante.

7. El amor suscita temores existenciales: Cuando el amor es genuino, honesto y verdadero te hace enfrentar abiertamente el dilema de la existencia y te preguntarás: quién soy, qué puedo dar en la vida, qué quiero, qué merezco recibir, etc. Es decir, cuál es el sentido de tu vida y qué significa para ti estar con esa pareja. Pero no hay por qué temerle a esas preguntas; un verdadero enamoramiento implicará un crecimiento “obligado” como persona, y el afrontar este tipo de temores, te hará tener una existencia plena y diferente.

Anuncios




Las Manipulaciones del Amor

8 08 2011

En la mayoría de las parejas es usual que, cada tanto, existan situaciones de manipulación de uno u otro cónyuge, aunque seguramente son “inocentes” y hasta inconcientes, en muchos casos. El propósito no es hacerle mal al compañero, sino que se trata de pequeñas estrategias que tiene cada uno para lograr determinados objetivos. En mi opinión son totalmente válidos.

Sin embargo, en algunos casos ocurre que hay personas que utilizan esos recursos de una manera no tan inocente, manipulando a quien tienen más cerca para alcanzar sus metas pero sin escrúpulos. Son capaces de sobrepasar cualquier tipo de códigos para lograr lo que se proponen. Sus formas son poco sanas y si no se detectan a tiempo hasta puede llegar a enfermar, lastimar o confundir mucho a sus parejas. No necesariamente por falta de cariño, sino quizás porque es su manera de ser.

Personalmente, creo que hay diferentes tipos de manipuladores que utilizan distintos recursos, a veces más de uno a la vez, pero siempre aprovechándose de uno de nuestros lados más vulnerables: el amor. Lo que los vuelve más peligrosos.

Estas son algunas de sus estrategias:

-A través de la lástima: siempre tienen un motivo para lograr que uno esté siempre ahí, apelando a la preocupación. Generan lástima constantemente como una manera de llamar la atención y si no respondemos como esperan, se ofenden. Por otra parte, no suelen ser recíprocos cuando tú lo necesitas.

-A través de los celos: viven expectantes para marcarnos nuestros errores. Así, consiguen volvernos paranoicos y hasta con los argumentos más inverosímiles terminamos tratando de demostrarles de todas las maneras posibles que somos inocentes. Por otra parte, como son sumamente absorbentes, desconfían de cada persona que se nos acerca y terminan aislándonos de nuestros afectos. Muchas veces también les encanta generar celos a sus parejas y son ellos los que se pasan seduciendo al que tienen más cerca.

-A través de la culpa: críticas, críticas y más críticas. Siempre estamos en falta y constantemente se muestran insatisfechos. De esa manera, logran sacarnos de foco y terminamos poniéndolo en averiguar cuál es la manera para que de una vez por todas sean felices. Hay que saber muy bien que esa meta es imposible de alcanzar, ya que si no, no tendrían argumentos para seguir manipulando a sus seres queridos.

-A través de las ofensas: se aprovechan de nuestra baja autoestima y siempre tienen a mano frases hirientes para propinárnoslas cuando lo necesitan. Saben jugar con nuestras debilidades, ya que son absolutamente perceptivos, y nos pegan donde más duele. Es típico que busquen como pareja a personas temerosas para usar como herramientas sus errores e inseguridades. Una frase muy común de estos manipuladores es: “Nadie te amará más y mejor que yo”.

-A través del sexo: son tan seductores que resultan irresistibles, en especial para las personas que están muy solas. Siempre dicen lo que su pareja quiere escuchar y no tienen problemas en mentir para alcanzar su objetivo. “Úsalo y tíralo”, es su lema; es decir, una vez que consiguen lo que quieren son capaces de olvidarse de que el otro existe hasta que vuelven a necesitarlo. Esto suelen generar mucha confusión y la relación con esta clase de gente es una constante fluctuación entre ilusión y frustración.

-A través de las mentiras: está muy relacionado al ítem anterior. No tienen filtros y son capaces de decir cualquier cosa con tal de convencernos. Se dicen y desdicen sin ningún pudor y muchas veces terminan inventando nuevas mentiras para que no los descubramos con las manos en la masa. También están acostumbrados a decir lo que queremos escuchar y, aunque la mentira tiene patas cortas, cuentan con tal poder de seducción que sus parejas quedan hechizadas, negando la realidad que está en sus narices.

Estos son sólo algunos de los modelos de manipuladores más comunes. Quien se encuentre cerca de alguien así, que trate de huir lo antes que pueda. Lo digo por experiencia, ya que es muy difícil desapegarse de ellos. Y si ya es demasiado tarde porque hay familia de por medio, lo ideal es consultar con un profesional que nos guíe para llevarlo de la mejor manera posible.

Lo importante es reflexionar acerca de por qué hemos terminado rodeándonos de personas así. La baja autoestima, la soledad y la inseguridad son factores que influyen de manera negativa a la hora de elegir un candidato de estos. Si debemos empezar a reconstruirnos nuevamente, me parece que la clave está en valorarnos y querernos un poco más para formar una sólida barrera que no permita que se filtren las manipulaciones de estos personajes.

Por: Paula Halperin