Extraño a mi “ex”, ¿qué hago?

12 03 2014

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El “EX” del que hablo es esa persona con la que tenías una relación o el tipo con la que esperabas tener una. Pero ya no está en tu vida de la misma manera que antes. Todavía crees, genuinamente, que sientes amor por esa persona, a pesar de que ya no es una parte importante de tu vida por una razón: por idiota.

 Te lastimó, probablemente en varias ocasiones. Y sabes muy dentro de tu corazón que no tienes nada que hacer con esa persona en una relación y quizá ni siquiera tener una amistad con esa persona. Pero aun así le extrañas mucho, a pesar de que te hace daño.

Te aferras a los recuerdos, sin importar el hecho de saber que es tiempo de seguir adelante. Le extrañas más de lo que eres capaz de expresar claramente, piensas en esa persona todo el tiempo y el corazón te duele al pensar que ya no estará cerca.

Claro, el problema de extrañar a alguien con quien has tenido, o tienes, una relación tóxica es que nos empuja a engancharnos de nuevo con esa persona (que es lo último que necesitas).

Pero probablemente ya le hablaste o le mandaste mensajes, más de una vez. Quizá te arrepentiste en cuanto pasó, pero no puedes evitarlo, ¿cierto? Cada pequeño progreso que has conseguido para hacer más grande la distancia entre ustedes desapareció por completo en un segundo.

Si tuvieras la oportunidad, regresarías con esa persona en un instante; esperas que un día, se de la vuelta y admita en voz alta, “Lo arruiné, tú eres lo que necesito en la vida.”

Lo que nos lleva al punto más importante: Esa persona a la que extrañas tanto, en realidad no existe.

Así es. Esa persona a la que echas tanto de menos, aquella que deseas abrazar de nuevo, la persona por la que tu cuerpo sufre, no es real. Seguro vas a decir, “¡Espera! Yo estaba en una relación muy real, ¿a qué te refieres con que no existe?”

Lo que extrañas es la idea de esa persona, no de quien fue y es en realidad.

Extrañas la versión de la persona que construiste en tu cabeza. Tú generaste esa versión para llenar algo que en ti faltaba. Podría ser la necesidad de resolver tus problemas con otras parejas del pasado. Podría ser una obsesión irreal del “hombre o la mujer perfecta”. Quizá una obsesión con las personas que no están disponibles.

Al principio de tu relación de amor o amistad, esta persona de alguna manera hizo cosas que tú siempre quisiste o esperaste de alguien y de alguna forma dijo las cosas correctas; eso fue lo que te confundió en el camino.

Además de que fue capaz de evitar hacer cosas que otros personas hicieron en tu pasado y que terminaron lastimándote. Y en cuento fuiste testigo de ese “buen comportamiento”, te aferraste a esa persona. Ignoraste todo lo malo y te colgaste de la fantasía romántica que te proporcionó.

Todas esas características positivas fueron agrupadas para crear la imagen de esa persona ideal, que en realidad no es tan bueno o por lo menos no lo hacen la persona ideal. Es esa versión armada que hiciste lo que te duele, lo que te hace sentir mal. Es la versión que en realidad extrañas. La versión que te hace preguntarte si volverás a encontrar una persona igual. No puedes imaginar a otra persona así, con todas esas cualidades únicas.

La creación/idea con la que creíste estar, esa persona a la que extrañas tanto en realidad te trataba muy mal, te hacía llorar, sentirte sol@. Pero no piensas mucho en esos momentos horribles cuando te acuerdas de esa persona, ¿verdad?

Aquello que extrañas no involucra lo negativo. Al contrario, es acerca de lo idílico. Se trata de los pequeños momentos que fueron maravillosos a su lado; puedes cerrar los ojos y regresar a ellos, sentirte increíblemente feliz y luego increíblemente triste.

Cuando debes de tener presente las situaciones más difíciles de tu relación, eliges el lado contrario. La persona que lograste crear, que no existe en verdad, aparece de repente. Está sonriendo, te hace sentir especial, es el ser humano que te hace sentir invencible. “La idea” de esa persona regresa con fuerza y te hace retroceder en tu proceso para olvidar.

Las noches son lo peor, ¿cierto? La ansiedad alcanza su punto más alto. Parece que nada es capaz de tranquilizar tu frustración, tu ira y tu sentimiento de pérdida. Estar sol@ es doloroso, aun en compañía de tus amigos más cercanos.

Y cualquier cosita es suficiente para que quieras aventar algo contra la pared mientras piensas “¿Por qué no puedo dejarlo ir? ¿Por qué no puedo seguir adelante? ¿Por qué le sigo extrañando? ¿Por qué este sentimiento no desaparece?”

No vas a dejar de “extrañarlo/a” hasta que reconozcas que realmente nunca estuvo ahí.

Fue sólo un fantasma.





¿Adicto al amor?

13 02 2014

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¿Tu relación de pareja es sana? Existen diversos factores que pueden convertirla en toda una pesadilla y a ti, en un dependiente de esa persona…

Se acerca el Día del Amor y de la Amistad y eso nos hace ponernos a reflexionar sobre nuestra vida amorosa, ya que el ser humano es un ser social y disfruta y se beneficia de las relaciones de amistad o amorosas con otros.

El estar enamorado de alguien hace que la persona se sienta feliz y que quiera permanecer de esa forma. Sin embargo, hablaremos de cuando ese sentimiento tan agradable llamado amor se vuelve en algo más enfermizo que sano.

Aunque puede sonar algo romántico, la adicción al amor es mucho más que eso, ya que, en realidad, se trata de una fuerte dependencia e, incluso, hasta una obsesión que se puede tener hacia una persona. La persona que padece de esta adicción siente que no puede vivir sin la otra persona, así como el adicto al alcohol no puede vivir sin esta sustancia. Asimismo, dentro de la pareja puede ser un integrante o los dos quienes pueden tener esta adicción.

El hecho de estar alejados de la persona les causa ansiedad y sus pensamientos son, principalmente, acerca de esta otra persona. Sin embargo, también pueden ocurrir casos donde se puede estar cambiando de persona a la cual se es adicta, pero la constante es la misma: no pueden estar solos.

Algunos de los factores que influyen en la adicción al amor es que el hecho de estar solos les produce un malestar muy fuerte y es por eso que buscan desesperadamente estar en pareja con alguien porque les resulta muy amenazante estar consigo mismos.

Otro factor importante es la baja autoestima, ya que alguien que no se quiere lo suficiente y no se valora como debería, es más proclive a necesitar de manera enfermiza el estar con otra persona, ya que eso les genera seguridad. Además, influye el hecho que desde el hogar se les inculque a los hijos que tienen que ser dependientes, por lo que las personas pasan de ser dependientes de sus padres a ser dependientes de su pareja. Si desde casa se les inculca a los hijos lo importante que es ser independiente (tanto emocional como económicamente) es más difícil que al momento de formar una pareja caigan en esa fuerte dependencia o adicción y no puedan o sepan relacionarse de otra forma.

Una de las complicaciones que surge cuando una persona es adicta al amor es que pone tanto interés, tiempo y energía en la otra persona que termina descuidándose a sí mismo. Vive únicamente por y para el otro, con el fin de que el otro esté feliz y, sobre todo, para que el otro o la otra no los deje. Por eso es muy común que al terminar la relación estas personas estén más preocupadas por encontrar a alguien que reemplace el lugar de la ex pareja en lugar de elaborar la separación, ya que el hecho de experimentar soledad les resulta intolerable.

Por último, es importante señalar que las personas que se encuentran en esta situación pueden mejorar su calidad de vida. La terapia psicológica es una excelente opción para mejorar su autoestima y para aprender a relacionarse con las personas de forma más sana y siempre poniendo su bienestar y felicidad como prioridad.





¿Cómo dejar de sufrir por amor?

9 02 2014

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El fin de una relación representa un duelo, por lo que involucramos varios sentimientos y tenemos que enfrentarnos a diversas etapas…

El sufrimiento es una sensación que experimentamos todos los seres humanos al enfrentar un momento de tristeza, dolor o desilusión. Se trata de sentimientos desagradables debido a que generan malestar, y nos hacen sentir que será difícil seguir adelante o, en los casos más graves, que no tendrá sentido retomar nuestro camino.

Sin embargo, por más dolorosos que sean, todos los sentimientos nos sirven para algo. En este caso, la decepción amorosa será de utilidad para tratar de entender qué es lo que buscamos en una pareja, recapacitar sobre cómo hemos actuado hasta el momento y ajustar lo que sea necesario para tener un mejor resultado la próxima vez. En este sentido, el riesgo de evitar el sufrimiento sería evadir nuestros sentimientos y, por lo tanto, no reflexionar sobre nosotros mismos, lo que provoca que repitamos continuamente conductas estériles.

Una ruptura amorosa representa un duelo, por lo que son varios los sentimientos que se involucran en esta situación. Las etapas son las siguientes:

1. Negación: Se refleja al no poder creer que la relación terminó, pensar que podrán regresar a estar juntos o, incluso, el no sentir ningún cambio o sentimiento ante la ruptura. Todo ello nos permite amortiguar el dolor

2. Enojo/euforia: Sucede cuando comenzamos a cuestionar el porqué de lo sucedido. La sensación principal es sentir que estamos ante una injusticia. En muchas ocasiones esta etapa nos lleva a buscar, de manera maniaca, otra pareja, con la finalidad de evitar el dolor. No obstante, si en este momento iniciamos otra relación, es probable que nos desilusionemos nuevamente, ya que estaremos acumulando sentimientos que corresponden a otras relaciones.

3. Pacto/negociación: Es una fase en la que intentamos superar la situación haciendo un acuerdo con nosotros mismos en cuanto a lo que estaríamos dispuestos a hacer o cambiar para que las cosas mejoraran. Es un momento de reflexión que nos permitirá hacer los ajustes necesarios.

4. Depresión: Es un estado, en general temporario y preparatorio, para la aceptación de la realidad. El poder expresar el dolor permitirá la aceptación total de la ruptura amorosa.

5.- Aceptación: Es en esta etapa en la que se puede visualizar el porvenir con mayor tranquilidad. Generalmente, nos sentimos con esperanza, podemos hablar de la ruptura sin tanto dolor y ya no se nos hace tan difícil estar solos. Es importante mencionar que para llegar a esta etapa hay que experimentar, primeramente, las anteriores.

De esta manera, el haber vivido en primera persona una decepción amorosa nos permitirá comprender, madurar y mejorar; no se puede caminar sin antes gatear o dar algunos tropiezos. Ahora bien, cuando nos percatamos de que la mayor parte del tiempo nos sentimos desilusionados respecto al amor, nos encontramos una y otra vez en relaciones que nos producen más dolor que satisfacción o, simplemente, sentimos que por un largo periodo de tiempo no hemos podido tener una relación estable a pesar de quererlo, es síntoma de que algo anda mal.

“Ya no existen hombres buenos en el mundo”, “las relaciones ya no son como antes”, “la infidelidad es más común ahora”, “yo no creo en el amor”, son frases características de aquellas personas que continuamente se han encontrado en relaciones fallidas y que generan esta concepción de las relaciones humanas y amorosas como resultado de sus continuas decepciones.

Es importante resaltar que el común denominador de todas ellas es que tienen la certeza de que son los demás quienes han tenido la culpa de que sus relaciones no hayan funcionado.

Reconocer nuestra parte de culpa cuando nuestras relaciones fallan, será lo que nos permita lograr una pareja estable y sin más decepciones. Si todas nuestras relaciones han terminado por infidelidad, o continuamente sentimos atracción por personas que ya tienen una pareja o que no nos corresponden, tendremos que detenernos a recapacitar acerca de lo que realmente hace que nos sintamos atraídos hacia este tipo de personas, y reconocer que una parte de nosotros ha buscado de manera inconsciente y repetitiva este patrón.

Es importante permitirnos vivir todas las etapas del duelo y dar tiempo a cada una de ellas, pues solo de esta manera podremos estar en condiciones de intentarlo nuevamente. En ocasiones sucede que nos estancamos en una de ellas, y pasa mucho tiempo sin que podamos sentir que esa ruptura amorosa dejó de doler; ante esto, lo más recomendable será acudir con un profesional en salud mental que nos ayude a superar esta pérdida y a percatarnos de qué es exactamente lo que hace que vivamos desilusiones amorosas una y otra vez.





Recuperando al amor de tu vida

26 11 2013

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Terminar una relación con tu pareja puede llegar a ser estresante y molesto al mismo tiempo. Muchas personas piensan en seguir con su vida al terminar una relación. Otras deciden volver a conquistar a su ex  y sorprendentemente lo logran. Si has tenido una ruptura y todavía tienes sentimientos afectivos por aquella persona y crees que es tu media naranja, entonces solo tienes que seguir estos sencillos consejos.

¿Realmente Lo Amas?

Antes de conseguir que regrese tu ex debes preguntarte ¿Aún estoy enamorad@? ¿Él o ella aún sigue enamorado de mi? Si la única razón por la que deseas que tu ex vuelva es para aumentar tu “ego” o para “jugarle una broma”, entonces no lo hagas. Solo vas a perder tu tiempo y esfuerzo. En vez de eso podrías conseguirte a alguien más, además estarías lastimando a tu ex y si de verdad lo quisiste, esto no debería ser algo que quisieras hacer.

Averigüe Por Qué Terminó Tu Relación

Es sabido que muchas relaciones terminan por una típica frase como “No eres tú, soy yo”, y en realidad no es ese el motivo por el cual ocurrió la ruptura. Siempre habrá una verdadera razón por la cual  terminó contigo y esa razón te toca a ti averiguarla.

Si el motivo de la ruptura lo causaste tú , el problema será mucho más fácil de resolver, pero si el problema que causó la ruptura lo provocó tu pareja, entonces va a ser un poco más difícil cambiar la mentalidad de aquella persona. Después de todo, tú puedes cambiar tu forma de ser, pero a la otra persona no se le puede cambiar tan fácilmente.

Encontrar Una Solución Al Problema

Si pudiste encontrar una o varias razones por las cuales tu relación terminó y éstas tenían algo que ver contigo, no pierdas más tiempo y comience a resolver el problema. Si se trata de algo que dijiste o hiciste, apresúrate a llamar a tu ex y pídale disculpas. Incluso si no quiere contestar su llamada, comunícate de otra forma.

Puede y que tu ex este enojado por un tiempo, pero cuando le pidas perdón, tendrá mucho tiempo para pensar sobre tu disculpa. No puede pasarse toda la vida enojado. Lo que viene después de esto no es un típico “podemos regresar”. Basta solo con pedir perdón a través de una llamada, despedirse y terminar la llamada. No trate de dar más explicaciones, solo pide una simple pero sincera disculpa, y te aseguro que más tarde tu ex te devolverá la llamada.

Sigue Con tu Vida

Un error muy grande que se llega a cometer al terminar una relación es actuar como necesitados. Ésta es una de las peores cosas que puedes hacer. Así que nunca lo intentes. Si le llamas a cada rato o le envías e-mails pidiéndole que regrese, lo único que harás es aumentar su ego y eso provocara que te ignore más.

Si ya le pediste disculpas es momento de seguir con tu vida, y esperar a que tu ex reflexione. Trata de mejorar tu aspecto físico. Un buen corte de cabello no te vendría mal, unas vacaciones con tus amigos, o bien buscar un nuevo empleo es una muy buena forma de dejar de pensar en tu ex. Y cuando ya no sientas esa obsesión por tu ex, entonces tu ex pareja empezará a prestarte más atención. Un punto importante es pedir disculpas, seguir con su vida e ignorarlo.

Jamás Trates De Darle Celos

Una de las cosas tontas que hacen las personas cuando quieren que su ex regrese es darle celos. Esto no funcionará. Lo único que provocará en tu ex va a ser enojo y le demostrarás que has cambiado tu forma de ser. Lo que tiene que hacer es vivir tu vida y esperar que cambie de opinión y te llame. Te aseguro que lo hará.

Cuando Estés Cerca De tu Ex , Actúa Normal

Cuando llegues a ver a tu ex actúa como una persona adulta. No te portes odios@, berrinchud@, groser@ o payas@, actúa con madurez. Tienes que ser amable y no olvide sonreír. Demuestra tu felicidad al verl@, pero no tan feliz como para hacerl@ sentir incómod@.

No Te Muestres Demasiado Accesible

 Si con el tiempo tu ex te invita a salir (y claro que lo hará si sigues estos consejos), no seas desesperad@ y rechaces su invitación. Debes actuar de forma agradecida, pero debe hacerle esperar un poco, para que tu ex te aprecie de nuevo, no le tiene que resultar todo tan sencillo.

 Sinceramente, el secreto para hacer que tu ex regrese es muy fácil. Basta con pedir disculpas por los errores que cometió, ser amable, cortés y; por sobre todas las cosas, seguir adelante con tu vida. Los hombres siempre encuentran más atractivas a las mujeres que actúan con inteligencia al terminar una relación, en cambio huyen de aquellas mujeres que pierden el control y hacen locuras para llamar la atención de su ex pareja.

Como verás recuperar a tu ex no es imposible. Con trabajo, esmero y aplicando las estrategias correctas puedes hacer que esa persona que se alejó regrese suplicándole otra oportunidad.

Para lograr tu objetivo debes aplicar la psicología a tu favor. Si sabes cómo piensa un hombre o una mujer y qué quiere, sabrás exactamente qué hacer para que se sienta irremediablemente atraído hacia ti.





Los cuatro amores dañinos

22 10 2013

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Los amores dañinos se encuentran según Walter Riso con mucha frecuencia, y representan el imaginario social, de acuerdo con cómo nos han vendido el amor a través de canciones y telenovelas. Un amor idealizado. El autor los describe así en una entrevista:

Amor obsesivo

Ahí lo que planteo es que tú puedas amar sin enloquecerte (…). Uno cree que para estar enamorado hay que tener taquicardia, sudores, estar todo el día sufriendo como si estuvieras viendo una película de terror, y realmente no es así. Sentir pasión es que yo pueda pensar sobre lo que estoy sintiendo.

El amor fusionado

Tiene que ver con no perder la identidad, porque muchas relaciones terminan siendo una imitación del otro. Y hay cosas que por principio no puedes negociar en el amor, como tu propia historia, tus creencias básicas, tus idearios. Una cosa es ponerse de acuerdo en cosas secundarias, pero no se puede cambiar la verdadera manera de ser.

Amor temeroso

El amor está hecho para que a los valientes les vaya bien. El miedo nace de creer que puede haber certeza en el amor, es decir, de que en algún momento yo tenga certeza de que nunca se va a acabar esto, y resulta que la posibilidad cero no existe. Yo propongo un amor valiente, que acepta lo peor que pueda ocurrir.

Amor opresivo

Está relacionado con la libertad, que a su vez se divide en tres. Si yo por amor tengo que perder la libertad de pensar, sentir y actuar como me dé la gana de acuerdo con mis valores, ese amor no me sirve. Si yo por amor debo perder la capacidad de ejercer mis gustos, preferencias, vocación y autorrealización, ese amor no me sirve. Y si por amor tengo que perder la libertad de tener mis amigos con tranquilidad, tampoco me sirve.

¿Cómo construir una estructura liberadora?

Walter Riso: Yo creo que básicamente es tener en cuenta tres cosas: un amor en donde exista el deseo; un deseo que sea compartido, que sea erótico. Segundo: en cualquier relación que no sea esclavizada, hay amistad. La amistad es, por definición, democrática. Implica la alegría de que el otro exista, como la definía Spinoza. Y esa amistad te permite tener proyectos comunes, comunicarte, tener humor. Y el tercero es la compasión: que te duela lo que al otro le ocurre y te alegre la alegría del otro. Es la ternura, la no violencia. En resumidas cuentas, la estructura del amor sano es hacer el amor con la amiga o amigo y con ternura.





¿Por qué te enamoras de quien no te corresponde?

20 08 2013

AMOR-PLATONICO

Alguna vez te has preguntado ¿por qué te enamoras de quien no te corresponde? Enamoramos de un imposible sólo es una ilusión que tiene que ver con el miedo a buscar a alguien con el que sí puedas tener una relación estable y real, señala la psicóloga Adriana Ortiz.

La especialista de la Clínica de Asistencia a Pacientes de la Sociedad Psicoanalítica de México (SPM) señala que los amores platónicos están relacionados con alguien alejado, por lo que no se logra establecer una relación real.

La especialista asegura que este proceso puede surgir en una etapa de la vida, como la adolescencia; sin embargo, cuando no se supera, se puede convertir en una obsesión, al grado de practicar acoso sexual, sentir depresión o posponer cosas importantes por pensar en esa persona.

Lo ideal es superar esos miedos, ya sea de forma individual a través de una introspección o con ayuda de terapia, donde se identifican las prioridades y la raíz de los temores.

¿Tu pareja te lastima?

Empero, ¿qué pasa cuando amamos a alguien que no nos corresponde y nos lastima? La psicóloga Adriana Ortiz detalla que el autoengaño y la baja autoestima son los culpables de esta situación. Es decir, “muchas veces pensamos que no nos merecemos tener a alguien mejor o un buen trato; sin embargo, si hay maltrato físico o psicológico, no es una relación sana para ti”, asegura la psicóloga.

El que tú pienses que esa persona puede cambiar con el tiempo; tuvo un mal día y por eso reacción de esa manera, o que tú provocaste la agresión, significa que tienes una falta de conciencia y para recuperarla sólo necesitas:

  • Identificar lo que te hace sentir lastimado
  • Entender que el amor es recíproco a nivel emocional, es decir, si das afecto también debes recibirlo
  • Analizar tus sentimientos de incomodidad

“Elegir una pareja depende del autoconocimiento que tengas, es decir, de la conciencia; de que establezcas bien tus prioridades en cuanto a lo que tú quieres en una relación y las sigas”, menciona Adriana Ortiz.

Recuerda que “el amor no está ligado al sufrimiento, al contrario, da bienestar, nos hace ser mejores personas, nos motiva para seguir adelante e impulsa para lograr nuestras metas, no tiene que estar relacionado con el maltrato”, concluye Adriana Ortiz.

Y tú, ¿te has enamorado de un imposible?





Principios para ser feliz

7 08 2013

Happiness

¿Qué es ser feliz? ¿Tener un auto último modelo, una súper casa, un cuerpo escultural o un vivir en un estado de gozo constante y permanente, donde no hay espacio para el dolor ni para pasarlo mal?

Para Pablo Flores Laymuns, ingeniero Civil Industrial UC, astrólogo y terapeuta, la persona que busque esas definiciones de felicidad estará siempre lejos de alcanzarla y menos de sostenerla en el tiempo. Es que para el terapeuta, el glorioso estado es más simple y está relacionado con una tranquilidad interna, calma y conexión. “Lo que pasa afuera en mi vida es un reflejo de lo que está pasando por dentro en mí…”, explica. Si uno quiere alegría y felicidad no tendría que buscarla cambiando el “alrededor”, sino provocando un cambio interno que transformará la  realidad que se vive.

Cómo empezar
El especialista señala que para ser feliz, un elemento fundamental es descubrir cuáles son las creencias limitantes que tengo y que me alejan del camino hacia la felicidad.

Otras claves para comenzar el proceso, a su juicio, se encuentran en renunciar a tener la razón, el control, cargar culpas y dejar de tener diálogos internos obsesivos. Pero, al hacerlo preguntarse: ¿por qué quiero tener la razón? ¿Por qué quiero controlar? ¿Por qué no puedo liberarme de mis culpas? ¿Por qué no dejo de pensar?

Los 12 principios
Para salir de la infelicidad, tomar las riendas de la vida y ser feliz, Pablo Flores propone 12 principios que uno debiera seguir para vivir en calma y en armonía con los vaivenes de la vida.

1. Salir al mundo a mostrar quien eres tú realmente, no a que te vean. Implica actuar desde adentro hacia afuera y no al revés.

2. Todo lo material que tengas, tenlo porque lo usas y te da placer, sino te da placer, bótalo o regálalo. Es decir, no acumular objetos materiales y  gozar las cosas, porque muchas veces nos quedamos en tener y nuestros closets están llenos, pero no usamos casi nada.

3. Todo lo que sabes comunícalo. Guardar tus conocimientos y aprendizajes, por timidez o por mezquindad es algo que te aleja del camino a la felicidad y de descubrirte a ti mismo. El conocimiento es como una carrera de postas, pasa de una persona a otra. Si no lo compartes cortas el flujo.

4. Sana tu linaje, sana tu familia, sana las relaciones de tu núcleo. Hay que estar en paz con tu familia.

5. Descubre lo que más te gusta hacer y hazlo, no para que te vean, sino para alumbrarle el camino a los demás.  La mayoría de la gente ni siquiera sabe qué es lo que quiere hacer con su vida. Venimos a compartir a este mundo y nuestros dones son para ponerlos al servicio de los demás.

6. Haz las cosas que ames con disciplina. Si no tienes disciplina, no tienes amor por ti. Porque amar implica muchas veces renunciar a nuestra propia gratificación. Si no eres capaz de esforzarte por lo que te gusta hacer, entonces no lo amas realmente.

7. Las relaciones sanas de pareja implican permitirme ser y permitirle al otro ser. No controlar al otro para que actúe como yo quiero ni tampoco permitirle al otro que me controle para que actúe como él o ella quiera. Esto implica descubrir qué es lo que realmente me importa y respetarlo. Lo importante está en el compartir con el otro.

8. Descubrirme a mí mismo, transformarme en lo que realmente soy. Esto implica ver lo que no me gusta de mí y aceptarlo. Ver mis patrones y mis comportamientos inconscientes y hacerme responsable de ellos, dejando de culpar a los otros.

9. Expandirme, salir de lo conocido, familiar y seguro. Si siempre me quedo en lo conocido, en lo aprendido, no me permito conocer cosas nuevas. Justamente en este explorar, voy abriéndome a nuevos puntos de vista y esto me permite descubrir quién soy realmente.

10. ¿Qué quiero dejar como huella en este mundo?. Mi aporte a la sociedad, que contribución quiero hacer al mundo en el que vivo.

11. Compartir mis ideales y sueños con los demás. Únete a otros, forma equipos, trabaja con más personas para hacer un cambio en la sociedad.

12. Acércate a tu alma. Date tiempo para estar contigo mismo y busca la respuesta a las preguntas espirituales ¿quién soy yo? ¿Qué hago acá? Deja tiempo para la espiritualidad en la vida, para la conexión interior.